Aguaje
Agustín Gonzáles
Llamado alguna vez “el más importante producto forestal en la cultura de la Amazonía peruana” (Murrieta, 1993), el aguaje no es solamente el fruto más gustado por la población amazónica del Perú, sino también un ejemplo muy característico del tipo de economía que se desarrolla de manera autónoma en la región, cuando no se producen intervenciones del sector público, economía que, sin embargo, proporciona sustento a una amplia base de población, especialmente la más pobre.

Ambito geográfico: Loreto

Información general

 

» Diagnósticos de la actividad productiva

Análisis de la importancia económica de la cadena: empleo e ingresos para el territorio
Sobre la base de un consumo promedio de 12 T diarias de fruto de aguaje en el mercado (Iquitos), se ha calculado el empleo e ingresos generados. En el Cuadro 1 se presenta el resumen de puestos de trabajo e ingresos generados por la cadena del aguaje.

ETAPA Y CATEGORÍA
EMPLEO GENERADO
INGRESOS BRUTOS (S/.)
VALOR DE LA CADENA (S/.)
EXTRACCIÓN:
 
 
 
Extractores
1,140 puestos temporales
765,000
 
COMERCIALIZACIÓN:
 
 
 
Transportistas (Fletes)
 
150,000
 
Cargadores
200 puestos temporales
82,500
 
Transportistas urbanos
 
55,000
 
Acopiadores
60 puestos temporales
30 ayudantes eventuales
414,000
 
Vendedores de fruto verde
30 puestos permanentes
60 ayudantes eventuales
810,000
810,000
Vendedores de masa
21 puestos permanentes
40 ayudantes eventuales
840,000
588,000
Mayoristas
15 puestos permanentes
30 ayudantes eventuales
1´175,000
 
TRANSFORMACIÓN:
 
 
 
Chupeteros
48 puestos permanentes
1´786,500
1´786,500
Heladeros
14 puestos permanentes
253,500
253,500
TOTAL
 
 
3´438,000
 Cuadro 1.- Empleo e ingresos generados por la cadena del aguaje. 2004

Sucesos que afectaron positiva o negativamente la cadena
El factor crecimiento de la población del territorio ha contribuido al aumento de la magnitud de la cadena en proporción directa a las tasas anuales de crecimiento poblacional, que han sido crecientes en el periodo 1940 – 1993, hasta llegar a un máximo del 3 % anual, pero que desde ese año a la fecha puede haber disminuido, estimándose su contribución actual entre 2 y 3 % anual. Por otra parte, el nivel de ingresos de la población, que se ha mantenido relativamente estable en los últimos años, en términos reales, no presenta una contribución clara al crecimiento o decrecimiento de la cadena productiva del aguaje. Las fluctuaciones en el nivel de precios del aguaje dependen fundamentalmente de las situaciones de escasez o abundancia de la fruta, lo que a su vez depende del estado de conservación de los aguajales. El agotamiento de las zonas de abastecimiento determina altibajos en el abastecimiento que afectan a la cadena a través de las variaciones cotidianas de los precios. No existe ninguna evidencia de que haya habido cambios en la estructura de la distribución de beneficios que hayan afectado significativamente a la cadena en los últimos años.

Cambios en el contexto social
El marco social en el que se desarrolla la cadena productiva del aguaje no ha presentado cambios significativos en los últimos años, en la región.
Dado que la mayor parte de la cadena se desarrolla en un medio de informalidad, el marco social donde se generan los contratos (en el sentido de compromisos que las partes cumplen, sean escritos o no), es de primera importancia. Por ejemplo, los habilitadores emplean este marco social para asegurar la devolución de sus préstamos. La fuerza de los vínculos al interior de los grupos sociales depende de la intensidad de aplicación del principio de la reciprocidad y son esos vínculos los que determinan el contexto donde se pueden generar compromisos que las partes cumplen.

COMPETENCIA REGIONAL DE CADENAS SIMILARES

El mercado regional de aguaje es prácticamente un mercado cautivo y no encara verdadera competencia de cadenas similares. Dado que los gustos y preferencias de los consumidores regionales están bien definidos a favor del aguaje, y dado que no se pueden cambiar en el corto o aún mediano plazo, no se ha podido identificar ningún producto que se pueda decir que le haga competencia al aguaje.

Además, a pesar de que en la región existen muchas frutas nativas e introducidas que se consumen por su sabor y alguna otra cualidad adicional, casi todas ellas son estacionales (algunas marcadamente estacionales). Solamente el aguaje llega en todas las estaciones al mercado de Iquitos, aún cuando hay épocas de mayor abundancia que otras. Las zonas de abastecimiento de aguaje, por su ubicación geográfica, presentan diferencias en sus regímenes de creciente y vaciante, de manera que cuando una termina su época de producción, otra la sustituye.

Las frutas que más utilizan las chupeterías, además del aguaje, son el coco y el ungurahui. También usan camu camu, guayaba brasileña, umarí, pijuayo, ubos y mango. Así mismo, usan sabores artificiales de fresa y chocolate. Las frutas que usan las heladerías además del aguaje son: coco, camu camu, guayaba brasileña, ungurahui y ubos, además del chocolate. Ninguna de estas frutas o sabores representa real competencia para el aguaje.

Una prueba adicional de la seguridad del mercado regional del aguaje es el hecho de que su crecimiento y mantenimiento no necesitaron ni necesitan actualmente de promoción, publicidad o propaganda, mucho menos de intervenciones estatales o de otro tipo. Han sido completamente autónomos y autogenerantes. Sin embargo, este mercado presenta limitaciones para un mayor crecimiento.

En el caso de que en el futuro se comience a producir productos de aguaje diferentes a los actuales, como, por ejemplo, aceite con fines cosméticos o medicinales, tampoco se presenta competencia regional de cadenas similares.

     
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» Descripción de la cadena productiva y flujo del producto

La fruta de aguaje cosechada en el territorio por los productores rurales es ensacada y trasladada desde el monte, a hombros del propio cosechador, hasta el caserío o comunidad donde él vive. De allí, si este sitio no se encuentra a orillas de un río principal, debe ser transportada (a hombros, en canoa o en peque peque) hasta algún centro poblado con dicha ubicación, en donde recalen las embarcaciones que van a Iquitos. En este punto el productor puede vender la fruta a un acopiador, que puede ser el propio transportista o un poblador de su comunidad o caserío, o bien, puede llevar él mismo su carga hasta Iquitos. El transporte de la fruta en esta etapa se realiza en lancha.

Al llegar a puerto, el productor generalmente vende la fruta al rematista, aunque a veces también vende directamente a los comercializadores de fruto verde o de masa. El acopiador puede vender al rematista, con el cual probablemente ya tenía un contrato de abastecimiento, o también puede vender a los comercializadores de fruto verde o de masa. Se estima que hay unos 15 rematistas de aguaje en Iquitos, y un número fluctuante, alrededor de 60, acopiadores (muchos de ellos actúan según la oportunidad)

Tanto los rematistas como los acopiadores venden en puerto. Los tres puertos más importantes como centros de comercialización del aguaje en Iquitos son Belén, Masusa y Productores (Rojas et al., 2001a). En otros puertos como Bellavista, Santa Clara, Moronacocha, Pampa Chica, etc., se comercializan cantidades menores (Cornejo, 2002).

Los principales compradores son los comercializadores de fruto verde y de masa. También hay compras de consumidores particulares. Hay alrededor de 30 personas que compran el aguaje para comercializarlo como “fruto verde” y 20 que lo compran para comercializarlo como masa. El número de éstos parece ser bastante estable (Rojas et al., 2001a), con pocos comercializadores recién ingresados en el negocio y muchos con bastante antigüedad en él (en el caso de fruto verde, 27 % tiene más de 25 años en la actividad, y en el caso de la masa, más del 33 %).

