Información
general |
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» Diagnósticos
de la actividad productiva
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Análisis de la importancia económica
de la cadena: empleo e ingresos para el
territorio Sobre la base de un
consumo promedio de 12 T diarias de fruto de
aguaje en el mercado (Iquitos), se ha calculado
el empleo e ingresos generados. En el Cuadro 1
se presenta el resumen de puestos de trabajo e
ingresos generados por la cadena del aguaje.
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ETAPA Y
CATEGORÍA |
EMPLEO
GENERADO |
INGRESOS
BRUTOS (S/.) |
VALOR DE
LA CADENA (S/.) |
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EXTRACCIÓN: |
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Extractores |
1,140 puestos
temporales |
765,000 |
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COMERCIALIZACIÓN: |
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|
Transportistas
(Fletes) |
|
150,000 |
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Cargadores |
200 puestos
temporales |
82,500 |
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Transportistas
urbanos |
|
55,000 |
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|
Acopiadores |
60 puestos
temporales
30 ayudantes
eventuales |
414,000 |
|
|
Vendedores de fruto
verde |
30 puestos
permanentes
60 ayudantes
eventuales |
810,000 |
810,000 |
|
Vendedores de
masa |
21 puestos
permanentes
40 ayudantes
eventuales |
840,000 |
588,000 |
|
Mayoristas |
15 puestos
permanentes
30 ayudantes
eventuales |
1´175,000 |
|
|
TRANSFORMACIÓN: |
|
|
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Chupeteros |
48 puestos
permanentes |
1´786,500 |
1´786,500 |
|
Heladeros |
14 puestos
permanentes |
253,500 |
253,500 |
|
TOTAL |
|
|
3´438,000 |
| Cuadro 1.- Empleo e
ingresos generados por la cadena del aguaje.
2004 |
Sucesos que afectaron positiva o
negativamente la cadena El factor
crecimiento de la población del territorio ha
contribuido al aumento de la magnitud de la
cadena en proporción directa a las tasas anuales
de crecimiento poblacional, que han sido
crecientes en el periodo 1940 – 1993, hasta
llegar a un máximo del 3 % anual, pero que desde
ese año a la fecha puede haber disminuido,
estimándose su contribución actual entre 2 y 3 %
anual. Por otra parte, el nivel de ingresos de
la población, que se ha mantenido relativamente
estable en los últimos años, en términos reales,
no presenta una contribución clara al
crecimiento o decrecimiento de la cadena
productiva del aguaje. Las fluctuaciones en el
nivel de precios del aguaje dependen
fundamentalmente de las situaciones de escasez o
abundancia de la fruta, lo que a su vez depende
del estado de conservación de los aguajales. El
agotamiento de las zonas de abastecimiento
determina altibajos en el abastecimiento que
afectan a la cadena a través de las variaciones
cotidianas de los precios. No existe
ninguna evidencia de que haya habido cambios en
la estructura de la distribución de beneficios
que hayan afectado significativamente a la
cadena en los últimos años.
Cambios en el contexto
social El marco social en el que se
desarrolla la cadena productiva del aguaje no ha
presentado cambios significativos en los últimos
años, en la región. Dado que la mayor parte
de la cadena se desarrolla en un medio de
informalidad, el marco social donde se generan
los contratos (en el sentido de compromisos que
las partes cumplen, sean escritos o no), es de
primera importancia. Por ejemplo, los
habilitadores emplean este marco social para
asegurar la devolución de sus préstamos. La
fuerza de los vínculos al interior de los grupos
sociales depende de la intensidad de aplicación
del principio de la reciprocidad y son esos
vínculos los que determinan el contexto donde se
pueden generar compromisos que las partes
cumplen.
COMPETENCIA REGIONAL DE CADENAS
SIMILARES
El mercado
regional de aguaje es prácticamente un mercado
cautivo y no encara verdadera competencia de
cadenas similares. Dado que los gustos y
preferencias de los consumidores regionales
están bien definidos a favor del aguaje, y dado
que no se pueden cambiar en el corto o aún
mediano plazo, no se ha podido identificar
ningún producto que se pueda decir que le haga
competencia al aguaje.
Además, a pesar
de que en la región existen muchas frutas
nativas e introducidas que se consumen por su
sabor y alguna otra cualidad adicional, casi
todas ellas son estacionales (algunas
marcadamente estacionales). Solamente el aguaje
llega en todas las estaciones al mercado de
Iquitos, aún cuando hay épocas de mayor
abundancia que otras. Las zonas de
abastecimiento de aguaje, por su ubicación
geográfica, presentan diferencias en sus
regímenes de creciente y vaciante, de manera que
cuando una termina su época de producción, otra
la sustituye.
Las frutas que más
utilizan las chupeterías, además del aguaje, son
el coco y el ungurahui. También usan camu camu,
guayaba brasileña, umarí, pijuayo, ubos y mango.
Así mismo, usan sabores artificiales de fresa y
chocolate. Las frutas que usan las heladerías
además del aguaje son: coco, camu camu, guayaba
brasileña, ungurahui y ubos, además del
chocolate. Ninguna de estas frutas o sabores
representa real competencia para el aguaje.
Una prueba adicional de la seguridad del
mercado regional del aguaje es el hecho de que
su crecimiento y mantenimiento no necesitaron ni
necesitan actualmente de promoción, publicidad o
propaganda, mucho menos de intervenciones
estatales o de otro tipo. Han sido completamente
autónomos y autogenerantes. Sin embargo, este
mercado presenta limitaciones para un mayor
crecimiento.
En el caso de que en el
futuro se comience a producir productos de
aguaje diferentes a los actuales, como, por
ejemplo, aceite con fines cosméticos o
medicinales, tampoco se presenta competencia
regional de cadenas similares.
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Características
principales de los actores secundarios de la
cadena productiva del aguaje
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Resumen de las
características principales de los actores de la
cadena del aguaje
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|
Relaciones entre
actores Relaciones
entre los agentes de comercialización del
producto de aguaje |
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» Descripción
de la cadena productiva y flujo del producto
|
La fruta de aguaje cosechada en el territorio
por los productores rurales es ensacada y
trasladada desde el monte, a hombros del propio
cosechador, hasta el caserío o comunidad donde
él vive. De allí, si este sitio no se encuentra
a orillas de un río principal, debe ser
transportada (a hombros, en canoa o en peque
peque) hasta algún centro poblado con dicha
ubicación, en donde recalen las embarcaciones
que van a Iquitos. En este punto el productor
puede vender la fruta a un acopiador, que puede
ser el propio transportista o un poblador de su
comunidad o caserío, o bien, puede llevar él
mismo su carga hasta Iquitos. El transporte de
la fruta en esta etapa se realiza en lancha.
Al llegar a puerto, el productor
generalmente vende la fruta al rematista, aunque
a veces también vende directamente a los
comercializadores de fruto verde o de masa. El
acopiador puede vender al rematista, con el cual
probablemente ya tenía un contrato de
abastecimiento, o también puede vender a los
comercializadores de fruto verde o de masa. Se
estima que hay unos 15 rematistas de aguaje en
Iquitos, y un número fluctuante, alrededor de
60, acopiadores (muchos de ellos actúan según la
oportunidad)
Tanto los rematistas como
los acopiadores venden en puerto. Los tres
puertos más importantes como centros de
comercialización del aguaje en Iquitos son
Belén, Masusa y Productores (Rojas et al.,
2001a). En otros puertos como Bellavista, Santa
Clara, Moronacocha, Pampa Chica, etc., se
comercializan cantidades menores (Cornejo,
2002).
Los principales compradores son
los comercializadores de fruto verde y de masa.
También hay compras de consumidores
particulares. Hay alrededor de 30 personas que
compran el aguaje para comercializarlo como
“fruto verde” y 20 que lo compran para
comercializarlo como masa. El número de éstos
parece ser bastante estable (Rojas et al.,
2001a), con pocos comercializadores recién
ingresados en el negocio y muchos con bastante
antigüedad en él (en el caso de fruto verde, 27
% tiene más de 25 años en la actividad, y en el
caso de la masa, más del 33 %).
Los
vendedores de fruto verde de aguaje se
concentran en dos mercados, Belén (más de tres
cuartas partes) y Modelo. Los vendedores de masa
se encuentran en cinco mercados: Belén (dos
tercios), Modelo , La Norteñita, Clavero y
Moronacocha. Los vendedores de fruto verde
venden a los consumidores particulares de
Iquitos, mientras que los vendedores de masa
venden no solamente a consumidores particulares
de Iquitos, sino también a chupeterías. Algunos
además envían a Lima, y uno hace envíos a
Pucallpa y Tarapoto.
Las chupeterías
compran una parte en puerto, directamente en las
lanchas, la mayor parte a los mayoristas
(rematistas), y otra pequeña parte en los
mercados de la ciudad, a los vendedores de masa.
Venden principalmente al consumidor particular
de Iquitos y la mayor parte hace envíos a Lima y
Pucallpa. Las heladerías se abastecen en puertos
y mercados, mientras que los heladeros lo hacen
en los mercados. Todos ellos venden solamente en
Iquitos.
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Diagrama de flujo de
la cadena proctiva del aguaje
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| | | |
» Definición
del producto
|
En términos estrictamente técnicos, a lo
largo de la cadena productiva analizada es
posible encontrar productos diferentes,
obtenidos a partir de la materia prima
denominada fruto del aguaje, o, simplemente,
“aguaje”. Esta materia prima no es uniforme y
presenta diferencias en ciertas características
y, por tanto, en posibles usos. Es decir que,
dependiendo de sus características o de la parte
de ella que se utilice, se pueden obtener
diferentes productos.
No obstante lo
expresado, la cadena productiva actualmente
existente en la región Loreto se ha construido
sobre la base de una característica común, que
es la combinación del sabor y ciertas cualidades
nutritivas del aguaje, combinación que se puede
aprovechar perfectamente usando o consumiendo la
pulpa entera. No se han desarrollado otras
posibilidades, como por ejemplo, la combinación
de las características de su aceite y su
contenido vitamínico, o los contenidos
nutricionales de sus sub productos.
El
aguaje es el fruto de la palmera del mismo
nombre (Mauritia flexuosa L. f.). En el Anexo 1
se presentan algunas descripciones técnicas
(Balick, 1979; Calzada, 1980; Flores, 1997;
García et al., 2002; Lognay et al., 1987; Mejía,
1997; Ministerio de Salud, 1993; Perú Acorde,
2000; Schultes, 1979).
En la cadena
productiva del aguaje de Loreto se denomina
“fruto verde” al fruto fisiológicamente maduro,
pero sin procesar, en el que la cáscara está
fuertemente adherida al mesocarpo y este último
es relativamente duro. En este estado no se
puede consumir. La calidad de los frutos está
dada por su grado de maduración fisiológica, por
su tamaño, por la cantidad de pulpa y por la
presencia de ataques de insectos (pique o
piojillo),. En la cadena, los frutos verdes
comercializados presentan gran variabilidad en
tamaño y estado de maduración fisiológica.
“Fruto maduro” es el que ha sido sometido a un
proceso de ablandamiento del mesocarpio. (Rojas
et al. 2001a).
Se diferencian varios
tipos de frutos (ecotipos), siendo los
principales:
- el “amarillo” o “ponguete”, preferido para
preparar la masa; es de sabor más bien ácido y
presenta las variedades “amarillo amarillo”, que
es el mejor de los amarillos, “amarillo posheco
o pálido” y “amarillo oscuro”;
- el “color”, que tiene una capa de color
rojizo sobre el mesocarpo (que es amarillo),
y
- el “shambo”, que presenta todo el mesocarpo
de coloración rojiza anaranjada; es el más
apreciado para consumo directo como fruta (pero
no para masa porque toma una coloración
negruzca) y alcanza los mayores precios.
Estos dos últimos ecotipos son preferidos
por los consumidores directos del fruto. Los
frutos que no están fisiológicamente maduros se
denominan “shambo azul” y son de sabor ácido e
insípido. (Rojas et al. 2001a; Valdivia, 1996).
La “masa” de aguaje es la pulpa, que se
obtiene luego de machacar los frutos maduros y
eliminar las semillas y gran parte de la
cáscara. Cuando es al por menor, se expende en
bolsas de plástico, con un peso de 600 a 700 g.
(Rojas et al. 2001a).
A pesar de las
evidentes diferencias fenotípicas y de las
referencias (aunque a veces contradictorias) de
los productores y consumidores sobre las
diferencias cualitativas de los ecotipos, hasta
la fecha muy pocos estudios determinan con
exactitud dichas diferencias, en términos
químicos.
Lo que finalmente se consume
del aguaje es la pulpa, ya sea que se compre el
fruto entero (verde o maduro) o solamente la
masa; ya sea que se consuma como fruta o como
algún producto transformado. Las características
que más importan de esta materia prima, por lo
tanto, son:
- Sabor agridulce, agradable para la mayor
parte de la población amazónica, y también para
muchos paladares extrarregionales.
- La pulpa solamente representa un 12 % (mín.
10 %; máx. 21 %) del peso total del fruto
(Rendimiento variable y más bien bajo).
- Alto contenido de lípidos (21 a 31 %) en la
pulpa. Alto porcentaje de ácidos grasos
insaturados, aunque un nivel de saturados (18 a
23 %) relativamente alto también, lo que puede
representar una limitante. Tiene ácidos
linoleico y linolénico en relación variable, que
en algunos análisis da 4:1, lo que sería muy
bueno. Pero el contenido total de estos ácidos
grasos esenciales es pequeño.
- Enranciamiento rápido de la pulpa por su
alto contenido graso, lo que implica una
conservación relativamente cara, por la
necesidad de refrigeración, y aún así con
fuertes limitaciones por pérdida de calidad
(“perecibilidad”) del producto.
- Bajos rendimientos en la extracción de
aceite (entre 9 y 12 % del mesocarpio, lo que
equivale a un promedio de 1,3 % del peso total
del fruto).
- Contenido proteico relativamente alto para
una fruta (2.5 %), aunque no llega a representar
una clara ventaja con relación a otras especies.
No hay información sobre la composición de la
proteína (aminoácidos).
- Alto contenido de provitamina A (beta
caroteno, 30 – 300 mg/100 g) en la pulpa (Mejía,
1997). Si se extrae el aceite, éste presenta el
mayor contenido de dicha vitamina entre todos
los aceites conocidos en el mundo, lo que
representa una clara ventaja comparativa en este
aspecto.
- Regular contenido de vitaminas B y C, e
importante contenido de minerales, pero mucha
variabilidad en estos contenidos nutricionales.