Los vendedores de fruto verde de aguaje se concentran en dos mercados, Belén (más de tres cuartas partes) y Modelo. Los vendedores de masa se encuentran en cinco mercados: Belén (dos tercios), Modelo , La Norteñita, Clavero y Moronacocha. Los vendedores de fruto verde venden a los consumidores particulares de Iquitos, mientras que los vendedores de masa venden no solamente a consumidores particulares de Iquitos, sino también a chupeterías. Algunos además envían a Lima, y uno hace envíos a Pucallpa y Tarapoto.

Las chupeterías compran una parte en puerto, directamente en las lanchas, la mayor parte a los mayoristas (rematistas), y otra pequeña parte en los mercados de la ciudad, a los vendedores de masa. Venden principalmente al consumidor particular de Iquitos y la mayor parte hace envíos a Lima y Pucallpa. Las heladerías se abastecen en puertos y mercados, mientras que los heladeros lo hacen en los mercados. Todos ellos venden solamente en Iquitos.

     
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Diagrama de flujo de la cadena proctiva del aguaje
» Definición del producto

En términos estrictamente técnicos, a lo largo de la cadena productiva analizada es posible encontrar productos diferentes, obtenidos a partir de la materia prima denominada fruto del aguaje, o, simplemente, “aguaje”. Esta materia prima no es uniforme y presenta diferencias en ciertas características y, por tanto, en posibles usos. Es decir que, dependiendo de sus características o de la parte de ella que se utilice, se pueden obtener diferentes productos.

No obstante lo expresado, la cadena productiva actualmente existente en la región Loreto se ha construido sobre la base de una característica común, que es la combinación del sabor y ciertas cualidades nutritivas del aguaje, combinación que se puede aprovechar perfectamente usando o consumiendo la pulpa entera. No se han desarrollado otras posibilidades, como por ejemplo, la combinación de las características de su aceite y su contenido vitamínico, o los contenidos nutricionales de sus sub productos.

El aguaje es el fruto de la palmera del mismo nombre (Mauritia flexuosa L. f.). En el Anexo 1 se presentan algunas descripciones técnicas (Balick, 1979; Calzada, 1980; Flores, 1997; García et al., 2002; Lognay et al., 1987; Mejía, 1997; Ministerio de Salud, 1993; Perú Acorde, 2000; Schultes, 1979).

En la cadena productiva del aguaje de Loreto se denomina “fruto verde” al fruto fisiológicamente maduro, pero sin procesar, en el que la cáscara está fuertemente adherida al mesocarpo y este último es relativamente duro. En este estado no se puede consumir. La calidad de los frutos está dada por su grado de maduración fisiológica, por su tamaño, por la cantidad de pulpa y por la presencia de ataques de insectos (pique o piojillo),. En la cadena, los frutos verdes comercializados presentan gran variabilidad en tamaño y estado de maduración fisiológica. “Fruto maduro” es el que ha sido sometido a un proceso de ablandamiento del mesocarpio. (Rojas et al. 2001a).

Se diferencian varios tipos de frutos (ecotipos), siendo los principales:

  • el “amarillo” o “ponguete”, preferido para preparar la masa; es de sabor más bien ácido y presenta las variedades “amarillo amarillo”, que es el mejor de los amarillos, “amarillo posheco o pálido” y “amarillo oscuro”;
  • el “color”, que tiene una capa de color rojizo sobre el mesocarpo (que es amarillo), y 
  • el “shambo”, que presenta todo el mesocarpo de coloración rojiza anaranjada; es el más apreciado para consumo directo como fruta (pero no para masa porque toma una coloración negruzca) y alcanza los mayores precios.
    Estos dos últimos ecotipos son preferidos por los consumidores directos del fruto. Los frutos que no están fisiológicamente maduros se denominan “shambo azul” y son de sabor ácido e insípido. (Rojas et al. 2001a; Valdivia, 1996).

La “masa” de aguaje es la pulpa, que se obtiene luego de machacar los frutos maduros y eliminar las semillas y gran parte de la cáscara. Cuando es al por menor, se expende en bolsas de plástico, con un peso de 600 a 700 g. (Rojas et al. 2001a).

A pesar de las evidentes diferencias fenotípicas y de las referencias (aunque a veces contradictorias) de los productores y consumidores sobre las diferencias cualitativas de los ecotipos, hasta la fecha muy pocos estudios determinan con exactitud dichas diferencias, en términos químicos.

Lo que finalmente se consume del aguaje es la pulpa, ya sea que se compre el fruto entero (verde o maduro) o solamente la masa; ya sea que se consuma como fruta o como algún producto transformado. Las características que más importan de esta materia prima, por lo tanto, son:

  • Sabor agridulce, agradable para la mayor parte de la población amazónica, y también para muchos paladares extrarregionales.
  • La pulpa solamente representa un 12 % (mín. 10 %; máx. 21 %) del peso total del fruto (Rendimiento variable y más bien bajo).
  • Alto contenido de lípidos (21 a 31 %) en la pulpa. Alto porcentaje de ácidos grasos insaturados, aunque un nivel de saturados (18 a 23 %) relativamente alto también, lo que puede representar una limitante. Tiene ácidos linoleico y linolénico en relación variable, que en algunos análisis da 4:1, lo que sería muy bueno. Pero el contenido total de estos ácidos grasos esenciales es pequeño.
  • Enranciamiento rápido de la pulpa por su alto contenido graso, lo que implica una conservación relativamente cara, por la necesidad de refrigeración, y aún así con fuertes limitaciones por pérdida de calidad (“perecibilidad”) del producto.
  • Bajos rendimientos en la extracción de aceite (entre 9 y 12 % del mesocarpio, lo que equivale a un promedio de 1,3 % del peso total del fruto).
  • Contenido proteico relativamente alto para una fruta (2.5 %), aunque no llega a representar una clara ventaja con relación a otras especies. No hay información sobre la composición de la proteína (aminoácidos). 
  • Alto contenido de provitamina A (beta caroteno, 30 – 300 mg/100 g) en la pulpa (Mejía, 1997). Si se extrae el aceite, éste presenta el mayor contenido de dicha vitamina entre todos los aceites conocidos en el mundo, lo que representa una clara ventaja comparativa en este aspecto. 
  • Regular contenido de vitaminas B y C, e importante contenido de minerales, pero mucha variabilidad en estos contenidos nutricionales.
  • Contenido relativamente alto de tocoferoles (vitamina E), lo que representa una ventaja para cierto tipo de usos, especialmente en cosmética (80 – 100 mg/100 g) (Mejía, 1997).
  • Mucha variabilidad en las características interesantes del fruto.

Con la pulpa de aguaje se fabrican los siguientes productos secundarios (Rojas et al. 2001b):

Chupetes: pulpa diluida y cernida, a la que se agrega leche, vainilla y azúcar y se vierte en moldes que se colocan en la máquina chupetera o congeladora.

Helados: pulpa diluida y cernida, a la que se agrega azúcar y se coloca en un recipiente de acero inoxidable que se introduce en una caja con hielo y sal y se hace girar por una hora y media, hasta que se congela la masa.

De la pulpa de aguaje se obtienen los siguientes sub productos (Rojas et al. 2001a.):

Aguajina: masa diluida en agua, más azúcar, que se expende como refresco.

Curichis: aguajina colocada en pequeñas bolsas plásticas y congelada.

     

El recurso

 

» Territorio

Los aguajales (áreas naturales donde se produce el aguaje) se encuentran en las llanuras de inundación y desborde de la región. El territorio de la cadena productiva del aguaje que es objeto del presente análisis tiene como eje principal de articulación a la red hidrográfica que conecta las zonas inundables de la parte central de la región Loreto, con el mercado principal, que es Iquitos.

Este territorio está delimitado fundamentalmente por la distancia que pueden recorrer los frutos de aguaje ensacados hasta en tres días, entre el bosque y el mercado. Este es el tiempo máximo que puede permanecer ensacado el fruto sin que se malogre (como se sabe, la única manera de transportarlo al mercado es en sacos).