- Contenido relativamente alto de tocoferoles
(vitamina E), lo que representa una ventaja para
cierto tipo de usos, especialmente en cosmética
(80 – 100 mg/100 g) (Mejía, 1997).
- Mucha variabilidad en las características
interesantes del fruto.
Con la pulpa de aguaje se fabrican los
siguientes productos secundarios (Rojas et al.
2001b):
Chupetes: pulpa
diluida y cernida, a la que se agrega leche,
vainilla y azúcar y se vierte en moldes que se
colocan en la máquina chupetera o congeladora.
Helados: pulpa diluida
y cernida, a la que se agrega azúcar y se coloca
en un recipiente de acero inoxidable que se
introduce en una caja con hielo y sal y se hace
girar por una hora y media, hasta que se congela
la masa.
De la pulpa de aguaje se
obtienen los siguientes sub productos (Rojas et
al. 2001a.):
Aguajina:
masa diluida en agua, más azúcar, que se expende
como refresco.
Curichis: aguajina
colocada en pequeñas bolsas plásticas y
congelada.
| | | | |
El recurso |
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|
» Territorio
|
Los aguajales (áreas naturales donde se
produce el aguaje) se encuentran en las llanuras
de inundación y desborde de la región. El
territorio de la cadena productiva del aguaje
que es objeto del presente análisis tiene como
eje principal de articulación a la red
hidrográfica que conecta las zonas inundables de
la parte central de la región Loreto, con el
mercado principal, que es Iquitos.
Este
territorio está delimitado fundamentalmente por
la distancia que pueden recorrer los frutos de
aguaje ensacados hasta en tres días, entre el
bosque y el mercado. Este es el tiempo máximo
que puede permanecer ensacado el fruto sin que
se malogre (como se sabe, la única manera de
transportarlo al mercado es en sacos).
De acuerdo con este criterio, el
territorio de la cadena está conformado por las
partes bajas de las cuencas de los ríos Marañón,
Ucayali, Napo, Amazonas, Tigre, y sus afluentes,
así como las cuencas de los ríos Itaya y Nanay.
Ver el Mapa 1.
Este territorio abarca
alrededor de 3’000,000 Ha de aguajales, de los
cuales 1’130,000 Ha son aguajales densos (sobre
un total de 2´207,047 Ha existentes en toda la
región Loreto) y 1´900,000 Ha son aguajales
mixtos o semidensos (sobre un total de 3´467,593
Ha existentes en toda la región Loreto). Esta
extensión no representa el área actualmente
aprovechada sino el área probable de extracción
de aguaje destinado a la ciudad de Iquitos.
Posiblemente se extraiga aguaje para
Iquitos de algunos lugares fuera del área
indicada, pero con toda seguridad será en
cantidades muy pequeñas o esporádicas. Se puede
afirmar que más del 95 % de la producción de
aguaje para Iquitos se concentra en el
territorio señalado. En el
territorio de la cadena se concentran las redes
sociales y los flujos económicos de la región.
El patrón tradicional de ocupación territorial
en la región sigue los cursos de agua. La
población rural regional se asienta
principalmente en las riberas de los ríos y
quebradas, y las redes sociales están
articuladas por este medio de comunicación.
Alejarse de los ríos significa alejarse del
movimiento vital de la región (las relaciones de
parentesco, de amistad, de organización, etc.) y
perder contacto con el resto de la sociedad,
para no mencionar las dificultades de
transporte, de comunicación con los mercados o
la reducción de posibilidades de alimentación o
de benignidad ambiental para la morada. Los
circuitos comerciales de la región se han
construido sobre la base de la red hidrográfica.
Por lo mencionado, el área propuesta
cumple perfectamente con las condiciones
requeridas para ser considerada como el
territorio de la cadena productiva del aguaje en
Loreto.
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Mapa: Territorio de la
cadena productiva del aguaje en
Loreto
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» Caracterización
del recurso
|
Mauritia flexuosa es una palmera
ampliamente distribuida por toda la Amazonía
baja, abundando mucho en el Perú, donde se
encuentra en diferentes hábitats. La región
Loreto es la que cuenta con los mayores
poblaciones de esta palmera. El aguaje es muy
abundante en el pantano de inundación
permanente, o “aguajal”, y en el bosque
pantanoso de inundación estacional e irregular,
o “sacha aguajal”. El aguaje también se
encuentra en otras formaciones, pero es menos
abundante en ellas, o bien, dichas formaciones
no son muy extensas. Para la cadena productiva,
las dos primeras son las más
importantes.
- Los pantanos de inundación
permanente o “aguajales”
Aquí
Mauritia flexuosa puede representar el 55 % del
área basal total mayor de 15 cm. La densidad de
adultos en estos bosques es variable, habiéndose
registrado desde 138 adultos y 415 juveniles
acaules por hectárea, hasta 351 adultos y 297
juveniles acaules. En el presente trabajo estos
aguajales se han clasificado como “aguajales
densos” y “aguajales mixtos o semi densos”.
- Los bosques pantanosos de inundación
estacional e irregular o “sacha
aguajales”
En estos bosques,
Mauritia flexuosa forma una asociación con
Euterpe precatoria y Jessenia bataua en los
suelos hidromórficos de los bosques de quebrada.
El aguaje puede representar el 36 % del área
basal total mayor de 15 cm. Las densidades
registradas del aguaje en estas formaciones van
desde 32 hasta 61 individuos adultos.
La especie es bastante plástica y los suelos
en los que prospera no son aptos para
agricultura o ganadería, pero no se ha estudiado
en detalle los rendimientos del aguaje en
relación a los suelos. Solamente existe un dato
concreto de rendimientos en plantación, en
Pucallpa y está entre 10.8 y 13 T/Ha. Se cuenta
también con datos de rendimientos en rodales
naturales, que van desde 9 hasta 60 T/Ha, pero
todos ellos son proyecciones, y no han sido
relacionados a los suelos, por lo que no se
pueden hacer proyecciones de rendimientos en
función a suelos, menos a calidad de sitio.
Los ecosistemas del aguaje cuentan también
como componente importante a la fauna silvestre,
que desempeña el importante rol de dispersora de
semillas. A la vez, el aguaje les proporciona
alimento. La producción de un aguajal
cualquiera es estacional y la época de
producción depende de la ubicación de dicho
aguajal. Este tema no está bien
estudiado.
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|
ANEXO - Algunas
descripciones técnicas del
aguaje
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» Situación
actual del recurso natural
|
Impacto del uso del recurso en el
medio
- Prácticas de conservación
En términos generales, en todo el
territorio no se llevan a cabo prácticas de
conservación del recurso. Solamente se conoce de
una comunidad (Parinari) que viene haciendo
cierto tipo de manejo de sus aguajales
(Bejarano, 2002), aunque no se sabe si la
experiencia ha continuado autónomamente después
de terminado el proyecto que la apoyaba
(Programa Pacaya Samiria). También se conoce de
esfuerzos realizados por algunas instituciones,
como CARE en el Tamishiyacu - Tahuayo para
promover la conservación del recurso. Pero la
práctica extendida es destructiva. Ya desde 1967
un grupo de autores (Salazar, 1967; González,
1974; Padoch, 1988, Ruiz, 1991, y otros) ha
venido llamando la atención sobre los efectos de
esta práctica en la composición de los
aguajales, que se están convirtiendo en
formaciones con predominancia de machos.
Por otra parte, la reducción de la
productividad de los aguajales afecta las
cadenas tróficas, especialmente a la fauna que
lo tiene como elemento importante de su
alimentación. Por ejemplo, la sachavaca (Tapirus
terrestris) consume 33 % de frutos, de los
cuales el 76.3 % es aguaje y el restante 23.7 %
es ungurahui (Bodmer, 1990, 1991, cit. en Rojas,
2000).
Suponiendo que en una población
natural la mitad de los adultos son hembras, en
un aguajal denso con una densidad promedio de
250 adultos por hectárea, habrían 125 hembras
productivas. Sin embargo, una palmera femenina
cualquiera produce frutos sólo cada dos años
(Storti, 1993, cit. en Rojas, 2000), y además
ocurren numerosos eventos que pueden causar que
algunas palmeras no produzcan frutos en un
determinado año, por lo que se estima que
solamente unas 50 palmeras por hectárea serían
realmente productivas cada año. En un sacha
aguajal la densidad promedio sería de unos 50
individuos. Aplicando criterios similares a los
anteriores, las plantas productivas cada año
serían 10 por hectárea. El promedio simple de
plantas productivas por hectárea para el
territorio estudiado sería de 30.
Dado
que una planta femenina rinde unos dos sacos en
promedio a la cosecha (se pierden siempre
algunos racimos verdes), el abastecimiento del
mercado estudiado representa la tala de 54,750
palmeras al año. Tomando un promedio simple de
densidades de aguajales en el territorio, esto
equivaldría al presente a 1,825 Ha descremadas
anualmente. Teniendo en cuenta que un rodal
natural de aguaje se descrema totalmente en unos
tres años, y teniendo en cuenta también las
tasas de crecimiento del mercado, en los últimos
50 años de deben haber descremado completamente
unas 24,500 Ha de aguajales, con seguridad las
más accesibles.
No se han estudiado bien
todavía los procesos de regeneración de los
aguajales, pero aún suponiendo que los rodales
descremados no se pudieran recuperar jamás (y
aún suponiendo que por conservadurismo en los
cálculos la superficie descremada fuese el doble
o aún el triple), el impacto de la extracción en
las poblaciones naturales totales parece más
económico que ecológico, por el tamaño de las
poblaciones subsistentes. Sin embargo, en las
cuencas donde solamente se encuentran aguajales
pequeños, generalmente paralelos a los ríos y
comúnmente de menos de 10 Ha de extensión, el
impacto puede ser significativo, por tratarse de
poblaciones locales pequeñas. Este es el caso de
la cuenca del Nanay o del Tahuayo. El efecto
puede ser la disminución y hasta desaparición de
las poblaciones locales de fauna que dependen en
parte del aguaje para subsistir.
- Diversificación de la
producción
En el acápite
4.7.A.a, Bloque 4, Actores, Productores rurales,
se detalla la estrategia de producción de las
poblaciones rurales amazónicas, que se basan en
la diversificación de la producción, pero esta
estrategia no tiene mucha relación con prácticas
de conservación del aguaje.
- Técnicas de cosecha
La forma más común de cosechar
el aguaje en el territorio estudiado es cortando
la palmera. Solamente algunas personas cosechan
subiendo con escaleras o con sogas, o trepando
árboles vecinos, para pasarse después al aguaje
a cosechar los racimos, o también tumbando un
palo vecino sobre el aguaje para después trepar
ese palo. Esto solamente se presenta en los
casos de aguajes pequeños, que no pasen de 15 m
de altura. Ningún productor se anima a subir a
los aguajes más altos. Los aguajes que se
cosechan subiendo generalmente son los que
crecen en las huertas de los pobladores, quienes
así demuestran que cuidan su propiedad. En los
aguajales, la actitud es diferente. Rojas (2000)
presenta varias técnicas que podrían usarse para
cosechar conservativamente el aguaje. Algunas de
ellas están en práctica de manera muy limitada.
- Prácticas de reposición del recurso
No se realizan prácticas de
reposición del recurso, aunque todos los
inventarios llevados a cabo hasta la fecha
demuestran que existe buena cantidad de aguajes
juveniles, que en un cierto número de años
reemplazarán a los adultos cortados al presente.
Sin embargo, no se realizan tampoco prácticas de
favorecimiento de esa regeneración natural. La
excepción sería la comunidad de Parinari, pero
no se cuenta con información concreta al
respecto. No se conoce si existen viveros, pero
en caso de haberlos, deben ser muy pocos y
pequeños.
| | |
» Precios
del recurso
|
| Documentos Relacionados |
|
ANEXO-Antigüedad en el
negocio,lugares de compra, precio de compra de
la materia prima y ventas diarias de "fruto
verde"
|
| | | | | |
Financiamiento |
|
» Fuentes
financieras y condiciones de financiamiento
|
HABILITADORES
- Tipo de empresa u organización que
presta el servicio
Generalmente
se trata de los mayoristas o de los acopiadores,
que actúan en la informalidad.
- Ubicación del servicio
La habilitación se puede dar tanto en
las comunidades, a donde pueden llegar los
acopiadores, como en la ciudad, a donde pueden
llegar los productores en busca de los
habilitadores.
- Modalidad de prestación del
servicio
Se entregan adelantos
en dinero en efectivo, que deben ser pagados con
producto, en muy corto plazo. Aparentemente no
se cobran intereses, pero el precio pagado por
el producto es menor que el de mercado, con lo
que en realidad el habilitador cobra intereses
por el adelanto.
- Requisitos para la prestación del
servicio
El habilitado debe ser
persona conocida por el habilitador. Muchas
veces la habilitación se da en el contexto de
las redes sociales existentes en las poblaciones
rurales. Esto es necesario porque el habilitado
normalmente es una persona de pocos recursos
económicos, que no puede garantizar con bienes o
títulos el monto que se le otorga.
- Capacidad de atención
La práctica del habilitado en la cadena
productiva del aguaje no está muy extendida, tal
vez porque las cantidades de dinero que se
mueven no son muy grandes para ninguno de los
habilitadores en particular, o porque los
riesgos de pérdida son relativamente altos,
aunque esto no está bien estudiado.
- Calidad del servicio
El servicio es resultado de un trato
privado. No se trata de un servicio público, por
lo que resulta difícil hablar de calidad del
servicio. Pero se puede decir que es un servicio
que ayuda a mantener funcionando, por lo menos
en parte, la cadena productiva del aguaje.
- Riesgos asumidos
Por tratarse de un arreglo privado
completamente informal, en el cual no se firman
documentos de ninguna clase, ni se entregan
garantías prendarias o de otro tipo, podría
decirse que los habilitadores corren un riesgo
relativamente alto de pérdida del dinero
entregado. Para reducir este riesgo, los
habilitadores utilizan las redes sociales
existentes en la cadena, con todos sus
mecanismos de motivaciones y sanciones.
Aparentemente, esta manera de trabajar les da
buenos resultados, porque es bastante raro
escuchar casos de incumplimiento de tratos por
parte de los habilitados. En realidad, es más
frecuente escuchar casos de incumplimiento de
los tratos por parte de los habilitadores, sobre
todo con respectos a precios reconocidos o
descuentos por los adelantos entregados.