De acuerdo con este criterio, el territorio de la cadena está conformado por las partes bajas de las cuencas de los ríos Marañón, Ucayali, Napo, Amazonas, Tigre, y sus afluentes, así como las cuencas de los ríos Itaya y Nanay. Ver el Mapa 1.

Este territorio abarca alrededor de 3’000,000 Ha de aguajales, de los cuales 1’130,000 Ha son aguajales densos (sobre un total de 2´207,047 Ha existentes en toda la región Loreto) y 1´900,000 Ha son aguajales mixtos o semidensos (sobre un total de 3´467,593 Ha existentes en toda la región Loreto). Esta extensión no representa el área actualmente aprovechada sino el área probable de extracción de aguaje destinado a la ciudad de Iquitos.

Posiblemente se extraiga aguaje para Iquitos de algunos lugares fuera del área indicada, pero con toda seguridad será en cantidades muy pequeñas o esporádicas. Se puede afirmar que más del 95 % de la producción de aguaje para Iquitos se concentra en el territorio señalado.
 
En el territorio de la cadena se concentran las redes sociales y los flujos económicos de la región. El patrón tradicional de ocupación territorial en la región sigue los cursos de agua. La población rural regional se asienta principalmente en las riberas de los ríos y quebradas, y las redes sociales están articuladas por este medio de comunicación. Alejarse de los ríos significa alejarse del movimiento vital de la región (las relaciones de parentesco, de amistad, de organización, etc.) y perder contacto con el resto de la sociedad, para no mencionar las dificultades de transporte, de comunicación con los mercados o la reducción de posibilidades de alimentación o de benignidad ambiental para la morada. Los circuitos comerciales de la región se han construido sobre la base de la red hidrográfica.

Por lo mencionado, el área propuesta cumple perfectamente con las condiciones requeridas para ser considerada como el territorio de la cadena productiva del aguaje en Loreto.

     
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Mapa: Territorio de la cadena productiva del aguaje en Loreto
» Caracterización del recurso

Mauritia flexuosa es una palmera ampliamente distribuida por toda la Amazonía baja, abundando mucho en el Perú, donde se encuentra en diferentes hábitats. La región Loreto es la que cuenta con los mayores poblaciones de esta palmera. El aguaje es muy abundante en el pantano de inundación permanente, o “aguajal”, y en el bosque pantanoso de inundación estacional e irregular, o “sacha aguajal”. El aguaje también se encuentra en otras formaciones, pero es menos abundante en ellas, o bien, dichas formaciones no son muy extensas. Para la cadena productiva, las dos primeras son las más importantes. 

  • Los pantanos de inundación permanente o “aguajales”
    Aquí Mauritia flexuosa puede representar el 55 % del área basal total mayor de 15 cm. La densidad de adultos en estos bosques es variable, habiéndose registrado desde 138 adultos y 415 juveniles acaules por hectárea, hasta 351 adultos y 297 juveniles acaules. En el presente trabajo estos aguajales se han clasificado como “aguajales densos” y “aguajales mixtos o semi densos”.
  • Los bosques pantanosos de inundación estacional e irregular o “sacha aguajales”
    En estos bosques, Mauritia flexuosa forma una asociación con Euterpe precatoria y Jessenia bataua en los suelos hidromórficos de los bosques de quebrada. El aguaje puede representar el 36 % del área basal total mayor de 15 cm. Las densidades registradas del aguaje en estas formaciones van desde 32 hasta 61 individuos adultos.

La especie es bastante plástica y los suelos en los que prospera no son aptos para agricultura o ganadería, pero no se ha estudiado en detalle los rendimientos del aguaje en relación a los suelos. Solamente existe un dato concreto de rendimientos en plantación, en Pucallpa y está entre 10.8 y 13 T/Ha. Se cuenta también con datos de rendimientos en rodales naturales, que van desde 9 hasta 60 T/Ha, pero todos ellos son proyecciones, y no han sido relacionados a los suelos, por lo que no se pueden hacer proyecciones de rendimientos en función a suelos, menos a calidad de sitio.
Los ecosistemas del aguaje cuentan también como componente importante a la fauna silvestre, que desempeña el importante rol de dispersora de semillas. A la vez, el aguaje les proporciona alimento.
La producción de un aguajal cualquiera es estacional y la época de producción depende de la ubicación de dicho aguajal. Este tema no está bien estudiado.

     
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Impacto del uso del recurso en el medio

  • Prácticas de conservación

    En términos generales, en todo el territorio no se llevan a cabo prácticas de conservación del recurso. Solamente se conoce de una comunidad (Parinari) que viene haciendo cierto tipo de manejo de sus aguajales (Bejarano, 2002), aunque no se sabe si la experiencia ha continuado autónomamente después de terminado el proyecto que la apoyaba (Programa Pacaya Samiria). También se conoce de esfuerzos realizados por algunas instituciones, como CARE en el Tamishiyacu - Tahuayo para promover la conservación del recurso. Pero la práctica extendida es destructiva. Ya desde 1967 un grupo de autores (Salazar, 1967; González, 1974; Padoch, 1988, Ruiz, 1991, y otros) ha venido llamando la atención sobre los efectos de esta práctica en la composición de los aguajales, que se están convirtiendo en formaciones con predominancia de machos.

    Por otra parte, la reducción de la productividad de los aguajales afecta las cadenas tróficas, especialmente a la fauna que lo tiene como elemento importante de su alimentación. Por ejemplo, la sachavaca (Tapirus terrestris) consume 33 % de frutos, de los cuales el 76.3 % es aguaje y el restante 23.7 % es ungurahui (Bodmer, 1990, 1991, cit. en Rojas, 2000).

    Suponiendo que en una población natural la mitad de los adultos son hembras, en un aguajal denso con una densidad promedio de 250 adultos por hectárea, habrían 125 hembras productivas. Sin embargo, una palmera femenina cualquiera produce frutos sólo cada dos años (Storti, 1993, cit. en Rojas, 2000), y además ocurren numerosos eventos que pueden causar que algunas palmeras no produzcan frutos en un determinado año, por lo que se estima que solamente unas 50 palmeras por hectárea serían realmente productivas cada año. En un sacha aguajal la densidad promedio sería de unos 50 individuos. Aplicando criterios similares a los anteriores, las plantas productivas cada año serían 10 por hectárea. El promedio simple de plantas productivas por hectárea para el territorio estudiado sería de 30.

    Dado que una planta femenina rinde unos dos sacos en promedio a la cosecha (se pierden siempre algunos racimos verdes), el abastecimiento del mercado estudiado representa la tala de 54,750 palmeras al año. Tomando un promedio simple de densidades de aguajales en el territorio, esto equivaldría al presente a 1,825 Ha descremadas anualmente. Teniendo en cuenta que un rodal natural de aguaje se descrema totalmente en unos tres años, y teniendo en cuenta también las tasas de crecimiento del mercado, en los últimos 50 años de deben haber descremado completamente unas 24,500 Ha de aguajales, con seguridad las más accesibles.

    No se han estudiado bien todavía los procesos de regeneración de los aguajales, pero aún suponiendo que los rodales descremados no se pudieran recuperar jamás (y aún suponiendo que por conservadurismo en los cálculos la superficie descremada fuese el doble o aún el triple), el impacto de la extracción en las poblaciones naturales totales parece más económico que ecológico, por el tamaño de las poblaciones subsistentes. Sin embargo, en las cuencas donde solamente se encuentran aguajales pequeños, generalmente paralelos a los ríos y comúnmente de menos de 10 Ha de extensión, el impacto puede ser significativo, por tratarse de poblaciones locales pequeñas. Este es el caso de la cuenca del Nanay o del Tahuayo. El efecto puede ser la disminución y hasta desaparición de las poblaciones locales de fauna que dependen en parte del aguaje para subsistir.

  • Diversificación de la producción

    En el acápite 4.7.A.a, Bloque 4, Actores, Productores rurales, se detalla la estrategia de producción de las poblaciones rurales amazónicas, que se basan en la diversificación de la producción, pero esta estrategia no tiene mucha relación con prácticas de conservación del aguaje.