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Oferta |
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» Productores
del recurso
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Principales productores
Los principales productores de
aguaje en la etapa primaria, en el territorio
estudiado, son los pobladores rurales. Se estima
que hay 1,140 productores regulares en el
territorio estudiado, además de una cantidad
indeterminada de productores eventuales. En
conjunto producen 4,380 T de fruta al año. En la
etapa de transformación, se han identificado 21
productores de masa, que producen 324.35 T de
masa al año. También hay ocho chupeterías que
producen 2´791,000 chupetes al año, una
heladería y tres heladeros, que producen 390,000
helados al año.
PRODUCTORES RURALES (DE
COMUNIDADES O CASERÍOS)
- Racionalidad:
La
actitud general de la población de las
comunidades indígenas es positiva, con una
definida aspiración al progreso. Se practican
los principios de la reciprocidad y la
solidaridad como base de la vida comunal, y
sobre esta base se construyen formas de
organización para la producción, como la minga o
los grupos de solidaridad laboral y
distributiva. La actitud con respecto a los
recursos naturales (en este caso el aguaje), sin
embargo, está conduciendo a su agotamiento,
aunque se debe mencionar que esta situación es
motivo de preocupación entre autoridades y parte
de los comuneros. La antigua relación
equilibrada de uso de los recursos naturales
está desapareciendo por presión de las
relaciones comerciales de las comunidades con
los centros urbanos, dando paso a una actitud
cortoplacista, típica de éstos últimos. No
obstante, la preocupación existente indica que
no está completamente perdida esa relación y que
es posible recuperarla con un poco de ayuda.
Las poblaciones ribereñas se
caracterizan por un estrecho vínculo con los
ecosistemas acuáticos y el desarrollo de ciclos
productivos gobernados por los ciclos de
creciente y vaciante de los ríos y demás cuerpos
de agua (para el territorio del presente
estudio, esta característica es compartida con
los pueblos indígenas). Pero el poblador
ribereño es por naturaleza individualista,
aunque practica el principio de reciprocidad.
Sus relaciones con el medio natural se basan en
un conjunto de actitudes que obedecen a una
lógica correspondiente a épocas en que la
población no era muy numerosa, pero que en el
mundo actual, con una población creciente que
busca maneras de satisfacer sus necesidades
básicas, desembocan en el agotamiento de los
recursos. Entre estas actitudes están las
creencias de que:
1. Los recursos
naturales son inagotables y por lo tanto pueden
ser extraídos eliminando a los individuos sin
que esto acarree ninguna consecuencia.
2. Las actividades de extracción
requieren de mucho esfuerzo, por lo que siempre
se buscará la alternativa que represente el
menor esfuerzo posible, aunque esto implique
eliminar los individuos que se aprovechan,
anulando toda la potencialidad de su producción
futura.
3. El respeto a la propiedad
privada (formal o consuetudinaria) de bosques
naturales es muy difuso. Se piensa que los
bosques no fueron plantados por nadie, así que
nadie puede mezquinarlos. Nadie puede reclamar
porque se corte una palmera cualquiera, por
ejemplo.
Este fenómeno se refuerza (o
tal vez se origina) por la alta movilidad de la
población rural, acostumbrada a los
desplazamientos de un lugar donde se han agotado
los recursos disponibles, a otro donde todavía
hay disponibilidad. Vale decir, no importa
agotar los recursos de un lugar, porque la
Amazonía es grande y siempre habrá dónde
encontrar más.
Este esquema mental está
llegando a un límite, por el progresivo
agotamiento de los recursos más accesibles. De
eso se están dando cuenta las poblaciones
rurales, sobre todo ahora que va avanzando el
proceso de titulaciones y las tierras libres más
accesibles (en función a su economía) son cada
vez más escasas. Pero existe una inercia que es
necesario romper para establecer nuevos esquemas
mentales de uso conservativo de los recursos.
Los productores rurales cortan el aguaje
para cosecharlo y lo hacen así en buena medida
porque así han visto que se hace siempre, porque
requiere menos esfuerzo talar que subir a
cosechar (lo que se traduce en menores costos),
y porque si no lo hacen ellos ahora, otro lo
hará en el futuro, así que “¿para qué dejarle el
beneficio a otro esforzándome más ahora en subir
a cosechar esta palmera que no es mía, si otro
la va a talar después y va a cosechar lo mismo
que yo pero con menor esfuerzo?”
Sólo en
algún sitio donde se ha roto la inercia y se ha
promovido el manejo (por ejemplo, la comunidad
de Parinari), asegurando primero los derechos de
los manejadores sobre los recursos manejados, se
ha logrado detener la destrucción del recurso
(Bejarano y Piana, 2002). Pero esto ha requerido
de mucha ayuda externa.
Los productores
rurales forman parte del sector informal de la
economía, en el sentido de que no están
registrados como contribuyentes en la SUNAT y no
emiten comprobantes de pago. Esta característica
es común a cualquier productor rural de la
Amazonía.
- Actividades
Dado
que prácticamente no se realiza manejo, las
actividades comúnmente llevadas a cabo por los
productores rurales son (en detalle):
1.
Los preparativos para el viaje de cosecha, que
incluyen el aprovisionamiento de algunos
alimentos, el acopio de herramientas y sacos, el
aprestamiento de la canoa o bote (si es a motor,
el combustible y lubricantes), y la coordinación
con los demás miembros de la expedición.
2. El viaje desde la comunidad o caserío
hasta el aguajal.
3. Instalación del
campamento (opcional).
4. La búsqueda de
los ejemplares con fruto bueno para cosechar.
5. La tala de los individuos (hembras),
normalmente con hacha.
6. El acopio y
ensacado de los frutos caídos con la palmera.
7. El traslado de los sacos (u otros
envases) sobre las espaldas, hasta la canoa o
bote o campamento.
8. El viaje de
regreso a la comunidad o caserío o punto de
embarque de los frutos al mercado.
9. La
carga de los sacos a la embarcación que los
trasladará al mercado (si el mismo productor los
va a llevar al mercado).
En la comunidad
de Parinari, donde se realiza manejo, se
ejecutan también las siguientes actividades:
1. Elaboración del plan de manejo y
gestión de su aprobación oficial para obtener la
autorización de extracción.
2.
Instalación de viveros familiares.
3.
Manejo de la regeneración natural.
4.
Instalación y mantenimiento de sistemas
agroforestales.
5. Manejo de rodales
naturales.
6. Ordenamiento del recurso
(parcelación).
7. Zonificación de las
áreas de manejo.
8. Cosecha con
subidores.
- Ubicación
Los
productores rurales desarrollan sus actividades
en un ámbito que comprende las comunidades o
caseríos donde residen y los aguajales
accesibles desde su lugar de residencia.
Generalmente los aguajales nunca se encuentran a
más de un día de viaje en canoa desde la
comunidad o caserío. En algunos casos, cuando el
productor cuenta con un peque peque, el ámbito
de sus actividades puede ampliarse un poco más,
hasta aguajales que se encuentran a no más de un
día de viaje en su bote a motor. Todos los
productores del presente estudio se ubican
dentro del territorio definido en el acápite
4.4.C.
- Tecnología
La
tecnología usada por los productores rurales es
bastante simple. El principal componente de esta
tecnología es el conocimiento de los aguajales y
la habilidad del productor para determinar el
grado de madurez de la fruta en los racimos de
las palmeras. Las herramientas empleadas son
solamente hachas y machetes (muy raramente
motosierras). En pocos casos se usa escaleras o
subidores, hechos estos últimos con sogas o
pretinas.
- Acceso a servicios
En la etapa de la cadena en que
intervienen los productores rurales no se
prestan servicios de ninguna clase (excepto el
transporte al mercado, que se ve más adelante).
Todo el trabajo es hecho por ellos de manera
independiente y con sus propios recursos.
Solamente en algunos casos muy limitados reciben
asesoramiento técnico de parte de organizaciones
no gubernamentales para el manejo de los
aguajales o de plantaciones.
El estado
se mantiene ausente en todos los aspectos
productivos. Solamente se hace presente
ocasionalmente para recoger información, y aún
en estos casos sólo lo hace a través de
terceros, que actúan como informantes
seleccionados.
- Organización u otros mecanismos de
acción colectiva (redes sociales)
Los productores rurales de aguaje no
están organizados gremialmente. Existen algunas
organizaciones de productores pero no se conoce
que realicen ninguna acción relacionada con el
aguaje.
Existen formas de organización
interna para la producción, enraizadas en la
tradición cultural, como las descritas en el
acápite referido a la racionalidad, más arriba.
Estas son las mingas y los grupos de solidaridad
laboral, basados en el principio de la
reciprocidad y que operan en las tareas de la
producción cotidiana. De estas dos, las mingas
no son usadas en la producción de aguaje, pero
los grupos de solidaridad laboral, conformados
sobre la base de las relaciones de parentesco,
de compadrazgo, de amistad, u otras, sí son de
uso común.
Los grupos de solidaridad
laboral contribuyen a facilitar las labores
mediante algún tipo de división del trabajo o
mediante la distribución de esfuerzos para las
tareas más pesadas. También contribuyen a
reducir costos por economías de escala en la
organización de la expedición, y a reducir
riesgos, al poder contar siempre con apoyo en
casos de apuros o peligros. La capacidad de
maximización de beneficios de estos grupos, sin
embargo, es limitada por la ley de los
rendimientos decrecientes, dada la naturaleza
del trabajo (la cosecha finalmente la hace uno
solo), y el medio en el que éste se realiza (los
aguajales no permiten el trabajo de grupos
grandes).
La toma de decisiones en los
grupos de solidaridad laboral depende de la
conformación del grupo y del asunto sobre el que
hay que decidir. Por ejemplo, si se trata de
grupos familiares, el jefe de familia es quien
toma las decisiones. Si se trata de grupos de
amigos, se toman por votación o se hace caso al
de más experiencia, dependiendo de la
importancia del asunto que se trate.
- Resultados económicos
Dado que en la actividad de extracción
de aguaje prácticamente no existe una inversión
separada de bienes de capital (por ejemplo, en
el caso en que se usa un bote a motor, el bote
no se usa exclusivamente para la extracción,
sino que además se usa para otras actividades),
todos los costos en que incurre el productor
para la obtención del producto se consideran
capital de trabajo, ya que el proceso productivo
se realiza por lotes, los cuales se convierten
en ingresos solamente después que los
cosechadores vuelven del monte con el producto y
lo venden. Este capital de trabajo se toma como
la inversión del productor.
Para fines
de este estudio, se ha hecho un cálculo de los
costos tipo o promedio de producción para los
extractores tomando en cuenta lo siguiente:
1. El componente más importante en las
labores de cosecha es el trabajo de los
extractores, el cual se ha valorizado a un costo
estándar de S/. 10 por día, incluyendo la
alimentación. Esto último se justifica porque
los productores igual deben alimentarse
extraigan o no extraigan aguaje. Además, la
mayor parte de los alimentos que consumen son
producidos por ellos mismos en sus chacras (por
ejemplo, yuca, plátano, fariña, masato, etc.).
Otros alimentos, como el pescado, se pueden
obtener fácilmente en el propio lugar de
cosecha. Por último, se considera que el trabajo
de campo no puede durar más de uno o dos días,
debido a que el aguaje comienza a malograrse
pronto, por lo que no se trata de expediciones
largas al monte, en las que hay que llevar
obligatoriamente alimentos durables (no frescos
o verdes), que generalmente deben ser comprados
(arroz, azúcar, fideos, etc., que no pueden ser
obtenidos de las chacras). (Cabe señalar que en
los cálculos explícitos de costos que realizan
los propios extractores, ellos sólo toman en
cuenta los alimentos comprados (azúcar, arroz,
aceite, etc.).
2. El uso de botes,
herramientas y equipo de campo se ha valorizado
en S/. 1.50 diarios por extractor. Comúnmente,
cada extractor lleva su propia canoa, la cual
puede producir una renta de S/. 1 diario. El
resto de equipo y herramientas se asume que
tienen un costo de desgaste de S/. 0.50 diarios.
3. El costo promedio de los sacos (de
segunda) es de S/. 0.75 cada uno. Un extractor
puede producir dos sacos diarios, por lo que el
costo total de envases es de S/. 1.50 por día.
4. Se ha incluido el costo de otros
insumos que no se consumen totalmente en cada
entrada al monte, pero que es necesario comprar,
tales como pretinas, azúcar, pilas, fósforos,
sal, etc.) Estos se han valorizado en S/. 0.50
por día y por extractor. El costo de los insumos
varía según la calidad y el lugar de venta
(mientras más alejado de Iquitos, más alto es el
costo), por lo que se han usado datos promedios.
Asumiendo que el extractor entra un día
completo al monte para extraer dos sacos de
aguaje, el costo total (no necesariamente gasto)
de producción sería de S/. 13.50.
Dado
que el ingreso promedio estimado por venta de
cada saco de aguaje en chacra es de S/. 7 (ver
acápite 4.5.A), el ingreso total sería de S/.
14, y la utilidad que obtendría el productor
sería de S/. 0.50 diarios, ó 4 % sobre su
inversión, lo que se podría calificar como muy
bajo, sobre todo tratándose de una actividad de
pequeña escala. Si el productor realiza de todos
modos la operación, a pesar de tan pobres
resultados, es porque con ello está ocupando sus
tiempos muertos y obteniendo liquidez que de
otra manera no tendría. Es decir, está generando
su propio puesto de trabajo, regularmente
remunerado.
En relación a los gastos
reales, el resultado es mejor, pues el productor
solamente gasta realmente S/.2, lo que da una
utilidad bruta de S/. 12 diarios, que significa
un rendimiento de 89 % sobre su inversión
(recalcando que esta es una utilidad bruta
solamente).
- Riesgos
La
extracción de aguaje es una actividad de alto
riesgo, debido principalmente a dos situaciones:
1. El medio en el que se tiene que
trabajar (pantanos, aguajales), es un medio en
el que abundan los peligros potenciales
(víboras, insectos venenosos, anguilas, caída de
palos, etc.), además de ser un medio difícil,
con muchos obstáculos para el desarrollo de las
labores de extracción y para la circulación de
los extractores y sus cargas.
2. La tala
misma de la palmera (o la subida con sogas o con
escaleras) lleva aparejada el riesgo de un
accidente.
Además de los riesgos de
trabajo, se presenta la incertidumbre de la
producción, que no es pronosticable y que está
sujeta a factores no controlables, como el
clima, el ciclo de vaciantes y crecientes, etc.
Este componente del riesgo se podría minimizar
mediante el manejo de los aguajales o las
plantaciones, pero al presente estas prácticas
están muy restringidas.