  • Técnicas de cosecha

    La forma más común de cosechar el aguaje en el territorio estudiado es cortando la palmera. Solamente algunas personas cosechan subiendo con escaleras o con sogas, o trepando árboles vecinos, para pasarse después al aguaje a cosechar los racimos, o también tumbando un palo vecino sobre el aguaje para después trepar ese palo. Esto solamente se presenta en los casos de aguajes pequeños, que no pasen de 15 m de altura. Ningún productor se anima a subir a los aguajes más altos. Los aguajes que se cosechan subiendo generalmente son los que crecen en las huertas de los pobladores, quienes así demuestran que cuidan su propiedad. En los aguajales, la actitud es diferente. Rojas (2000) presenta varias técnicas que podrían usarse para cosechar conservativamente el aguaje. Algunas de ellas están en práctica de manera muy limitada.

  • Prácticas de reposición del recurso

    No se realizan prácticas de reposición del recurso, aunque todos los inventarios llevados a cabo hasta la fecha demuestran que existe buena cantidad de aguajes juveniles, que en un cierto número de años reemplazarán a los adultos cortados al presente. Sin embargo, no se realizan tampoco prácticas de favorecimiento de esa regeneración natural. La excepción sería la comunidad de Parinari, pero no se cuenta con información concreta al respecto. No se conoce si existen viveros, pero en caso de haberlos, deben ser muy pocos y pequeños.
     
» Precios del recurso
     
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ANEXO-Antigüedad en el negocio,lugares de compra, precio de compra de la materia prima y ventas diarias de "fruto verde"

Financiamiento
» Fuentes financieras y condiciones de financiamiento

HABILITADORES

  • Tipo de empresa u organización que presta el servicio

    Generalmente se trata de los mayoristas o de los acopiadores, que actúan en la informalidad.

  • Ubicación del servicio

    La habilitación se puede dar tanto en las comunidades, a donde pueden llegar los acopiadores, como en la ciudad, a donde pueden llegar los productores en busca de los habilitadores.

  • Modalidad de prestación del servicio

    Se entregan adelantos en dinero en efectivo, que deben ser pagados con producto, en muy corto plazo. Aparentemente no se cobran intereses, pero el precio pagado por el producto es menor que el de mercado, con lo que en realidad el habilitador cobra intereses por el adelanto.

  • Requisitos para la prestación del servicio

    El habilitado debe ser persona conocida por el habilitador. Muchas veces la habilitación se da en el contexto de las redes sociales existentes en las poblaciones rurales. Esto es necesario porque el habilitado normalmente es una persona de pocos recursos económicos, que no puede garantizar con bienes o títulos el monto que se le otorga.

  • Capacidad de atención

    La práctica del habilitado en la cadena productiva del aguaje no está muy extendida, tal vez porque las cantidades de dinero que se mueven no son muy grandes para ninguno de los habilitadores en particular, o porque los riesgos de pérdida son relativamente altos, aunque esto no está bien estudiado.

  • Calidad del servicio

    El servicio es resultado de un trato privado. No se trata de un servicio público, por lo que resulta difícil hablar de calidad del servicio. Pero se puede decir que es un servicio que ayuda a mantener funcionando, por lo menos en parte, la cadena productiva del aguaje.

  • Riesgos asumidos

    Por tratarse de un arreglo privado completamente informal, en el cual no se firman documentos de ninguna clase, ni se entregan garantías prendarias o de otro tipo, podría decirse que los habilitadores corren un riesgo relativamente alto de pérdida del dinero entregado. Para reducir este riesgo, los habilitadores utilizan las redes sociales existentes en la cadena, con todos sus mecanismos de motivaciones y sanciones. Aparentemente, esta manera de trabajar les da buenos resultados, porque es bastante raro escuchar casos de incumplimiento de tratos por parte de los habilitados. En realidad, es más frecuente escuchar casos de incumplimiento de los tratos por parte de los habilitadores, sobre todo con respectos a precios reconocidos o descuentos por los adelantos entregados.
     

Tecnología

 

» Tecnologías de manejo
     

Oferta
» Productores del recurso

Principales productores
Los principales productores de aguaje en la etapa primaria, en el territorio estudiado, son los pobladores rurales. Se estima que hay 1,140 productores regulares en el territorio estudiado, además de una cantidad indeterminada de productores eventuales. En conjunto producen 4,380 T de fruta al año. En la etapa de transformación, se han identificado 21 productores de masa, que producen 324.35 T de masa al año. También hay ocho chupeterías que producen 2´791,000 chupetes al año, una heladería y tres heladeros, que producen 390,000 helados al año.

PRODUCTORES RURALES (DE COMUNIDADES O CASERÍOS)

  • Racionalidad:

    La actitud general de la población de las comunidades indígenas es positiva, con una definida aspiración al progreso. Se practican los principios de la reciprocidad y la solidaridad como base de la vida comunal, y sobre esta base se construyen formas de organización para la producción, como la minga o los grupos de solidaridad laboral y distributiva. La actitud con respecto a los recursos naturales (en este caso el aguaje), sin embargo, está conduciendo a su agotamiento, aunque se debe mencionar que esta situación es motivo de preocupación entre autoridades y parte de los comuneros. La antigua relación equilibrada de uso de los recursos naturales está desapareciendo por presión de las relaciones comerciales de las comunidades con los centros urbanos, dando paso a una actitud cortoplacista, típica de éstos últimos. No obstante, la preocupación existente indica que no está completamente perdida esa relación y que es posible recuperarla con un poco de ayuda.

    Las poblaciones ribereñas se caracterizan por un estrecho vínculo con los ecosistemas acuáticos y el desarrollo de ciclos productivos gobernados por los ciclos de creciente y vaciante de los ríos y demás cuerpos de agua (para el territorio del presente estudio, esta característica es compartida con los pueblos indígenas). Pero el poblador ribereño es por naturaleza individualista, aunque practica el principio de reciprocidad. Sus relaciones con el medio natural se basan en un conjunto de actitudes que obedecen a una lógica correspondiente a épocas en que la población no era muy numerosa, pero que en el mundo actual, con una población creciente que busca maneras de satisfacer sus necesidades básicas, desembocan en el agotamiento de los recursos. Entre estas actitudes están las creencias de que:

    1. Los recursos naturales son inagotables y por lo tanto pueden ser extraídos eliminando a los individuos sin que esto acarree ninguna consecuencia.

    2. Las actividades de extracción requieren de mucho esfuerzo, por lo que siempre se buscará la alternativa que represente el menor esfuerzo posible, aunque esto implique eliminar los individuos que se aprovechan, anulando toda la potencialidad de su producción futura.

    3. El respeto a la propiedad privada (formal o consuetudinaria) de bosques naturales es muy difuso. Se piensa que los bosques no fueron plantados por nadie, así que nadie puede mezquinarlos. Nadie puede reclamar porque se corte una palmera cualquiera, por ejemplo.

    Este fenómeno se refuerza (o tal vez se origina) por la alta movilidad de la población rural, acostumbrada a los desplazamientos de un lugar donde se han agotado los recursos disponibles, a otro donde todavía hay disponibilidad. Vale decir, no importa agotar los recursos de un lugar, porque la Amazonía es grande y siempre habrá dónde encontrar más.

    Este esquema mental está llegando a un límite, por el progresivo agotamiento de los recursos más accesibles. De eso se están dando cuenta las poblaciones rurales, sobre todo ahora que va avanzando el proceso de titulaciones y las tierras libres más accesibles (en función a su economía) son cada vez más escasas. Pero existe una inercia que es necesario romper para establecer nuevos esquemas mentales de uso conservativo de los recursos.