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» Acopiadores,
intermediarios
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ACOPIADORES
- Racionalidad
Este
grupo, que no es muy numeroso, no usa
directamente el recurso, en el sentido de que no
es el cosechador en el monte, sino que recibe
los frutos ya ensacados, convertidos en
“mercadería”, y debe venderlos lo más pronto
posible, antes que pierdan su valor. Es un grupo
que dispone de un cierto capital financiero con
el que puede comprar la fruta a los productores
rurales y, en muchos casos, pagar el flete hasta
el centro de consumo y otros costos de
comercialización.
Se trata, por lo
tanto, de un grupo comerciante, que realiza sus
actividades esencialmente con fines de lucro y
cuyo principal objetivo es la maximización de
sus beneficios. Esto sólo puede lograrlo
siguiendo tres posibles estrategias: aumento del
precio de venta de la fruta; aumento del volumen
vendido; o disminución del precio pagado a los
productores:
1. El aumento del precio de
venta de la fruta no es algo que esté bajo su
control. Depende del juego del mercado, del cual
cada acopiador forma una parte muy pequeña, sin
capacidad para influirlo. Esta estrategia, por
lo tanto, es una opción sumamente limitada.
2. El aumento del volumen vendido es una
estrategia limitada por la capacidad financiera
del acopiador, por el tamaño del mercado y por
la competencia. Dado que se trata de un producto
genérico, no es posible jugar con la
diferenciación de precios en función de una
marca, por lo que la única manera de ganar
mercado es bajando los precios de venta, pero
esta estrategia presenta limitaciones porque
puede convertirse en una reducción de
beneficios.
3. La disminución del
precio pagado a los productores es la estrategia
más comúnmente utilizada, gracias al mayor poder
de negociación que tienen los acopiadores frente
a los productores.
Los acopiadores
actúan en una total informalidad. Ninguno está
registrado como contribuyente en la SUNAT y
ninguno emite comprobantes de pago.
- Actividades
Las
actividades desarrolladas o asumidas por los
acopiadores son sencillas, se deben ejecutar en
el tiempo más corto posible y no constituyen un
flujo continuo, sino que se ejecutan por lotes
de mercadería:
1. Compra de los frutos
de aguaje ensacados, ya sea puestos en la
comunidad o caserío, o “en chacra”, es decir, en
el centro de acopio en el monte, a orillas de
una quebrada o río.
2. Carga de los
sacos a la embarcación que los va a trasladar al
mercado (opcional).
3. Descarga de los
sacos en puerto (opcional).
4. Venta de
los sacos a mayoristas o a los consumidores.
- Ubicación
Los
acopiadores se ubican en los centros poblados
(comunidades o caseríos) donde residen los
productores o donde hay las mayores
posibilidades de conseguir movilidad hacia el
mercado.
- Tecnología
Se
emplean técnicas simples de mercadeo. El
producto pasa poco tiempo en manos de los
acopiadores (máximo un día o dos) y no requiere
de cuidados especiales de almacenamiento (puede
mantenerse a la intemperie cubierto con hojas,
no requiere ni debe recibir fumigaciones, no es
atacado por ratas u otros animales, etc.). Dado
que se trata de fruto verde, la manipulación
tampoco requiere de cuidados o técnicas
especiales.
- Acceso a servicios
Se conocen algunos casos en que
los acopiadores reciben financiamiento de
mayoristas. Aparte de este servicio de
habilitado, en esta etapa de la cadena
productiva no hay acceso a ningún otro tipo de
servicios.
El habilitado es una forma de
financiamiento en la que no se cobran intereses
explícitos y el cobro del principal se realiza
en especies, pero en realidad los precios
pagados por el habilitador incluyen un descuento
que equivale al cobro de intereses.
Aparentemente, el descuento no es muy alto
(puede estar entre 5 y 10 %), pero dada la
rapidez con que circula el capital (varias veces
en un mes), los intereses finalmente llegan a
ser bastante elevados.
El estado se
mantiene ausente en esta etapa de la cadena.
- Organización u otros mecanismos de
acción colectiva (redes sociales)
Los acopiadores no están
organizados entre sí, ni se conoce de ninguna
organización de productores, de la cual formen
parte, que intervenga en asuntos de la
comercialización del aguaje. Lo que sí se conoce
es que casi todos los acopiadores están
insertados en el tejido social de las
comunidades y caseríos y que lo aprovechan para
su trabajo. Así, los parientes, compadres y
demás elementos del tejido social son sus
principales abastecedores.
- Resultados económicos
Los acopiadores cuentan con un
cierto capital de trabajo, que les permite
acopiar y comerciar el aguaje por lotes. Con
este capital de trabajo pueden cubrir el costo
de compra de los sacos a los productores, y, en
su caso, el flete hasta Iquitos, más su propio
pasaje de ida y vuelta y la estadía hasta el
retorno. Pueden acopiar dos o más lotes en un
mes.
Para el cálculo de los costos de
los acopiadores se ha considerado un caso tipo
de un acopiador que compra los sacos de aguaje
en su comunidad, junta un lote de 50 sacos y lo
lleva a vender él mismo a Iquitos. Los costos se
han determinado de la siguiente manera:
1. El costo promedio de un saco de
aguaje “en chacra” es de S/. 7. El costo total
de un lote sería de S/. 350
2. La carga
al bote cuesta S/. 0.50 por saco. La descarga
cuesta lo mismo, lo que da un total de S/. 50
por lote.
3. El pasaje de ida y vuelta
se estima en un promedio de S/. 30.
4.
La estadía por dos días en Iquitos se estima en
un promedio de S/. 20.
5. El trabajo de
cinco días del acopiador (incluyendo los días de
acopio y los días de viaje de ida y vuelta ente
Iquitos y su comunidad o caserío) se valorizó en
S/. 60
6. El movimiento de la mercadería
es tan rápido que no se han incluido los costos
de oportunidad del capital de trabajo.
El capital de trabajo requerido sería de
S/. 450. El costo total de operación para el
acopiador es de S/. 510. El precio promedio de
venta de los sacos de aguaje al rematista es de
S/. 11.50 cada uno, lo que da un ingreso bruto
total de S/. 575 y un ingreso neto de S/. 65. El
rendimiento sobre la inversión sería de 14 %, lo
que se puede considerar razonable, sobre todo
teniendo en cuenta que el capital puede circular
más de una vez en un mes.
- Riesgos
Los
principales riesgos que corren los acopiadores
son derivados de la informalidad con que actúan.
Los riesgos propios de la actividad son:
1. Que la carga se dañe o pierda durante
el viaje al mercado. Las condiciones del
transporte en la región son en muchos casos
bastante precarias y las cargas de aguaje no
están protegidas por seguros.
2. Que
envíe un lote por cobrar a un rematista y que
éste no cumpla con pagar. Las transacciones en
este mercado se realizan en el campo de la
informalidad. No hay contratos escritos, ni
emisión de comprobantes de pago, ni documento
alguno que respalde las operaciones, con el cual
se pueda reclamar en caso de incumplimiento.
3. Que haya llevado su lote al mercado
con la expectativa de un precio y al llegar éste
haya bajado. La alta variabilidad de los precios
del aguaje implica un serio riesgo para el éxito
de las operaciones de los acopiadores.
La manera de reducir los riesgos de esta
etapa de la cadena sería entrando a la
formalidad, pero las trabas burocráticas y los
costos que esto implica hacen inviable esta
alternativa.
MAYORISTAS
- Racionalidad
También llamados rematistas,
los mayoristas, al igual que los acopiadores,
son comerciantes cuyo objetivo es la
maximización de sus beneficios. Los mayoristas
poseen capital financiero para realizar sus
operaciones y son conscientes de su poder de
negociación frente a los productores y
acopiadores, condición que usan para presionar
los precios a la baja.
Los mayoristas
cumplen una función de facilitación de
suministro del producto al consumidor en el
lugar, oportunidad y cantidad que éste necesita.
Agregan valor a la producción sobre esta base.
Todas las actividades de estos actores
se realizan en el campo de la informalidad. De
acuerdo con la normatividad vigente, el producto
comercializado es ilegal, por provenir de
actividades de extracción que no cuentan con las
autorizaciones, permisos o contratos debidos,
excepto algún caso raro. Es muy excepcional
encontrar una carga de aguaje que cuente con
guía de transporte. Los mayoristas mismos, por
otro lado, no están registrados como
contribuyentes en la SUNAT y no emiten
comprobante de pago de ninguna clase.
- Actividades
Las
actividades desarrolladas por los mayoristas o
rematistas solamente agregan valor en aspectos
de cantidad y oportunidad al aguaje. En resumen,
estas actividades son:
1. Compra de los
sacos de aguaje a los acopiadores o a los mismos
productores.
2. Traslado del
producto a sus locales de venta (de ser el
caso).
3. En algunos casos,
apertura de los sacos y esparcido del producto
para retardar los procesos de
maduración.
4. Venta a minoristas,
fabricantes y consumidores directos ocasionales.
- Ubicación
Todos los
mayoristas se ubican en la ciudad de Iquitos, en
sus principales puertos (ver acápite 4.4.D.) o
en sus cercanías. Esto les permite recibir con
mayor facilidad la mercadería, al menor costo
posible, y juntar lotes grandes con los que
abastecer la demanda del mercado urbano. La
mayor parte se ubica en el puerto de Belén,
puesto que allí es donde se produce el mayo
rmovimiento comercial de aguaje. Los puertos que
siguen en importancia son Masusa y Productores.
- Tecnología
Al igual
que en el caso de los acopiadores, los
mayoristas sólo emplean técnicas simples de
mercadeo. El producto debe ser vendido lo más
pronto posible, porque de lo contrario disminuye
su calidad y finalmente se descompone y se
convierte en pérdidas para el comerciante (el
producto sólo puede permanecer máximo un día o
dos en manos del mayorista, dependiendo de su
estado de conservación al desembarque).
No se requiere de cuidados especiales de
almacenamiento (puede mantenerse a la intemperie
cubierto con hojas, no requiere ni debe recibir
fumigaciones, no es atacado por ratas u otros
animales, etc.). Dado que se trata de fruto
verde, la manipulación tampoco requiere de
cuidados o técnicas especiales.
- Acceso a servicios
Los mayoristas tienen acceso a todos los
servicios que ofrece un centro urbano grande
como Iquitos, vale decir, bancos (o sistema
financiero en general), comunicaciones
(teléfono, radio, etc.), seguridad, etc. Es
posible que utilicen algunos de estos servicios
para sus actividades de comercialización de
aguaje, pero no se cuenta con información
específica al respecto.
El estado no
interviene en esta etapa de la cadera productiva
del aguaje, ni para prestar asistencia, ni para
controlar.
- Organización u otros mecanismos de
acción colectiva (redes sociales)
Se han recogido referencias de
la existencia de una Asociación de Comerciantes
Mayoristas de Aguaje de los Mercados de Iquitos,
pero en entrevistas con varios de ellos, ninguno
declaró conocer dicha asociación, lo que hace
suponer que de existir realmente no agrupa a
todos los mayoristas. En todo caso, éstos tienen
capacidad para ponerse de acuerdo entre sí sobre
los precios de compra del aguaje, por lo menos
los que se ubican en un mismo puerto. Para lo
demás actúan individualmente, incluso
compitiendo entre sí.
- Resultados económicos
La inversión de los mayoristas se
compone de infraestructura para el
almacenamiento de sus “stocks” (aunque algunos
no poseen almacén y alquilan un espacio en algún
almacén de terceros) y capital de trabajo para
la compra del aguaje y para cubrir otros gastos.
Se estima que la inversión en un almacén no es
alta, puesto que los materiales empleados son
rústicos y los terrenos tienen un costo
relativamente bajo.
Los costos de
operación de un mayorista tipo se han calculado
sobre la base de un mes de operación, y
considerando que el mayorista vende 14.5 sacos
diarios, mantiene un “stock” de otros 15 sacos,
tiene 5 % de pérdidas por fruta malograda y
alquila un espacio de almacén a terceros:
1. Compra de 457 sacos a S/. 11.50 el
saco: S/. 5,256.
2. Alquiler
mensual de un espacio en un almacén de un
tercero: S/. 45.
3. Pago de
ayudantes eventuales: S/. 250.
4.
Pago mensual por el propio trabajo del
mayorista: S/. 900.
5. Se sabe que
la Municipalidad cobra arbitrios por las
propiedades urbanas y tarifas por los puestos de
venta en los mercados, pero dado que se está
considerando el alquiler del local y que los
mayoristas operan en la informalidad, se asume
que no pagan estos costos.
El monto de
la inversión es el capital de trabajo para
adquirir 44 sacos de aguaje y pagar el alquiler
de almacén por tres días, lo que da un total de
S/. 511.
Los costos totales de operación
en un mes son de S/. 6,451. Los ingresos brutos
promedio por venta de 435 sacos mensuales son de
S/. 6,525, por lo que los ingresos netos serían
de S/. 74, lo que significa un rendimiento del
14 % sobre la inversión. En realidad el
mayorista percibe S/. 974 mensuales, pero de
allí debe descontar el pago por su trabajo.
Puede verse que la inversión requerida es
pequeña en relación al movimiento total y que la
velocidad de circulación del capital es alta,
pero los resultados generales no son
espectaculares.
- Riesgos
Los riesgos
que corre el mayorista son menores que los de
los actores de las demás etapas de la cadena.
Los principales riesgos encontrados son:
1. Por actuar dentro de la informalidad,
están siempre expuestos a decomisos por parte de
la policía o autoridades del INRENA. Actualmente
esto no ocurre, por tratarse de una actividad
más antigua que las normas vigentes sobre el
tema, y porque su anulación crearía un problema
social importante, que se añadiría a los muchos
ya existentes en la región (razón por la que no
es probable que cuente con apoyo político), pero
sobre todo, por falta de capacidad de las
instancias públicas para el control. Pero no se
sabe si en el futuro pueda cambiar esta
situación.
2. La posibilidad de
pérdida de fruta por descomposición debido a una
baja en las ventas en algunos días. Estas
pérdidas han sido incluidas en los cálculos de
costos, estimándose en un 5 %, pero existe
siempre el riesgo de que este porcentaje suba.
VENDEDORES MINORISTAS (FRUTO VERDE
Y MASA)
- Racionalidad
Los
vendedores minoristas de fruto verde y masa
tienen una racionalidad esencialmente similar a
las de los acopiadores y mayoristas, en el
sentido de que su objetivo es la maximización de
utilidades, pero con ciertas diferencias, dadas
por su condición eminentemente urbana y por la
escala de sus operaciones.
Éstas (sus
operaciones) son de pequeña escala, situación
que determina ciertos patrones de comportamiento
económico, como por ejemplo, la necesidad de
obtener el mayor margen posible por unidad
vendida, ya que al ser pequeña la cantidad total
vendida, no es posible aumentar o siquiera
mantener la utilidad total jugando a bajar
precios, con la expectativa de aumentar a la vez
las cantidades vendidas.
Siguiendo esta
misma racionalidad, la necesidad de reducir
costos les impide instalarse en locales
comerciales formales y estables. Por el
contrario, todos son informales y ambulantes o
semi ambulantes (con mesas o puestos de venta
precarios en los mercados de la ciudad) (lo que
no quita, por otra parte, que usen su casa como
almacén y, en el caso de los vendedores de masa,
lugar de preparación de su producto).
Todos actúan en el campo de la
informalidad (igual que la mayor parte de los
otros actores de la cadena). Así, ninguno está
inscrito como contribuyente en la SUNAT y no
emiten comprobantes de pago.
El 93 % de
los vendedores de fruto verde son mujeres, igual
que el 100 % de los vendedores de masa (Rojas,
2001a). Esta es una situación particular, que
determina ciertos modos de administración del
negocio (además de las consideraciones de género
típicas de una sociedad como la Amazónica),
diferentes a los modos que conducen los hombres.
Estas diferencias se aprecian sobre todo en
aspectos de la racionalidad del gasto y el
destino de las ganancias (esencialmente para el
sostenimiento del hogar, y casi nada para gastos
superfluos, como las bebidas).
- Actividades
Las
principales actividades desarrolladas por los
vendedores de fruta verde son:
1.
Compra de los sacos de aguaje a los mayoristas o
directamente a los productores o acopiadores, en
las lanchas.
2. Traslado de los
sacos de aguaje a sus puestos de venta o casas
(usadas como almacén).
3. Expendio
de la fruta en recipientes de plástico
(“bandejitas”) de diferentes
tamaños.
4. Almacenamiento de los
frutos no vendidos en el día.
Las
actividades desarrolladas por las vendedoras de
masa son:
1. Compra de los sacos de
aguaje a los mayoristas o directamente a los
productores o acopiadores, en las
lanchas.
2. Traslado de los sacos
de aguaje a sus casas (usadas como almacén y
taller)
3. Preparación de la masa y
embolsado en la madrugada del día siguiente (ver
acápite sobre tecnología).
4. Venta
de las bolsas de masa.
5.
Almacenamiento con refrigeración de la masa no
vendida en el día.
- Ubicación
Todos los
vendedores de fruto verde y masa se ubican en
los diferentes mercados de la zona urbana de
Iquitos. Según Rojas (2001a), el 77 % de los
vendedores de fruto verde se ubican en el
mercado de Belén, y el otro 23 % en el mercado
Modelo. En cambio, el 67 % de las vendedoras de
masa se ubican en el mercado de Belén, el 14 %
en el mercado Modelo, casi el 10 % en el
mercadillo La Norteñita, cerca del 5 % en el
mercado Clavero y cerca de otro 5 % en el
mercado Morona Cocha.
- Tecnología
Las
técnicas de mercadeo son simples, pero en el
caso de las vendedoras de masa, además deben
seguir ciertas técnicas para preparar el
producto.
Para ello, después de
comprarlos, limpian de restos florales a los
frutos, los lavan con escobilla y los ponen en
agua fría durante el día. Por la tarde cambian
el agua fría por agua caliente para que maduren
los frutos y los dejan hasta el amanecer. A esa
hora machacan los frutos, ya sea con mazo o con
las manos, según su condición de blandura
(chapeo) (algunos dicen que si se usa el mazo de
madera se pierde calidad de la masa). Luego, se
separan las semillas y la cáscara (esta última
no totalmente). A continuación se llenan con la
masa las bolsas de plástico y ya se pueden
llevar al mercado a vender (Rojas, 2001a).
Tanto en el caso del fruto verde como en
el de la masa, el producto debe ser vendido lo
más pronto posible, para que no se convierta en
pérdidas para el comerciante (el producto sólo
puede permanecer máximo un día o dos en manos
del vendedor, dependiendo de su estado de
maduración y de las posibilidades de guardarlo
en refrigeración.
El fruto verde es
tratado con cuidado, para que no se abolle y
malogre. La masa necesita de refrigeración, si
se va a guardar de un día para otro, pero no es
posible guardarla, ni aún en este medio, por
mucho tiempo, porque se termina enranciando. La
mayor parte de las vendedoras de masa opinan que
la masa sólo puede conservarse un día, mientras
que unas pocas dicen que puede guardarse hasta
seis días. Cuando pasa más de un día y no se
vende la masa, las vendedoras prefieren
convertirla en “aguajina” (bebida de aguaje) o
“curichi” (una forma de adoquín de aguaje
preparado en bolsas plásticas).
- Acceso a servicios
Los vendedores minoristas de fruto verde
y de masa tienen acceso a todos los servicios
que ofrece un gran centro urbano como Iquitos,
vale decir, bancos (o sistema financiero en
general), comunicaciones (teléfono, radio,
etc.), etc. Sin embargo, no se tienen
referencias de que los usen para sus actividades
de venta de aguaje.
El estado no
interviene en esta etapa de la cadera productiva
del aguaje, ni para prestar asistencia, ni para
controlar.
- Organización u otros mecanismos de
acción colectiva (redes sociales)
Los vendedores minoristas no están
organizados en forma gremial, y dada su
dispersión, no se conoce que mantengan
mecanismos de comunicación o de acción colectiva
entre sí.
Generalmente los vendedores
trabajan con el apoyo de sus familias,
especialmente en el caso de las “maseras”, en
cuyas casas funciona su pequeña planta de
elaboración de la masa. Allí, son los hijos,
padres u otros parientes (incluso los esposos)
quienes ayudan en el trabajo.
Para lo
demás, actúan individualmente.
- Resultados económicos
La inversión de los vendedores de fruto
verde es el capital de trabajo para adquirir
tres sacos de aguaje (para tener un stock de
seguridad de un saco), cinco recipientes
pequeños (“bandejitas”), tres sacos de
polipropileno, traslado de dos sacos de aguaje a
sus puestos de venta por dos días, traslado de
los saldos diarios al almacén por dos días y el
pago de las tarifas municipales por dos días.
Los costos de operación de los
vendedores de fruto verde se han calculado por
un mes y son:
1. Compra de 60 sacos
de aguaje: S/. 900
2. Transporte
desde el puerto hasta el puesto de venta: S/.
90
3. Transporte de saldos diarios
al almacén: S/. 60
4. Pago de
tarifas municipales: S/. 30
5. El
trabajo del vendedor por un mes se estimó en S/.
600
6. El pago de ayudantes
eventuales se estimó en S/. 250 al mes.
La inversión total es de S/. 69. Los
costos de operación de un mes son de S/. 1,930.
Los ingresos brutos provenientes de la venta de
32 bandejitas diarias a un precio promedio
ponderado de S/. 2.10 cada una, durante un mes,
son S/: 2,016. La utilidad de operación mensual
es de S/. 86, lo que significa un rendimiento
del 125 %.sobre la inversión, cifra que se
ajusta a la estrategia descrita en el acápite
correspondiente a la racionalidad de estos
actores.
La inversión de las vendedoras
de masa es el capital de trabajo necesario para
comprar cuatro sacos de aguaje, recipientes para
el lavado, maduración de los frutos y chapeado,
pago del transporte de dos sacos de aguaje desde
el puerto hasta sus casas, por dos días,
transporte de la masa de sus casas al mercado,
por dos días, pago de tarifas municipales por
dos días, alquiler de congeladora por dos días
para diez bolsas de masa, y otros gastos
menores.
Los costos de operación
mensuales de las vendedoras de masa
son:
1. Compra de 90 sacos de
aguaje en puerto a mayoristas o directamente en
lanchas: S/. 1,350
2. Transporte de
90 sacos del puerto a la casa de las vendedoras:
S/. 270
3. Pago de ayudante para
preparación de la masa: S/. 460
4.
Transporte de masa de la casa de las vendedoras
al mercado: S/. 60
5. Pago de
tarifas municipales: S/. 30
6. Pago
del trabajo de las vendedoras: S/.
600
7. Alquiler de congeladora para
almacenar diez bolsas diarias por un mes: S/.
30
8. Bolsas de plástico y otros:
S/. 20
La inversión total es de S/. 95.
El costo mensual de operación de las vendedoras
de masa es de S/. 2,820. Los ingresos brutos por
venta de 1,980 bolsas de masa al mes, al precio
promedio ponderado de S/. 1.50 por bolsa, son de
S/. 2,970, lo que da una utilidad de S/. 150,
con un rendimiento del 158 % sobre la inversión,
cifra que se corresponde con las características
de la racionalidad de las vendedoras de masa,
según se describió en el acápite respectivo.
- Riesgos
Los riesgos
que asumen los minoristas son pocos y
generalmente son los propios de las actividades
comerciales. Pero como el mercado del aguaje es
un mercado antiguo y estable, donde las
fluctuaciones debidas a los acomodos de oferta y
demanda están suavizadas (por ejemplo, el número
de consumidores tiene crecimiento vegetativo y
no se espera que pueda aumentarse súbitamente
mediante publicidad, el número de vendedores es
bastante estable y no se espera que aumente la
competencia de un momento a otro, ya se sabe
cuáles son las épocas de escasez y de abundancia
y las fluctuaciones de los precios son
esperadas, etc.), los riesgos reales no son
altos.
El principal riesgo que corren
los vendedores de fruto verde es la posibilidad
de pérdida del producto por baja de las ventas
en algunos días (el aguaje llega a sus manos
después de transcurrido un tiempo desde la
cosecha, que puede ser de uno a cuatro días, por
lo que su vida útil está recortada y debe ser
vendido lo más pronto posible so riesgo de
echarse a perder). Las causas de las bajas de
las ventas son múltiples y algunas de ellas no
son controlables (Por ejemplo, un día de lluvias
prolongadas arruina las ventas, lo mismo que una
baja debida al azar). Sin embargo, estos riesgos
no son lo suficientemente grandes como para
poner en peligro el éxito del negocio
Las vendedoras de masa corren menos
riesgos aún, porque si su producto no se vende
en determinados días, tienen la alternativa de
convertirlo en aguajina o curichi, además de que
algunas venden fuera de la región. El principal
riesgo que asumen es el de que les toque un
porcentaje muy alto de frutos de mala calidad en
los sacos que compran, lo que se debe a que en
un mismo saco vienen frutos en diferente estado
de maduración. Sin embargo, este riesgo ya está
incluido en los cálculos de rendimientos.
| | |
» Empresas
de transformación
|
Heladerías y
chupeterías
- Racionalidad
Las
heladerías y chupeterías son empresas privadas y
como tales cultivan una racionalidad económica
sustentada en el objetivo del máximo beneficio y
del crecimiento permanente. Constituyen
industrias con escalas de producción entre
pequeñas y medianas, relativamente antiguas y
estables, y con horizontes de planeamiento
mayores que los del resto de la cadena.
Las chupeterías conforman el grupo más
grande y de mayores proyecciones, por su
capacidad para llegar al gran público
consumidor. Los chupetes encuentran maneras de
llegar al consumidor en cualquier lugar de la
ciudad, En cambio, para consumir un helado hay
que ir expresamente a los lugares de expendio,
que son muy pocos. Cabe señalar que es necesario
diferenciar entre heladerías y heladeros. Éstos
últimos son ambulantes y elaboran exclusivamente
helados de aguaje, mientras que las heladerías
poseen locales fijos y trabajan no sólo con
aguaje, sino también con otras frutas (las
chupeterías también), aunque únicamente el
aguaje se puede obtener durante todo el año. Las
demás frutas son estacionales.
La
chupeterías tienen conciencia de los principales
problemas técnicos que encara la actividad y
muestran interés por la modernización del manejo
empresarial de sus organizaciones. Así mismo,
tienen conciencia de los problemas de
desabastecimiento que se derivan de la
extracción destructiva del aguaje y varias de
ellas están a favor de tomar alguna medida que
evite la liquidación de los aguajales.
Varias de estas empresas están buscando
ampliar el mercado del aguaje captando plazas
extra regionales, como Lima, San Martín o
Pucallpa, pero no tienen capacidad para iniciar
campañas agresivas de apertura de mercados, que
son costosas. Tampoco tienen capacidad para
invertir en investigación y desarrollo
tecnológico que les posibilite justamente ganar
mercados, por lo que plantean que sean las
instituciones públicas de investigación las que
asuman esta tarea.
Estas empresas actúan
en el sector formal de la economía, son
organizaciones legalmente constituidas y
registradas como contribuyentes en la SUNAT, que
emiten comprobantes de pago. Tienen direcciones
legales, y locales fijos y conocidos. Así mismo,
tienen registros sanitarios. (Los heladeros, en
cambio, en su mayoría no están registrados como
contribuyentes en la SUNAT y no tienen locales
estables, sino que expenden el producto en
carritos ambulantes).
Los directivos de
las empresas son de la región y muestran un buen
conocimiento de las características del mercado
local, al que consideran prácticamente como
mercado cautivo para la industria, aunque
ninguna de las empresas en particular pueda
decir que controla el mercado (no tienen
capacidad para hacerlo).
Conocen también
todos los problemas que presentan los servicios
ligados a la producción, el transporte, la
obtención de autorizaciones, etc., tanto
públicos como privados, y que muchas veces para
conseguir un buen servicio, debe hacerse pagos
adicionales, al margen de lo establecido en los
contratos o en las disposiciones oficiales.
Sin embargo, no está claro si son
conscientes de que las exigencias de calidad
(especialmente en aspectos de sanidad) de los
mercados extra regionales son mayores que las
del mercado local, y que para poder cumplir con
dichas exigencias será necesario introducir
condiciones más rigurosas de fabricación de los
productos, lo que implica reeducar a los
operarios, introducir mayores controles de
calidad, análisis bromatológicos,
microbiológicos, etc. Vale decir, modernizar las
líneas productivas, paralelamente a la
modernización del manejo empresarial mencionado
más arriba. Esto se traduce en una mayor
inversión (que incluiría además la ya mencionada
apertura de nuevos mercados), que no es seguro
que puedan asumir.
Finalmente, se puede
decir que las empresas saben que pueden
diferenciar sus productos por su calidad, pero
solamente juegan con las características del
sabor y, en parte, presentación. Para ello, cada
empresa tiene sus “secretos” de fabricación.