    Los productores rurales cortan el aguaje para cosecharlo y lo hacen así en buena medida porque así han visto que se hace siempre, porque requiere menos esfuerzo talar que subir a cosechar (lo que se traduce en menores costos), y porque si no lo hacen ellos ahora, otro lo hará en el futuro, así que “¿para qué dejarle el beneficio a otro esforzándome más ahora en subir a cosechar esta palmera que no es mía, si otro la va a talar después y va a cosechar lo mismo que yo pero con menor esfuerzo?”

    Sólo en algún sitio donde se ha roto la inercia y se ha promovido el manejo (por ejemplo, la comunidad de Parinari), asegurando primero los derechos de los manejadores sobre los recursos manejados, se ha logrado detener la destrucción del recurso (Bejarano y Piana, 2002). Pero esto ha requerido de mucha ayuda externa.

    Los productores rurales forman parte del sector informal de la economía, en el sentido de que no están registrados como contribuyentes en la SUNAT y no emiten comprobantes de pago. Esta característica es común a cualquier productor rural de la Amazonía.

  • Actividades

    Dado que prácticamente no se realiza manejo, las actividades comúnmente llevadas a cabo por los productores rurales son (en detalle):

    1. Los preparativos para el viaje de cosecha, que incluyen el aprovisionamiento de algunos alimentos, el acopio de herramientas y sacos, el aprestamiento de la canoa o bote (si es a motor, el combustible y lubricantes), y la coordinación con los demás miembros de la expedición.

    2. El viaje desde la comunidad o caserío hasta el aguajal.

    3. Instalación del campamento (opcional).

    4. La búsqueda de los ejemplares con fruto bueno para cosechar.

    5. La tala de los individuos (hembras), normalmente con hacha.

    6. El acopio y ensacado de los frutos caídos con la palmera.

    7. El traslado de los sacos (u otros envases) sobre las espaldas, hasta la canoa o bote o campamento.

    8. El viaje de regreso a la comunidad o caserío o punto de embarque de los frutos al mercado.

    9. La carga de los sacos a la embarcación que los trasladará al mercado (si el mismo productor los va a llevar al mercado).

    En la comunidad de Parinari, donde se realiza manejo, se ejecutan también las siguientes actividades:

    1. Elaboración del plan de manejo y gestión de su aprobación oficial para obtener la autorización de extracción.

    2. Instalación de viveros familiares.

    3. Manejo de la regeneración natural.

    4. Instalación y mantenimiento de sistemas agroforestales.

    5. Manejo de rodales naturales.

    6. Ordenamiento del recurso (parcelación).

    7. Zonificación de las áreas de manejo.

    8. Cosecha con subidores.

  • Ubicación

    Los productores rurales desarrollan sus actividades en un ámbito que comprende las comunidades o caseríos donde residen y los aguajales accesibles desde su lugar de residencia. Generalmente los aguajales nunca se encuentran a más de un día de viaje en canoa desde la comunidad o caserío. En algunos casos, cuando el productor cuenta con un peque peque, el ámbito de sus actividades puede ampliarse un poco más, hasta aguajales que se encuentran a no más de un día de viaje en su bote a motor.
    Todos los productores del presente estudio se ubican dentro del territorio definido en el acápite 4.4.C.

  • Tecnología

    La tecnología usada por los productores rurales es bastante simple. El principal componente de esta tecnología es el conocimiento de los aguajales y la habilidad del productor para determinar el grado de madurez de la fruta en los racimos de las palmeras. Las herramientas empleadas son solamente hachas y machetes (muy raramente motosierras). En pocos casos se usa escaleras o subidores, hechos estos últimos con sogas o pretinas.

  • Acceso a servicios

    En la etapa de la cadena en que intervienen los productores rurales no se prestan servicios de ninguna clase (excepto el transporte al mercado, que se ve más adelante). Todo el trabajo es hecho por ellos de manera independiente y con sus propios recursos. Solamente en algunos casos muy limitados reciben asesoramiento técnico de parte de organizaciones no gubernamentales para el manejo de los aguajales o de plantaciones.

    El estado se mantiene ausente en todos los aspectos productivos. Solamente se hace presente ocasionalmente para recoger información, y aún en estos casos sólo lo hace a través de terceros, que actúan como informantes seleccionados.

  • Organización u otros mecanismos de acción colectiva (redes sociales)

    Los productores rurales de aguaje no están organizados gremialmente. Existen algunas organizaciones de productores pero no se conoce que realicen ninguna acción relacionada con el aguaje.

    Existen formas de organización interna para la producción, enraizadas en la tradición cultural, como las descritas en el acápite referido a la racionalidad, más arriba. Estas son las mingas y los grupos de solidaridad laboral, basados en el principio de la reciprocidad y que operan en las tareas de la producción cotidiana. De estas dos, las mingas no son usadas en la producción de aguaje, pero los grupos de solidaridad laboral, conformados sobre la base de las relaciones de parentesco, de compadrazgo, de amistad, u otras, sí son de uso común.

    Los grupos de solidaridad laboral contribuyen a facilitar las labores mediante algún tipo de división del trabajo o mediante la distribución de esfuerzos para las tareas más pesadas. También contribuyen a reducir costos por economías de escala en la organización de la expedición, y a reducir riesgos, al poder contar siempre con apoyo en casos de apuros o peligros. La capacidad de maximización de beneficios de estos grupos, sin embargo, es limitada por la ley de los rendimientos decrecientes, dada la naturaleza del trabajo (la cosecha finalmente la hace uno solo), y el medio en el que éste se realiza (los aguajales no permiten el trabajo de grupos grandes).

    La toma de decisiones en los grupos de solidaridad laboral depende de la conformación del grupo y del asunto sobre el que hay que decidir. Por ejemplo, si se trata de grupos familiares, el jefe de familia es quien toma las decisiones. Si se trata de grupos de amigos, se toman por votación o se hace caso al de más experiencia, dependiendo de la importancia del asunto que se trate.

  • Resultados económicos

    Dado que en la actividad de extracción de aguaje prácticamente no existe una inversión separada de bienes de capital (por ejemplo, en el caso en que se usa un bote a motor, el bote no se usa exclusivamente para la extracción, sino que además se usa para otras actividades), todos los costos en que incurre el productor para la obtención del producto se consideran capital de trabajo, ya que el proceso productivo se realiza por lotes, los cuales se convierten en ingresos solamente después que los cosechadores vuelven del monte con el producto y lo venden. Este capital de trabajo se toma como la inversión del productor.

    Para fines de este estudio, se ha hecho un cálculo de los costos tipo o promedio de producción para los extractores tomando en cuenta lo siguiente:

    1. El componente más importante en las labores de cosecha es el trabajo de los extractores, el cual se ha valorizado a un costo estándar de S/. 10 por día, incluyendo la alimentación. Esto último se justifica porque los productores igual deben alimentarse extraigan o no extraigan aguaje. Además, la mayor parte de los alimentos que consumen son producidos por ellos mismos en sus chacras (por ejemplo, yuca, plátano, fariña, masato, etc.). Otros alimentos, como el pescado, se pueden obtener fácilmente en el propio lugar de cosecha. Por último, se considera que el trabajo de campo no puede durar más de uno o dos días, debido a que el aguaje comienza a malograrse pronto, por lo que no se trata de expediciones largas al monte, en las que hay que llevar obligatoriamente alimentos durables (no frescos o verdes), que generalmente deben ser comprados (arroz, azúcar, fideos, etc., que no pueden ser obtenidos de las chacras). (Cabe señalar que en los cálculos explícitos de costos que realizan los propios extractores, ellos sólo toman en cuenta los alimentos comprados (azúcar, arroz, aceite, etc.).

    2. El uso de botes, herramientas y equipo de campo se ha valorizado en S/. 1.50 diarios por extractor. Comúnmente, cada extractor lleva su propia canoa, la cual puede producir una renta de S/. 1 diario. El resto de equipo y herramientas se asume que tienen un costo de desgaste de S/. 0.50 diarios.

    3. El costo promedio de los sacos (de segunda) es de S/. 0.75 cada uno. Un extractor puede producir dos sacos diarios, por lo que el costo total de envases es de S/. 1.50 por día.

    4. Se ha incluido el costo de otros insumos que no se consumen totalmente en cada entrada al monte, pero que es necesario comprar, tales como pretinas, azúcar, pilas, fósforos, sal, etc.) Estos se han valorizado en S/. 0.50 por día y por extractor. El costo de los insumos varía según la calidad y el lugar de venta (mientras más alejado de Iquitos, más alto es el costo), por lo que se han usado datos promedios.

    Asumiendo que el extractor entra un día completo al monte para extraer dos sacos de aguaje, el costo total (no necesariamente gasto) de producción sería de S/. 13.50.

    Dado que el ingreso promedio estimado por venta de cada saco de aguaje en chacra es de S/. 7 (ver acápite 4.5.A), el ingreso total sería de S/. 14, y la utilidad que obtendría el productor sería de S/. 0.50 diarios, ó 4 % sobre su inversión, lo que se podría calificar como muy bajo, sobre todo tratándose de una actividad de pequeña escala. Si el productor realiza de todos modos la operación, a pesar de tan pobres resultados, es porque con ello está ocupando sus tiempos muertos y obteniendo liquidez que de otra manera no tendría. Es decir, está generando su propio puesto de trabajo, regularmente remunerado.

    En relación a los gastos reales, el resultado es mejor, pues el productor solamente gasta realmente S/.2, lo que da una utilidad bruta de S/. 12 diarios, que significa un rendimiento de 89 % sobre su inversión (recalcando que esta es una utilidad bruta solamente).

  • Riesgos

    La extracción de aguaje es una actividad de alto riesgo, debido principalmente a dos situaciones:

    1. El medio en el que se tiene que trabajar (pantanos, aguajales), es un medio en el que abundan los peligros potenciales (víboras, insectos venenosos, anguilas, caída de palos, etc.), además de ser un medio difícil, con muchos obstáculos para el desarrollo de las labores de extracción y para la circulación de los extractores y sus cargas.

    2. La tala misma de la palmera (o la subida con sogas o con escaleras) lleva aparejada el riesgo de un accidente.

    Además de los riesgos de trabajo, se presenta la incertidumbre de la producción, que no es pronosticable y que está sujeta a factores no controlables, como el clima, el ciclo de vaciantes y crecientes, etc. Este componente del riesgo se podría minimizar mediante el manejo de los aguajales o las plantaciones, pero al presente estas prácticas están muy restringidas.

     
» Acopiadores, intermediarios

ACOPIADORES

  • Racionalidad

    Este grupo, que no es muy numeroso, no usa directamente el recurso, en el sentido de que no es el cosechador en el monte, sino que recibe los frutos ya ensacados, convertidos en “mercadería”, y debe venderlos lo más pronto posible, antes que pierdan su valor. Es un grupo que dispone de un cierto capital financiero con el que puede comprar la fruta a los productores rurales y, en muchos casos, pagar el flete hasta el centro de consumo y otros costos de comercialización.

    Se trata, por lo tanto, de un grupo comerciante, que realiza sus actividades esencialmente con fines de lucro y cuyo principal objetivo es la maximización de sus beneficios. Esto sólo puede lograrlo siguiendo tres posibles estrategias: aumento del precio de venta de la fruta; aumento del volumen vendido; o disminución del precio pagado a los productores:

    1. El aumento del precio de venta de la fruta no es algo que esté bajo su control. Depende del juego del mercado, del cual cada acopiador forma una parte muy pequeña, sin capacidad para influirlo. Esta estrategia, por lo tanto, es una opción sumamente limitada.

    2. El aumento del volumen vendido es una estrategia limitada por la capacidad financiera del acopiador, por el tamaño del mercado y por la competencia. Dado que se trata de un producto genérico, no es posible jugar con la diferenciación de precios en función de una marca, por lo que la única manera de ganar mercado es bajando los precios de venta, pero esta estrategia presenta limitaciones porque puede convertirse en una reducción de beneficios.

     3. La disminución del precio pagado a los productores es la estrategia más comúnmente utilizada, gracias al mayor poder de negociación que tienen los acopiadores frente a los productores.

    Los acopiadores actúan en una total informalidad. Ninguno está registrado como contribuyente en la SUNAT y ninguno emite comprobantes de pago.

  • Actividades

    Las actividades desarrolladas o asumidas por los acopiadores son sencillas, se deben ejecutar en el tiempo más corto posible y no constituyen un flujo continuo, sino que se ejecutan por lotes de mercadería:

    1. Compra de los frutos de aguaje ensacados, ya sea puestos en la comunidad o caserío, o “en chacra”, es decir, en el centro de acopio en el monte, a orillas de una quebrada o río.

    2. Carga de los sacos a la embarcación que los va a trasladar al mercado (opcional).

    3. Descarga de los sacos en puerto (opcional).

    4. Venta de los sacos a mayoristas o a los consumidores.

  • Ubicación

    Los acopiadores se ubican en los centros poblados (comunidades o caseríos) donde residen los productores o donde hay las mayores posibilidades de conseguir movilidad hacia el mercado.

  • Tecnología

    Se emplean técnicas simples de mercadeo. El producto pasa poco tiempo en manos de los acopiadores (máximo un día o dos) y no requiere de cuidados especiales de almacenamiento (puede mantenerse a la intemperie cubierto con hojas, no requiere ni debe recibir fumigaciones, no es atacado por ratas u otros animales, etc.). Dado que se trata de fruto verde, la manipulación tampoco requiere de cuidados o técnicas especiales.

  • Acceso a servicios

    Se conocen algunos casos en que los acopiadores reciben financiamiento de mayoristas. Aparte de este servicio de habilitado, en esta etapa de la cadena productiva no hay acceso a ningún otro tipo de servicios.

    El habilitado es una forma de financiamiento en la que no se cobran intereses explícitos y el cobro del principal se realiza en especies, pero en realidad los precios pagados por el habilitador incluyen un descuento que equivale al cobro de intereses. Aparentemente, el descuento no es muy alto (puede estar entre 5 y 10 %), pero dada la rapidez con que circula el capital (varias veces en un mes), los intereses finalmente llegan a ser bastante elevados.

    El estado se mantiene ausente en esta etapa de la cadena.

  • Organización u otros mecanismos de acción colectiva (redes sociales)

    Los acopiadores no están organizados entre sí, ni se conoce de ninguna organización de productores, de la cual formen parte, que intervenga en asuntos de la comercialización del aguaje. Lo que sí se conoce es que casi todos los acopiadores están insertados en el tejido social de las comunidades y caseríos y que lo aprovechan para su trabajo. Así, los parientes, compadres y demás elementos del tejido social son sus principales abastecedores.

  • Resultados económicos

    Los acopiadores cuentan con un cierto capital de trabajo, que les permite acopiar y comerciar el aguaje por lotes. Con este capital de trabajo pueden cubrir el costo de compra de los sacos a los productores, y, en su caso, el flete hasta Iquitos, más su propio pasaje de ida y vuelta y la estadía hasta el retorno. Pueden acopiar dos o más lotes en un mes.

    Para el cálculo de los costos de los acopiadores se ha considerado un caso tipo de un acopiador que compra los sacos de aguaje en su comunidad, junta un lote de 50 sacos y lo lleva a vender él mismo a Iquitos. Los costos se han determinado de la siguiente manera:

    1. El costo promedio de un saco de aguaje “en chacra” es de S/. 7. El costo total de un lote sería de S/. 350

    2. La carga al bote cuesta S/. 0.50 por saco. La descarga cuesta lo mismo, lo que da un total de S/. 50 por lote.

    3. El pasaje de ida y vuelta se estima en un promedio de S/. 30.

    4. La estadía por dos días en Iquitos se estima en un promedio de S/. 20.

    5. El trabajo de cinco días del acopiador (incluyendo los días de acopio y los días de viaje de ida y vuelta ente Iquitos y su comunidad o caserío) se valorizó en S/. 60

    6. El movimiento de la mercadería es tan rápido que no se han incluido los costos de oportunidad del capital de trabajo.

    El capital de trabajo requerido sería de S/. 450. El costo total de operación para el acopiador es de S/. 510. El precio promedio de venta de los sacos de aguaje al rematista es de S/. 11.50 cada uno, lo que da un ingreso bruto total de S/. 575 y un ingreso neto de S/. 65. El rendimiento sobre la inversión sería de 14 %, lo que se puede considerar razonable, sobre todo teniendo en cuenta que el capital puede circular más de una vez en un mes.