Esta diferenciación es importante para captar la
mayor porción posible del mercado.
- Actividades
Normalmente, las chupeterías
desarrollan las siguientes actividades
principales:
1. Compra de la fruta a los
proveedores (libres, o fijos por contrato) o
directamente en puerto o mercados de la ciudad.
(Sólo una chupetería compra directamente la masa
preparada).
2. Traslado de la fruta a la
planta de transformación.
3. Procesado
de la fruta: preparación de la masa (ver acápite
correspondiente a las vendedoras de masa),
dilución y colado de la masa, añadido de otros
insumos, mezcla, vaciado en moldes y congelado.
4. Distribución y venta de los chupetes
a las sucursales y bodegas. Una buena parte se
vende directamente en planta a los chupeteros, y
no requiere de distribución.
Las
heladerías y heladeros desarrollan las
siguientes actividades:
1. Compra de la
fruta en puertos o en mercado (sólo la heladería
compra en puertos y en mercados. Los heladeros
compran en mercados).
2. Traslado de la
fruta a la planta de transformación.
3.
Procesado de la fruta: preparación de la masa
(ver acápite correspondiente a las vendedoras de
masa), dilución y colado de la masa, añadido de
azúcar, colocación en la caja heladera y batido
por una hora y media.
4. Venta en la
heladería o en los puestos ambulantes (Sólo la
heladería vende también a través de chupeteros).
- Ubicación
Las
chupeterías y heladerías se ubican todas en la
zona urbana de Iquitos. Todas, excepto los
heladeros, que son ambulantes, tienen local
fijo, pero aún los heladeros, que expenden su
producto en las calles, acostumbran ubicarse en
un lugar conocido y estable.
- Tecnología
Las
tecnologías de fabricación de chupetes y helados
son simples, conocidas y de fácil aplicación, al
punto que pueden usarse aún en las casas de
familia. La fabricación de chupetes se realiza
empleando congeladoras móviles (ninguna empresa
posee congeladoras de cámara grande), la máquina
chupetera y el equipo para la preparación de la
masa, además de conocimientos, expresados en las
fórmulas para la preparación de la mezcla.
Algunas chupeterías usan productos químicos,
como colorantes, saborizantes y conservantes.
El paquete tecnológico todavía requiere
de la solución de algunos problemas relativos a
la conservación de la masa, ya que ésta
rápidamente se oxida y en máximo tres días
pierde su color amarillo típico, oscureciéndose
cada vez más. Por eso, los chupetes no pueden
almacenarse por más de tres días, porque son
rechazados por el consumidor. Sólo una
chupetería asegura haber resuelto el problema
mediante el congelamiento, sin especificar de
qué manera.
Las heladerías usan una
máquina heladera (en vez de la máquina
chupetera), que consiste en una caja de metal
con hielo y sal, en cuyo interior se coloca un
recipiente cilíndrico que contiene la mezcla de
aguaje y azúcar. Obviamente, aprovechan el
contenido de aceite del aguaje para la
preparación de los helados. Lo demás es muy
parecido a lo requerido para el proceso de
preparación de chupetes.
- Acceso a servicios
Las chupeterías y heladerías tienen
acceso a todos los servicios que ofrecen los
centros urbanos. Muchas de ellas son
consideradas sujetos de crédito en el sistema
financiero, bajo las mismas condiciones que
cualquier otra empresa. El servicio de
transporte interno en la ciudad, por otra parte,
si bien es relativamente caro y deficiente, no
requiere de largos recorridos, por lo que no
presenta mayores problemas. Las empresas también
tienen acceso a los diversos medios de
comunicación (teléfono, fax, correos, internet,
etc.), aunque son excesivamente caros, en
comparación con otros lugares.
El estado
no contribuye en nada a promover la actividad o
a apoyarla para la solución de sus problemas.
En general, el costo de los servicios es
elevado, lo que resta competitividad a la
actividad.
- Organización u otros mecanismos de
acción colectiva (redes sociales)
Las chupeterías y heladerías no están
organizadas gremialmente y no se conoce que
mantengan mecanismos de acción conjunta entre
ellas.
Cada una de ellas (excepto el
caso de las empresas unipersonales, como los
heladeros) es una organización social, cuya
estructura y funciones están determinadas por
ley y sus propios estatutos.
- Resultados económicos
En una chupetería tipo, la inversión se
compone básicamente de un local, que comúnmente
es la casa del propietario (lo que significa que
no se usa exclusivamente para la producción de
chupetes de aguaje), ocho congeladoras, una
máquina chupetera, equipo para la preparación de
la masa, dilución, colado y mezcla con otros
insumos, y el capital de trabajo para operar por
una semana. El número promedio de trabajadores
directos es cuatro, más un administrativo y el
propietario.
Los costos de las
chupeterías se han calculado sobre la base de un
mes, de la siguiente manera:
1. Compra
de fruta de aguaje (9 sacos diarios X 25 días):
S/. 3,375.
2. Traslado de los sacos del
puerto a la planta: S/. 225.
3. Compra
de insumos (azúcar, leche, vainilla): S/. 8,850.
4. Pago de mano de obra directa: S/.
1,840.
5. Pago de personal
administrativo: S/. 500.
6. Pago del
trabajo del propietario: S/. 1,000.
7.
Gastos administrativos: S/. 300.
8.
Depreciación de activos: S/. 250.
9.
Alquiler local S/. 200
10. Costos de
ventas: S/. 290
La inversión total de
una chupetería tipo se ha calculado en S/:
14,000. EL costo total mensual de operación,
antes de impuestos, es de S/. 16,830. El ingreso
bruto mensual, proveniente de la venta de 29,075
chupetes al mes es de S/. 18,900. La utilidad de
operación sería de S/. 2,070 al mes, lo que da
un rendimiento del 15 % sobre la inversión,
cifra que se puede considerar relativamente
baja, pero todavía aceptable para una industria
formal de la región.
En el caso de las
heladerías y heladeros no se ha podido obtener
suficiente información para calcular los
rendimientos (sólo hay una heladería), pero se
estima que no son muy diferentes de los de las
chupeterías, aunque los resultados económicos
totales de éstos son de pequeña escala (en
total, generan S/. 253,500 al año. Ver acápite
4.5.A).
- Riesgos
Por
tratarse de industrias estables y antiguas, los
riesgos que asumen las empresas no son altos. No
es probable que ingrese al mercado alguna fruta
o sabor que desplace al aguaje en los gustos y
preferencias del consumidor, ni aún a precios
más bajos, por lo menos en el corto o mediano
plazo. Por tanto, para fines prácticos, el
mercado se puede considerar cautivo.
Por
otra parte, el relativamente bajo rendimiento de
las industrias no hace atractivo el ingreso de
nuevas empresas, por lo que no hay mucho riesgo
de aumentos súbitos de competencia. La
información sobre antigüedad de las empresas así
lo demuestra. Solamente podría haber el riesgo
de que alguna empresa encontrase por su cuenta
soluciones a los problemas tecnológicos de la
producción, con lo que podría desplazar a las
demás, pero dado que, como se vio, no están en
capacidad de invertir en investigación, las
probabilidades de ocurrencia de esta
eventualidad son bajas.
Las pérdidas por
materia prima de mala calidad o por bajas de las
ventas en algunos días están previstas en los
resultados económicos de las empresas, por lo
que su impacto no es importante.
El
único riesgo real que enfrentan las empresas es
el del agotamiento de la materia prima, de cuya
verdadera magnitud no tienen cabal conocimiento,
aunque saben que no ocurrirá en el corto plazo.
| RECURSOS HUMANOS RELACIONADOS |
|
Detalle |
| Nombre:
ponce de leon andagua jimmy |
País:
Perú; Grado:
Universitario; Profesión:
Administracion de Negocios
Internacionales |
|
| | | | |
Comercialización |
|
|
» Precios
por producto
|
PRECIOS Y TENDENCIAS
- Evolución del precio y tendencias
Las únicas series históricas
completas de precios de los últimos años son las
que maneja la Dirección Regional Agraria de
Loreto. La metodología de recolección de esta
información (según declarado por esta
institución, a través de informantes
seleccionados en cada Agencia Agraria,
generalmente autoridades, profesores de escuela
u otras personas destacadas de los caseríos y
comunidades) le permite servir como guía de las
tendencias generales de los precios, pero
sugiere que los datos absolutos pueden presentar
diferencias con respecto a los datos reales,
aumentándolos. Esta información se presenta en
el Anexo 4 y se puede visualizar en el Gráfico
3. El SIMAL posee información de precios desde
el año 1994, pero, salvo la serie entre mayo de
1994 y mayo de 1998 (presentada en el Anexo 5)
los datos son intermitentes, pero permiten
visualizar una tendencia de los precios. Esta
información graficada se presenta en el Anexo 6.
La tendencia general de los precios del
aguaje es estable, con una ligera tendencia al
alza. Los precios registrados corresponden a las
primeras etapas de la cadena, pero dado que los
mecanismos de formación de precios están
estabilizados, los precios de las demás etapas
siguen aproximadamente la misma tendencia.
El precio promedio del saco de aguaje en
chacra es de S/. 7.5. El precio promedio del
saco en puerto de Iquitos es de S/. 11.5. El
precio promedio de venta del saco en mayorista
es de S/. 15.0. El precio promedio de una
bandeja de aguaje es de S/. 2.1 El precio
promedio de una bolsa de masa de aguaje es de
S/. 1.5. El precio promedio de un chupete de
aguaje es de S/. 0.65. El precio promedio de
un helado de aguaje es de S/. 0.65
- Formación de precios
El mercado de Belén es el sitio donde se
produce el mayor movimiento comercial de aguaje
en el territorio, por lo que es el centro de
formación de precios del producto en su
principal centro de consumo.
Los precios
son el resultado de muchas transacciones en la
que las partes ponen en juego su poder de
negociación. Ya se vio en el acápite 4.8.A,
Quién define el precio, que los mayoristas son
los que detentan el mayor poder de negociación
en la cadena y que por las características ésta,
los precios en esta etapa influyen en los
precios de las demás etapas, ya sea hacia
adelante o hacia atrás.
Ya se ha
mencionado también que los precios del aguaje y
sus productos solamente pueden jugar en rangos
limitados y de nivel relativamente bajo. Por
encima o por debajo de ese rango, la demanda
tiende a hacerse inelástica (ver acápite 4.10.B,
Demanda).
La formación de precios en la
cadena del aguaje, por tanto, está condicionada
por ciertas rigideces en la estructura de los
mercados, que, no obstante, permiten un cierto
juego de oferta y demanda.
- Precios en diferentes
mercados
La cadena estudiada
tiene un mercado principal, que es la ciudad de
Iquitos, y dentro de Iquitos, el mercado de
Belén, en donde se forman los precios. Sin
embargo, en Iquitos se pueden detectar algunas
diferencias en los precios de compra y venta
determinados en diferentes puertos, pero los
volúmenes de producto involucrados no son tan
importantes como en el centro de formación de
precios (Belén). Además, muchas veces las
diferencias de precios se deben más a la
ubicación relativa de los mercados, que obliga a
los compradores a gastar más o menos en
movilidad, lo que posibilita la variación de
precios, ya que los vendedores saben bien hasta
dónde pueden variar los precios sin perder
compradores.
En otros mercados extra
regionales, como San Martín o Pucallpa los
precios son mayores que en Loreto, por
agotamiento del recurso. En Lima la fruta llega
a alcanzar precios bastante altos (hasta S/. 10
por kilo) en supermercados de zonas pudientes,
pero en mercados distritales se puede encontrar
a precios menores, aunque siempre mayores que en
Loreto. En todos estos mercados las cantidades
comercializadas provenientes de Loreto, son
pequeñas.
| | |
» Comercio
nacional y regional del producto
|
Compra y venta a nivel
regional El mercado de la fruta de
aguaje procedente del territorio estudiado es
local. La fruta no puede viajar muy lejos por su
bajo valor y el alto costo de los fletes aéreos.
Los productos de aguaje, como la masa, los
chupetes y los helados, también se destinan
fundamentalmente al mercado local. Solamente la
masa y los chupetes salen del mercado local,
aunque en pequeñas cantidades, sobre todo al
mercado regional, a Pucallpa y San Martín. Al
mercado nacional todavía se destinan cantidades
pequeñas, no determinadas. Este mercado está
conformado principalmente por Lima, y los
productos que se venden son la masa y los
chupetes.
VOLÚMENES
COMERCIALIZADOS
Las
cantidades de productos de aguaje que llegan
actualmente al consumidor final son:
Fruta verde: 345,600 bandejas Masa:
499,000 bolsas de 0.65 Kg Chupetes:
2´791,000 chupetes Helados: 390,000 helados
| | |
» Comercio
mundial del producto
|
Importación
y Exportación
No se
importa aguaje ni productos del aguaje al Perú.
Tampoco hay exportaciones, salvo pequeñas
muestras de pulpa que se han enviado a Estados
Unidos y Alemania.
| | | | |
Demanda |
|
» Compradores
nacionales
|
TAMAÑO
No se
cuenta con información suficiente como para
construir la curva de demanda del aguaje y sus
productos en el territorio, pero se pueden
describir algunas de sus características.
En primer lugar, supuestamente la mayor
parte de la población local es potencial
demandante de aguaje o productos de aguaje, por
su definida preferencia por esta fruta, pero,
independientemente de su capacidad adquisitiva o
el nivel de precios, su consumo está limitado
por razones de saturación y salud, lo que
determina que la curva de demanda tienda a
hacerse vertical y rígida a precios muy bajos.
En segundo lugar, la marcada preferencia
de los consumidores locales por la fruta haría
que si los precios subiesen mucho aún habría un
estrato de población que no sustituiría la fruta
por otra. Esto haría que la curva de demanda
tendiese a ser vertical a precios altos, lo que,
combinado con lo mencionado en el anterior
párrafo, determina que la demanda real se
desarrolle dentro de un rango de cantidades
mínima y máxima de consumo, las que, sin
embargo, todavía no están bien determinadas.
En tercer lugar, dado que la mayor parte
de los consumidores de aguaje tienen una
capacidad adquisitiva relativamente baja, se
puede suponer que la demanda tendrá un
comportamiento típico descendente de izquierda a
derecha solamente dentro de un rango de precios
relativamente bajos. Dentro de ese rango, la
demanda sería muy elástica al precio, pero por
encima o por debajo de ese rango se vuelve
inelástica. En el Gráfico 5 se presenta la curva
teórica de la demanda de la cadena, en la que el
rango de precios en el que la demanda es
elástica es p1p2
Por estas
características, la cadena productiva del aguaje
se ha desarrollado con pequeños márgenes de
ganancias y tiene limitaciones para su
crecimiento interno.