  • Riesgos

    Los principales riesgos que corren los acopiadores son derivados de la informalidad con que actúan. Los riesgos propios de la actividad son:

    1. Que la carga se dañe o pierda durante el viaje al mercado. Las condiciones del transporte en la región son en muchos casos bastante precarias y las cargas de aguaje no están protegidas por seguros.

    2. Que envíe un lote por cobrar a un rematista y que éste no cumpla con pagar. Las transacciones en este mercado se realizan en el campo de la informalidad. No hay contratos escritos, ni emisión de comprobantes de pago, ni documento alguno que respalde las operaciones, con el cual se pueda reclamar en caso de incumplimiento.

    3. Que haya llevado su lote al mercado con la expectativa de un precio y al llegar éste haya bajado. La alta variabilidad de los precios del aguaje implica un serio riesgo para el éxito de las operaciones de los acopiadores.

    La manera de reducir los riesgos de esta etapa de la cadena sería entrando a la formalidad, pero las trabas burocráticas y los costos que esto implica hacen inviable esta alternativa.

MAYORISTAS

  • Racionalidad

    También llamados rematistas, los mayoristas, al igual que los acopiadores, son comerciantes cuyo objetivo es la maximización de sus beneficios. Los mayoristas poseen capital financiero para realizar sus operaciones y son conscientes de su poder de negociación frente a los productores y acopiadores, condición que usan para presionar los precios a la baja.

    Los mayoristas cumplen una función de facilitación de suministro del producto al consumidor en el lugar, oportunidad y cantidad que éste necesita. Agregan valor a la producción sobre esta base.

    Todas las actividades de estos actores se realizan en el campo de la informalidad. De acuerdo con la normatividad vigente, el producto comercializado es ilegal, por provenir de actividades de extracción que no cuentan con las autorizaciones, permisos o contratos debidos, excepto algún caso raro. Es muy excepcional encontrar una carga de aguaje que cuente con guía de transporte. Los mayoristas mismos, por otro lado, no están registrados como contribuyentes en la SUNAT y no emiten comprobante de pago de ninguna clase.

  • Actividades

    Las actividades desarrolladas por los mayoristas o rematistas solamente agregan valor en aspectos de cantidad y oportunidad al aguaje. En resumen, estas actividades son:

    1. Compra de los sacos de aguaje a los acopiadores o a los mismos productores. 

    2. Traslado del producto a sus locales de venta (de ser el caso). 

    3. En algunos casos, apertura de los sacos y esparcido del producto para retardar los procesos de maduración. 

    4. Venta a minoristas, fabricantes y consumidores directos ocasionales.

  • Ubicación

    Todos los mayoristas se ubican en la ciudad de Iquitos, en sus principales puertos (ver acápite 4.4.D.) o en sus cercanías. Esto les permite recibir con mayor facilidad la mercadería, al menor costo posible, y juntar lotes grandes con los que abastecer la demanda del mercado urbano. La mayor parte se ubica en el puerto de Belén, puesto que allí es donde se produce el mayo rmovimiento comercial de aguaje. Los puertos que siguen en importancia son Masusa y Productores.

  • Tecnología

    Al igual que en el caso de los acopiadores, los mayoristas sólo emplean técnicas simples de mercadeo. El producto debe ser vendido lo más pronto posible, porque de lo contrario disminuye su calidad y finalmente se descompone y se convierte en pérdidas para el comerciante (el producto sólo puede permanecer máximo un día o dos en manos del mayorista, dependiendo de su estado de conservación al desembarque).

    No se requiere de cuidados especiales de almacenamiento (puede mantenerse a la intemperie cubierto con hojas, no requiere ni debe recibir fumigaciones, no es atacado por ratas u otros animales, etc.). Dado que se trata de fruto verde, la manipulación tampoco requiere de cuidados o técnicas especiales.

  • Acceso a servicios

    Los mayoristas tienen acceso a todos los servicios que ofrece un centro urbano grande como Iquitos, vale decir, bancos (o sistema financiero en general), comunicaciones (teléfono, radio, etc.), seguridad, etc. Es posible que utilicen algunos de estos servicios para sus actividades de comercialización de aguaje, pero no se cuenta con información específica al respecto.

    El estado no interviene en esta etapa de la cadera productiva del aguaje, ni para prestar asistencia, ni para controlar.

  • Organización u otros mecanismos de acción colectiva (redes sociales)

    Se han recogido referencias de la existencia de una Asociación de Comerciantes Mayoristas de Aguaje de los Mercados de Iquitos, pero en entrevistas con varios de ellos, ninguno declaró conocer dicha asociación, lo que hace suponer que de existir realmente no agrupa a todos los mayoristas. En todo caso, éstos tienen capacidad para ponerse de acuerdo entre sí sobre los precios de compra del aguaje, por lo menos los que se ubican en un mismo puerto. Para lo demás actúan individualmente, incluso compitiendo entre sí.

  • Resultados económicos

    La inversión de los mayoristas se compone de infraestructura para el almacenamiento de sus “stocks” (aunque algunos no poseen almacén y alquilan un espacio en algún almacén de terceros) y capital de trabajo para la compra del aguaje y para cubrir otros gastos. Se estima que la inversión en un almacén no es alta, puesto que los materiales empleados son rústicos y los terrenos tienen un costo relativamente bajo.

    Los costos de operación de un mayorista tipo se han calculado sobre la base de un mes de operación, y considerando que el mayorista vende 14.5 sacos diarios, mantiene un “stock” de otros 15 sacos, tiene 5 % de pérdidas por fruta malograda y alquila un espacio de almacén a terceros:

    1. Compra de 457 sacos a S/. 11.50 el saco: S/. 5,256. 

    2. Alquiler mensual de un espacio en un almacén de un tercero: S/. 45. 

    3. Pago de ayudantes eventuales: S/. 250. 

    4. Pago mensual por el propio trabajo del mayorista: S/. 900. 

    5. Se sabe que la Municipalidad cobra arbitrios por las propiedades urbanas y tarifas por los puestos de venta en los mercados, pero dado que se está considerando el alquiler del local y que los mayoristas operan en la informalidad, se asume que no pagan estos costos.

    El monto de la inversión es el capital de trabajo para adquirir 44 sacos de aguaje y pagar el alquiler de almacén por tres días, lo que da un total de S/. 511.

    Los costos totales de operación en un mes son de S/. 6,451. Los ingresos brutos promedio por venta de 435 sacos mensuales son de S/. 6,525, por lo que los ingresos netos serían de S/. 74, lo que significa un rendimiento del 14 % sobre la inversión. En realidad el mayorista percibe S/. 974 mensuales, pero de allí debe descontar el pago por su trabajo. Puede verse que la inversión requerida es pequeña en relación al movimiento total y que la velocidad de circulación del capital es alta, pero los resultados generales no son espectaculares.

  • Riesgos

    Los riesgos que corre el mayorista son menores que los de los actores de las demás etapas de la cadena. Los principales riesgos encontrados son:

    1. Por actuar dentro de la informalidad, están siempre expuestos a decomisos por parte de la policía o autoridades del INRENA. Actualmente esto no ocurre, por tratarse de una actividad más antigua que las normas vigentes sobre el tema, y porque su anulación crearía un problema social importante, que se añadiría a los muchos ya existentes en la región (razón por la que no es probable que cuente con apoyo político), pero sobre todo, por falta de capacidad de las instancias públicas para el control. Pero no se sabe si en el futuro pueda cambiar esta situación. 