CARACTERIZACIÓN DEL TIPO DE
CONSUMO
El consumo del
fruto del aguaje se hace con fines alimenticios.
No es un consumo con fines industriales
oleaginosos, o cosméticos u otros similares. Los
principales consumidores finales son las
familias y los restaurantes. Este consumo
depende mucho de los gustos y preferencias de
los consumidores. No es alimento de primera
necesidad (por lo menos si aplicamos el concepto
que predomina en los medios oficiales), no
integra la canasta básica del poblador
amazónico, por lo que su consumo se puede
calificar de complementario. En muchos casos es
resultado de un “antojo”, o bien, se usa como
pretexto o complemento de momentos de ocio. Lo
mismo puede decirse de los productos del aguaje
(bebidas, chupetes, helados).
ESTACIONALIDAD
Ni el mercado regional ni el nacional
presentan estacionalidad en la demanda.
PERSPECTIVAS DEL
CONSUMO
De mantenerse las
condiciones que prevalecen actualmente en el
mercado del aguaje, el consumo de esta fruta en
el territorio y, en general, en la región,
aumentará en los próximos años fundamentalmente
al ritmo del crecimiento vegetativo de la
población, el cual se estima entre 2 y 3 % anual
(ver acápite 4.5.C, Sucesos que afectan positiva
o negativamente la cadena).
Los índices
de remuneraciones se han mantenido relativamente
estables en términos reales en los últimos diez
años (ver Gráfico 2), y no se prevé ningún
cambio importante de tendencia en el corto o
mediano plazo. Por ello, no es de esperarse un
incremento en el consumo de aguaje o productos
del aguaje en el futuro próximo debido a un
aumento de ingresos de los consumidores.
PRODUCTOS
SUSTITUTOS
Como fruta de
consumo directo el aguaje tiene varios productos
sustitutos, pero su capacidad de sustitución es
baja. Es decir, es muy común ver personas
comiendo frutos madurados de aguaje por las
calles, plazas, colectivos y otros lugares de la
ciudad, además de sus casas, pero no es común
ver a esas mismas personas comiendo algún otro
fruto en las mismas circunstancias, salvo
ocasionalmente el umarí el coco o el pijuayo
cocinado, pero de manera muy limitada.
Existe gran cantidad de frutas que se
usan para la preparación de bebidas en la
región, tales como el ungurahui, el camu camu,
la cocona, el ubos, el tumbo, el arazá, la
anona, el copoazú, la guanábana, la guayaba, el
macambo, el maracuyá, la papaya, la piña, la
naranja y otros. Debido a esto, el consumo de
aguaje en la forma de bebidas es limitado. Tiene
muchos productos sustitutos y la preparación de
la aguajina (refresco de aguaje) es un poco
trabajosa. Incluso las chichas y los refrescos
de sobre resultan productos sustitutos del
aguaje para estos fines.
En la
preparación de chupetes y helados se usan varias
frutas, sobresaliendo el coco y el ungurahui,
pero también el camu camu, la guayaba brasileña,
el umarí, el pijuayo, el ubos, el mango y otros,
así como sabores artificiales (fresa y
chocolate), pero la capacidad de sustitución de
estos sabores es baja.
La mayor parte de
los productos sustitutos del aguaje son
estacionales, por lo que la mayor competencia
que hacen es en su estación, cuando por su
abundancia el precio se reduce bastante y
entonces se vuelve atractivo su consumo.
| Documentos Relacionados |
|
Gráfico de la curva
teórica de la demanda de aguaje en
Iquitos
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Servicios de
apoyo |
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» Logistica
|
INFRAESTRUCTURA EXISTENTE EN LA
CADENA LOCAL
- Energía eléctrica
La energía eléctrica es necesaria
solamente en la etapa de industrialización del
aguaje, y específicamente en Iquitos, que es el
centro de transformación industrial.
En
esta ciudad hay capacidad para producir hasta 60
Mw de energía, mientras que el consumo actual no
sobrepasa los 45 Mw, lo que significa que hay
capacidad disponible. Sin embargo, el tipo de
energía generada es térmica, que resulta más
cara que la hidroeléctrica (común en el resto
del país). Las tarifas de energía industrial de
media tensión, que son las que necesitaría una
planta típica de transformación industrial del
aguaje, son más baratas que las de consumo
residencial o comercial. Un ejemplo tipo de
tarifa, incluyendo el cobro por energía
reactiva, se encuentra en alrededor de S/. 0.27
por Kwh (sin contar los costos de instalación,
que son relativamente altos).
- Combustibles
Los
combustibles son un elemento importante en los
costos de la cadena, por su efecto en los fletes
y costos de transporte en general. Siendo Loreto
una región productora de hidrocarburos, y
contando además con una refinería, no es
probable que se produzcan situaciones de
desabastecimiento, por lo menos en el corto y
mediano plazo. Además, la región se beneficia
con la exoneración del I.G.V. y otros impuestos
menores, por lo que el precio de los
combustibles es menor que en el resto del país.
Actualmente el galón de petróleo se puede
conseguir a entre S/. 5.7 y S/. 5.4. El galón de
gasolina de 84 se puede conseguir a entre S/.
5.9 y S7. 5.7, dependiendo del grifo.
Los combustibles jugarán un rol
importante también si se llegase a
descentralizar la transformación industrial del
aguaje, trasladándola al lugar de producción de
materia prima, ya que se deberán usar
generadores de energía eléctrica. Esta
descentralización requerirá del empleo de
tecnologías nuevas que resuelvan el problema de
la conservación del producto, pero significará
una producción más competitiva por reducción de
costos de transporte.
- Telecomunicaciones
Iquitos cuenta con los principales
medios de telecomunicación existentes, pero el
servicio es caro y deficiente. Actualmente el
servicio de telecomunicaciones no tiene una
incidencia significativa en las estructuras de
costos de la cadena, pero si ésta se expande en
el futuro, captando mercados extrarregionales,
sean nacionales o internacionales, este
componente pasará a tener mayor importancia.
- Vías de comunicación (carreteras,
puertos, aeropuertos)
Iquitos
(y todo el territorio analizado) solamente
cuenta con una carretera asfaltada que no tiene
ningún efecto en la cadena, ya que no conduce a
ningún sitio importante para el mercado, ni
conecta con zonas productoras de materia prima.
El producto no circula por esta carretera, en
ninguno de sus estados (salvo cantidades
mínimas).
Iquitos cuenta con varios
puertos y embarcaderos para el arribo de la
fruta proveniente de todo el territorio. El
principal puerto sobre el río Itaya es Belén
(que en realidad es un embarcadero). Los
principales embarcaderos (llamados puertos)
sobre el Nanay son Bellavista, Moronacocha,
Pampa Chica y Santa Clara. Los principales
embarcaderos sobre el Amazonas son Productores y
Clavero, y hay un puerto municipal, que es
Masusa. Sin embargo, al presente, en época de
vaciante se cierra la entrada del Amazonas y
estos tres últimos quedan prácticamente sobre el
río Itaya. Además, existe un puerto oficial
sobre el Amazonas, a cargo de ENAPU (Empresa
Nacional de Puertos).
En creciente
pueden recalar embarcaciones de más de 300 T en
los puertos y embarcaderos de Iquitos. En
vaciante, en algunos embarcaderos del Nanay hay
limitaciones al tamaño de las embarcaciones.
Pero las embarcaciones que traen el aguaje
generalmente son de tamaño pequeño a mediano.
En términos generales, cada puerto o
embarcadero sirve a un área geográfica
determinada. Ninguno de los embarcaderos cuenta
con facilidades para el embarque, desembarque,
estiba o almacenamiento de las mercaderías
(muelles, alumbrado, grúas, galpones, veredas,
etc.). Las embarcaciones simplemente acoderan en
la ribera y el desembarque se hace mediante
tablones a tierra o directamente. En muchos
casos, el suelo de la ribera es fangoso. El
puerto de Masusa cuenta con un muelle flotante,
está cercado y el acceso está medianamente
controlado, pero ninguna otra facilidad.
El puerto oficial internacional de
Iquitos cuenta con instalaciones adecuadas para
el embarque y desembarque de volúmenes
significativos de producto, pero las naves
transatlánticas no pueden recalar en él por
problemas de sedimentación y deben quedarse
fuera, lo que obliga a realizar una carga y
descarga adicionales y el uso de motochatas para
trasladar el producto a puerto. Esto se traduce
en sobrecostos para el transporte.
Iquitos cuenta también, desde 1965, con
un aeropuerto internacional (Secada Vigneta),
con una pista apta para el aterrizaje de aviones
grandes, hasta tipo “Jumbo”. Por este aeropuerto
transitan las pequeñas cantidades de productos
de aguaje que salen actualmente hacia fuera de
la región. Su incidencia en la cadena no es
significativa al presente, pero si la cadena se
llega a orientar hacia los mercados exteriores,
este aeropuerto adquirirá una importancia
creciente. La capacidad de este terminal se
encuentra al presente sub utilizada, por el bajo
movimiento de exportaciones que mantiene.
- Centros de acopio, selección y
conservación
No existen centros
de acopio, selección y conservación en la cadena
productiva del aguaje. Estas operaciones son
realizadas por los mayoristas.
- Centros de información
Existe un Sistema de Información de
Mercados de la Amazonía de Loreto (SIMAL),
conformado por un consorcio en el que participan
el IIAP, la Cámara de Comercio, Industria y
Turismo de Loreto, Radio La Voz de la Selva,
algunas Organizaciones no Gubernamentales y
otros, que acopia información de precios de
mercado de algunos productos, entre ellos el
aguaje. Este sistema es apoyado por un Centro de
Estudios de Mercado de la Amazonía (CEMA), que
agrupa a estudiantes de la UNAP y que es el que
se encarga de acopiar la información, de acuerdo
a ciertas metodologías. En lo que respecta al
aguaje, este sistema ha recogido información de
algunos de los integrantes del consorcio,
principalmente de la Radio La Voz de la Selva,
pero no cuenta con series históricas completas,
sino sólo por tramos, es decir, se ha acopiado
información por periodos intermitentes.
El SIMAL se encuentra en una fase de
consolidación y la información que maneja
todavía necesita ser sistematizada, por lo que
no se ha hecho accesible al público. Se espera
que para el presente año se integre a un sistema
de información de la biodiversidad que el IIAP
está construyendo y se haga accesible desde la
página web de este Instituto.
Existe
también información sistematizada en la
Dirección de Planificación de la Dirección
Regional de Agricultura de Loreto. Este centro
acopia datos que proporcionan informantes
seleccionados en las comunidades y caseríos,
tales como las autoridades (Teniente Gobernador,
Agente Municipal, Jefes de comunidad),
profesores, etc.. No recoge datos directamente
de los productores, razón por la que esta
información debe servir como referencia para
estudiar las tendencias, ya que es el único que
presenta series históricas mensuales completas
para varios años, tanto de precios, como de
producción.
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» Medios
de transporte, costos y características de
cumplimiento
|
TRANSPORTISTAS
- Tipo de empresa u organización que
presta el servicio
El
transporte del aguaje desde el campo hasta la
ciudad es realizado por embarcaciones de varios
tipos, que van desde botes con peque peque de 16
o 18 HP, de entre 4 y 10 T de capacidad, hasta
las lanchas de ruta que recorren los principales
ríos de la región, con capacidades de hasta 250
T y más. Mientras más pequeña la embarcación,
más probabilidades hay de que se trate de
empresas unipersonales. Las embarcaciones
mayores pertenecen a empresas tipo sociedad
anónima u otras similares. Las embarcaciones
deben contar con un permiso de operaciones
entregado por la Dirección de Transporte
Acuático del Ministerio de Transportes y
Comunicaciones, pero se sabe que no todas operan
con ese permiso.
- Ubicación del servicio
El servicio se presta en toda la red
hidrográfica del territorio. Normalmente, el
tamaño del río y el tamaño de la embarcación
guardan relación directa.
- Modalidad de prestación del
servicio
El servicio se presta
contra pago al contado.
- Requisitos para la prestación del
servicio
Ninguno en particular.
- Capacidad de atención
En términos generales, las embarcaciones
tienen capacidad para transportar toda la
producción del territorio y mucho más. En
términos específicos, actualmente hay
determinadas rutas en las que la capacidad de
transporte es limitada. No obstante, si por
alguna razón la producción de aguaje de esas
rutas aumentara, es seguro que los
transportistas aparecerán para cubrir el vacío.
- Calidad del servicio
El servicio de transporte de carga
fluvial no ofrece muchas garantías en cuanto al
trato a las mercaderías, reparación por daños,
robos u otras eventualidades. La carga del tipo
del aguaje no se asegura. Sin embargo, dado que
el aguaje verde es una materia prima que puede
soportar el maltrato hasta cierto grado, no hay
un impacto importante en el producto por la baja
calidad del servicio.
Por otra parte, a
pesar de que oficialmente ninguna embarcación
puede prestar el servicio de transporte si no
cuenta con la respectiva inspección de seguridad
y el zarpe (además de la licencia de
operaciones), se sabe que muchas embarcaciones
circulan sin esos requisitos, sobre todo por los
ríos pequeños, donde no hay controles. Esto
resta seguridad al transporte.
- Riesgos asumidos
Los riesgos que se asumen en la
actividad de transporte fluvial son:
1.
La navegación en los ríos de la Amazonía
presenta una serie de peligros escondidos
(quirumas, muyunas, playas, bancos, etc.), que
pueden ser causa de accidentes que ponen en
riesgo la nave y lo que transporta. Estos
peligros aumentan cuando la navegación se
realiza de noche, sobre todo en ríos medianos o
pequeños.
2. Es difícil conseguir buenas
tripulaciones, no solamente desde el punto de
vista de su preparación técnica, sino también
desde el punto de vista de su integridad y
honestidad.
3. No siempre se pueden
conseguir la carga o la cantidad de pasajeros
que permiten un resultado económico positivo en
cada viaje.
CARGADORES
- Tipo de empresa u organización que
presta el servicio
Son los que
realizan el manipuleo de los sacos de aguaje en
los puertos. Actúan individualmente.
- Ubicación del servicio
Los puertos de Belén, Masusa,
Productores, Bellavista, Moronacocha, Pampachica
(en vaciante), Santa Clara, etc., en Iquitos.
- Modalidad de prestación del
servicio
El servicio se presta
contra el pago en efectivo.
- Requisitos para la prestación del
servicio
Ninguno en particular.
- Capacidad de atención
En Iquitos, dados los altos índices de
desempleo y subempleo, hay suficientes
cargadores para toda la producción actual e
incluso para atender aumentos grandes de
producción.
- Calidad del servicio
No se trata de un servicio
especializado. En todo caso, los dueños de los
sacos generalmente no tienen quejas por la
calidad del servicio.
- Riesgos asumidos
Prácticamente ninguno, puesto que se
dedican a la carga en general y el aguaje es
sólo uno de los productos que cargan.
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» Organizaciones
que brindan asistencia técnica/capacitación
|
INRENA
- Tipo de empresa u organización que
presta el servicio
Es una
institución pública, con autonomía técnica,
económica y administrativa, dependiente del
Ministro de Agricultura.
- Ubicación del servicio
A nivel nacional. En la región Loreto
actúan con limitaciones las Administraciones
Técnicas Forestales y de Fauna Silvestre
(ATFFS). En el territorio actúan dos de ella: la
que tiene sede en Iquitos y la que tiene sede en
Nauta.
- Modalidad de prestación del
servicio
El INRENA cobra
tarifas por los servicios que presta, las cuales
deben ser pagadas por adelantado.
- Requisitos para la prestación del
servicio
De acuerdo a lo que
establecen los TUPA (Textos Únicos de
Procedimientos Administrativos).
- Capacidad de atención
Actualmente la capacidad de atención del
INRENA es muy limitada, por reducción de
personal y presupuestos. Los trámites
generalmente demoran bastante tiempo, y en su
mayor parte están centralizados en Lima. En las
regiones el INRENA tiene poca capacidad de
decisión.
- Calidad del servicio
Los servicios que presta el INRENA se
orientan más al control que a la promoción.
- Riesgos asumidos
Ninguno. No existen política explícitas
y difícilmente se toman decisiones sin contar
con la aprobación del nivel superior.
ONG/Proyectos
- Tipo de empresa u organización que
presta el servicio
Alguna forma
de persona jurídica reconocida en el Código
Civil. Generalmente se trata de asociaciones o
fundaciones. Siempre se trata de organizaciones
que reciben financiamiento internacional.
- Ubicación del servicio
En algunos casos el servicio se presta
en las comunidades de productores. En otros
casos, el servicio se presta en la ciudad de
Iquitos.
- Modalidad de prestación del
servicio
EL servicio se presta
por la modalidad de donación o servicio
gratuito.
- Requisitos para la prestación del
servicio
Los establece cada
organización.
- Capacidad de atención
Limitada. De las varias decenas de
comunidades que se dedican regularmente a la
extracción del aguaje, no se está prestando
servicio ni al 5 %. En comparación con los
varios cientos de comunidades que se localizan
en el territorio, el porcentaje de atención es
mínimo.
- Calidad del servicio
El servicio se orienta a la asistencia
técnica en aspectos de cosecha conservativa y
manejo de los aguajales. Muy poco se aborda el
tema de la comercialización o de la
transformación.
- Riesgos asumidos
Prácticamente ninguno, salvo los riesgos
internos de no lograr el cumplimiento de sus
propios objetivos.
Alguna forma de persona jurídica reconocida
en el Código Civil. Generalmente se trata de
asociaciones o fundaciones. Siempre se trata de
organizaciones que reciben financiamiento
internacional.
INSTITUCIONES DE
INVESTIGACIÓN
- Tipo de empresa u organización que
presta el servicio
Las
instituciones de investigación son organismos
públicos, con diversos grados de autonomía,
dependiendo de su situación (universidad,
instituto descentralizado, instituto
desconcentrado, etc.)
- Ubicación del servicio
Las instituciones de investigación se
ubican en la ciudad de Iquitos. Las
investigaciones se realizan en su mayor parte en
las sedes, aunque se efectúan también salidas
cortas al campo,
- Modalidad de prestación del
servicio
Los trabajos de
investigación se llevan a cabo ya sea en el
marco de proyectos, o como parte de tesis, o
dentro de los programas operativos anuales.
Son pocos los trabajos de investigación que
se han realizado mediante la planificación y
ejecución participativa con los productores
rurales o urbanos. Algunos trabajos de
investigación reciben o han recibido apoyo
financiero internacional.
- Requisitos para la prestación del
servicio
Ninguna en particular.
- Capacidad de atención
Actualmente existen limitaciones
presupuestales por razones de austeridad en los
gastos públicos, por lo que las investigaciones
que se llevan a cabo se ven también limitadas.
- Calidad del servicio
La investigación se ha orientado
principalmente a los aspectos técnicos de la
propagación, plantación, cultivo, cosecha, etc.
del aguaje. Los resultados de los trabajos
tienen una difusión reducida.
- Riesgos asumidos
Prácticamente ninguno.
INSTITUCIONES PÚBLICAS Y
PRIVADAS
Entre las
instituciones privadas que apoyan o han apoyado
o pueden apoyar, cada una en el marco de su
mandato, el desarrollo de la cadena productiva
del aguaje en la región, se cuentan el SNV, CARE
Perú (proyecto Caspi), el GRMB y el Programa de
Desarrollo y Conservación Pacaya Samiria, con
financiamiento de la WWF AIF/DK. Entre las
instituciones públicas están el INRENA, PROMPEX,
IIAP, INIA, TCA y SIMAL.
- Papel de las instituciones
Entre las instituciones privadas, el SNV
viene jugando un papel promotor, apoyando el
análisis de la cadena y algunas investigaciones
orientadas a ampliar la gama de productos
transformados en la cadena. CARE Perú ejecutó un
proyecto en el cual se promovió el manejo del
aguaje a través de la capacitación y algunas
experiencias piloto. El Programa Pacaya Samiria
apoyó a la comunidad de Parinari en el manejo de
sus aguajales y para que pueda obtener la
autorización para la comercialización. El Grupo
Regional de Manejo de Bosques desempeña un rol
promotor del manejo de los recursos forestales
en la región, incluyendo el aguaje.
Entre las instituciones públicas, el
INRENA tiene el encargo de la gestión y control
de los recursos forestales, entre ellos el
aguaje. El PROMPEX tienen un papel promotor de
las exportaciones, para lo cual viene
difundiendo por varios medios la promisoriedad
del aguaje como producto de exportación. EL IIAP
realiza trabajos de investigación sobre la
biología, ecología y mercado del aguaje en la
región. EL TCA realiza difusión de productos con
potencialidad en la Amazonía, entre ellos el
aguaje. El SIMAL es un consorcio que maneja un
sistema que acopia información de mercado sobre
el aguaje, entre otros.
- Funciones desempeñadas
Todas las instituciones desempeñan una
función de apoyo en las etapas de manejo,
desarrollo de productos y mercadeo en la cadena
del aguaje. Este apoyo se concreta en
información (resultado de investigaciones),
“asistencia técnica”, apoyo para la organización
de los productores y financiamiento para
gestiones administrativas.
- Incidencia sobre actores, eslabones
o la cadena en general
Hasta el
presente no se ha podido detectar una influencia
significativa de las instituciones sobre los
actores, eslabones o la cadena productiva del
aguaje en general. Los impactos son bastante
reducidos. Por ejemplo, sólo una comunidad puede
decir que maneja sus aguajales (aunque no se
tiene información sobre si lo continúan haciendo
después de terminado el programa Pacaya
Samiria); las investigaciones sobre la biología
y ecología del aguaje han permitido dar bases
científicas a algunos conocimientos
tradicionales y descubrir cosas novedosas, pero
no han cuajado en el manejo de los aguajales.
Lo que podría decirse es que
recientemente se ha logrado despertar cierto
interés entre inversionistas por desarrollar
nuevos productos del aguaje para mercados extra
regionales, pero todavía no se han resuelto
todos los problemas técnicos que permitan
concretar nuevas inversiones. No se cuenta con
estudios de costos, no se ha diseñado una
estrategia (y tecnología) que regule las escalas
de producción industrial de acuerdo a las
capacidades de abastecimiento de las
comunidades, no se ha determinado la mejor
ubicación de las plantas, no se ha resuelto el
problema de los residuos, falta abrir mercados,
y otros problemas menores.
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Políticas y
planes |
|
» Políticas
y planes nacionales
|
- Políticas
nacionales
1. De fomento
a las inversiones No existen
realmente políticas nacionales de fomento a las
inversiones, puesto que desde hace más de trece
años no se conoce de planes estructurados de
gobierno en el país. Se ha tomado al marco
normativo como manifestación concreta de algunas
formas de políticas de fomento. Desde ese punto
de vista, la actual legislación forestal es el
principal obstáculo para la realización de
inversiones en la etapa de la producción rural.
La ley de promoción de la inversión en la
Amazonía pretende promover la inversión privada,
pero su principal efecto ha sido sólo la
reducción del precio de los combustibles, que a
su vez influyó para que los fletes y otros
costos de transporte se mantuvieran estables
durante varios años (aunque no logró su
reducción). También tuvo un cierto efecto sobre
la estabilidad de los precios de los productos
transformados de aguaje, a través de la
exoneración del I. G. V. Sin embargo, no hay
información que permita afirmar que tuvo un
efecto positivo sobre las inversiones en la
cadena productiva del aguaje.
2.
De fomento a las exportaciones
Actualmente las políticas de gobierno
respecto al fomento a las exportaciones se
adscriben a los principios del libre comercio y
la no intervención del estado.
- Políticas para el comercio
exterior
1.
Política arancelaria para la
exportación No existen políticas
directas para la exportación. Solamente existe
un mecanismo muy indirecto que es el Convenio
sobre el programa antidrogas con la Unión
Europea
2. Subsidios e
incentivos para importación de insumos
No existen subsidios ni incentivos directos
para la importación de insumos. Solamente existe
un mecanismo indirecto que es el denominado
“internamiento temporal”
3.
Control técnico sanitario y
restricciones La exportación de
todo producto agrario o agroindustrial requiere
de la certificación fitosanitaria (si es
producto agrario) o el registro sanitario (si es
producto industrial), expedidos por SENASA y el
Ministerio de Salud, respectivamente. También se
requiere contar con el permiso CITES, aún cuando
el aguaje no se encuentra en ninguno de los tres
apéndices de dicha Convención.
4. Acceso al mercado (a través
de convenios bilaterales y
multilaterales) El Perú es parte de
algunos convenios multilaterales de integración,
como la ALADI (sucesora de ALALC) o la Comunidad
Andina de Naciones (CAN), pero estos convenios
no ofrecen muchas oportunidades a la cadena del
aguaje. No hay convenios bilaterales que
permitan el acceso de los productos peruanos a
mercados exteriores. Al presente se está
negociando un tratado de libre comercio con los
Estados Unidos, pero el proceso se estima que
demorará dos años y beneficiará principalmente a
los textiles y la minería y, antes bien,
perjudicará a los productos agrarios.
5. Cuotas de
exportación Los Estados Unidos de
N. A. determinan unilateralmente cuotas para el
ingreso a su mercado de algunos productos
peruanos, principalmente productos agrícolas,
pero el aguaje o sus productos transformados no
están incluidos en esta facilidad.
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» Políticas
y planes regionales
|
| Documentos Relacionados |
|
Estrategias para
mejorar la cadena Estas
estrategias están referidas al contexto en que
se desarrolla la cadena, a su estructura y a su
funcionamiento: |
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» Proyectos
que se ejecutan sobre la actividad
|
Entre
las instituciones privadas que apoyan o han
apoyado o pueden apoyar, cada una en el marco de
su mandato, el desarrollo de la cadena
productiva del aguaje en la región, se cuentan
el SNV, CARE Perú (proyecto Caspi), el GRMB y el
Programa de Desarrollo y Conservación Pacaya
Samiria, con financiamiento de la WWF AIF/DK.
Entre las instituciones públicas están el
INRENA, PROMPEX, IIAP, INIA, TCA y SIMAL. Todas
las instituciones desempeñan una función de
apoyo en las etapas de manejo, desarrollo de
productos y mercadeo en la cadena del aguaje.
Este apoyo se concreta en información (resultado
de investigaciones), “asistencia técnica”, apoyo
para la organización de los productores y
financiamiento para gestiones administrativas.
Hasta el presente no se ha podido detectar una
influencia significativa de las instituciones
sobre los actores, eslabones o la cadena
productiva del aguaje en general.
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Puntos críticos |
|
» Cuellos
de botella
|
MARCO NORMATIVO Y SU
INFLUENCIA.
El marco
normativo, tal como se ha venido exponiendo en
otros acápites del presente estudio, se
considera como el principal obstáculo para el
desarrollo de la cadena productiva del aguaje.
Es el causante de que casi toda la cadena se
desarrolle actualmente en total informalidad.
En la etapa de producción rural, la ley
forestal impone condiciones tales para el acceso
al recurso, que los productores no están en
capacidad de cumplir con ellas, por su alto
costo. Por ejemplo, las concesiones de
aprovechamiento de productos forestales no
maderables se otorgan previa aprobación de un
plan de manejo que exige la realización de
inventarios y la firma de un ingeniero
registrado, además de un estudio de impacto
ambiental, sin contar con que los trámites se
deben realizar en las sedes administrativas (lo
que implica continuos viajes de los
representantes legales) y que hay que pagar
tarifas para que se realicen los trámites,
además de los pagos por adelantado de los
derechos de aprovechamiento. Todo ello pone
fuera del alcance de los productores
individuales o aún de las comunidades poder
obtener una concesión por medios formales.
Aún tratándose de recursos que se
encuentran en los territorios comunales, el
marco normativo exige para el otorgamiento de
permisos casi las mismas condiciones que para
las concesiones. Lo mismo ocurre con las
autorizaciones. Se han dado casos, como el de
Parinari, en que contando con un fuerte apoyo
del programa Pacaya Samiria, después de tres
años todavía no conseguían la autorización
respectiva. No se requiere de mucha imaginación
para darse cuenta de la situación de los cientos
de comunidades que no cuentan con el apoyo de
entidades internacionales.
Para
completar el panorama, cabe mencionar que el
INRENA no cuenta con términos de referencia
específicos para el aguaje y es conocido que en
la administración pública todo se paraliza
cuando hay vacíos legales. El resultado es que
toda la producción rural se realiza en la
informalidad. Un resultado adicional es que los
productores pierden poder de negociación, al
querer vender un producto que gracias al marco
normativo es ilegal, y, en consecuencia, se
encuentran atrapados en un esquema asimétrico de
relaciones con los compradores.
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