    2. La posibilidad de pérdida de fruta por descomposición debido a una baja en las ventas en algunos días. Estas pérdidas han sido incluidas en los cálculos de costos, estimándose en un 5 %, pero existe siempre el riesgo de que este porcentaje suba.

VENDEDORES MINORISTAS (FRUTO VERDE Y MASA)

  • Racionalidad

    Los vendedores minoristas de fruto verde y masa tienen una racionalidad esencialmente similar a las de los acopiadores y mayoristas, en el sentido de que su objetivo es la maximización de utilidades, pero con ciertas diferencias, dadas por su condición eminentemente urbana y por la escala de sus operaciones.

    Éstas (sus operaciones) son de pequeña escala, situación que determina ciertos patrones de comportamiento económico, como por ejemplo, la necesidad de obtener el mayor margen posible por unidad vendida, ya que al ser pequeña la cantidad total vendida, no es posible aumentar o siquiera mantener la utilidad total jugando a bajar precios, con la expectativa de aumentar a la vez las cantidades vendidas.

    Siguiendo esta misma racionalidad, la necesidad de reducir costos les impide instalarse en locales comerciales formales y estables. Por el contrario, todos son informales y ambulantes o semi ambulantes (con mesas o puestos de venta precarios en los mercados de la ciudad) (lo que no quita, por otra parte, que usen su casa como almacén y, en el caso de los vendedores de masa, lugar de preparación de su producto).

    Todos actúan en el campo de la informalidad (igual que la mayor parte de los otros actores de la cadena). Así, ninguno está inscrito como contribuyente en la SUNAT y no emiten comprobantes de pago.

    El 93 % de los vendedores de fruto verde son mujeres, igual que el 100 % de los vendedores de masa (Rojas, 2001a). Esta es una situación particular, que determina ciertos modos de administración del negocio (además de las consideraciones de género típicas de una sociedad como la Amazónica), diferentes a los modos que conducen los hombres. Estas diferencias se aprecian sobre todo en aspectos de la racionalidad del gasto y el destino de las ganancias (esencialmente para el sostenimiento del hogar, y casi nada para gastos superfluos, como las bebidas).

  • Actividades

    Las principales actividades desarrolladas por los vendedores de fruta verde son: 

    1. Compra de los sacos de aguaje a los mayoristas o directamente a los productores o acopiadores, en las lanchas. 

    2. Traslado de los sacos de aguaje a sus puestos de venta o casas (usadas como almacén). 

    3. Expendio de la fruta en recipientes de plástico (“bandejitas”) de diferentes tamaños. 

    4. Almacenamiento de los frutos no vendidos en el día.

    Las actividades desarrolladas por las vendedoras de masa son: 

    1. Compra de los sacos de aguaje a los mayoristas o directamente a los productores o acopiadores, en las lanchas. 

    2. Traslado de los sacos de aguaje a sus casas (usadas como almacén y taller) 

    3. Preparación de la masa y embolsado en la madrugada del día siguiente (ver acápite sobre tecnología). 

    4. Venta de las bolsas de masa. 

    5. Almacenamiento con refrigeración de la masa no vendida en el día.

  • Ubicación

    Todos los vendedores de fruto verde y masa se ubican en los diferentes mercados de la zona urbana de Iquitos. Según Rojas
    (2001a), el 77 % de los vendedores de fruto verde se ubican en el mercado de Belén, y el otro 23 % en el mercado Modelo. En cambio, el 67 % de las vendedoras de masa se ubican en el mercado de Belén, el 14 % en el mercado Modelo, casi el 10 % en el mercadillo La Norteñita, cerca del 5 % en el mercado Clavero y cerca de otro 5 % en el mercado Morona Cocha.

  • Tecnología

    Las técnicas de mercadeo son simples, pero en el caso de las vendedoras de masa, además deben seguir ciertas técnicas para preparar el producto.

    Para ello, después de comprarlos, limpian de restos florales a los frutos, los lavan con escobilla y los ponen en agua fría durante el día. Por la tarde cambian el agua fría por agua caliente para que maduren los frutos y los dejan hasta el amanecer. A esa hora machacan los frutos, ya sea con mazo o con las manos, según su condición de blandura (chapeo) (algunos dicen que si se usa el mazo de madera se pierde calidad de la masa). Luego, se separan las semillas y la cáscara (esta última no totalmente). A continuación se llenan con la masa las bolsas de plástico y ya se pueden llevar al mercado a vender (Rojas, 2001a).

    Tanto en el caso del fruto verde como en el de la masa, el producto debe ser vendido lo más pronto posible, para que no se convierta en pérdidas para el comerciante (el producto sólo puede permanecer máximo un día o dos en manos del vendedor, dependiendo de su estado de maduración y de las posibilidades de guardarlo en refrigeración.

    El fruto verde es tratado con cuidado, para que no se abolle y malogre. La masa necesita de refrigeración, si se va a guardar de un día para otro, pero no es posible guardarla, ni aún en este medio, por mucho tiempo, porque se termina enranciando. La mayor parte de las vendedoras de masa opinan que la masa sólo puede conservarse un día, mientras que unas pocas dicen que puede guardarse hasta seis días. Cuando pasa más de un día y no se vende la masa, las vendedoras prefieren convertirla en “aguajina” (bebida de aguaje) o “curichi” (una forma de adoquín de aguaje preparado en bolsas plásticas).

  • Acceso a servicios

    Los vendedores minoristas de fruto verde y de masa tienen acceso a todos los servicios que ofrece un gran centro urbano como Iquitos, vale decir, bancos (o sistema financiero en general), comunicaciones (teléfono, radio, etc.), etc. Sin embargo, no se tienen referencias de que los usen para sus actividades de venta de aguaje.

    El estado no interviene en esta etapa de la cadera productiva del aguaje, ni para prestar asistencia, ni para controlar.

  • Organización u otros mecanismos de acción colectiva (redes sociales)

    Los vendedores minoristas no están organizados en forma gremial, y dada su dispersión, no se conoce que mantengan mecanismos de comunicación o de acción colectiva entre sí.

    Generalmente los vendedores trabajan con el apoyo de sus familias, especialmente en el caso de las “maseras”, en cuyas casas funciona su pequeña planta de elaboración de la masa. Allí, son los hijos, padres u otros parientes (incluso los esposos) quienes ayudan en el trabajo.

    Para lo demás, actúan individualmente.

  • Resultados económicos

    La inversión de los vendedores de fruto verde es el capital de trabajo para adquirir tres sacos de aguaje (para tener un stock de seguridad de un saco), cinco recipientes pequeños (“bandejitas”), tres sacos de polipropileno, traslado de dos sacos de aguaje a sus puestos de venta por dos días, traslado de los saldos diarios al almacén por dos días y el pago de las tarifas municipales por dos días.

    Los costos de operación de los vendedores de fruto verde se han calculado por un mes y son: 

    1. Compra de 60 sacos de aguaje: S/. 900 

    2. Transporte desde el puerto hasta el puesto de venta: S/. 90 

    3. Transporte de saldos diarios al almacén: S/. 60 

    4. Pago de tarifas municipales: S/. 30 

    5. El trabajo del vendedor por un mes se estimó en S/. 600 

    6. El pago de ayudantes eventuales se estimó en S/. 250 al mes.

    La inversión total es de S/. 69. Los costos de operación de un mes son de S/. 1,930. Los ingresos brutos provenientes de la venta de 32 bandejitas diarias a un precio promedio ponderado de S/. 2.10 cada una, durante un mes, son S/: 2,016. La utilidad de operación mensual es de S/. 86, lo que significa un rendimiento del 125 %.sobre la inversión, cifra que se ajusta a la estrategia descrita en el acápite correspondiente a la racionalidad de estos actores.

    La inversión de las vendedoras de masa es el capital de trabajo necesario para comprar cuatro sacos de aguaje, recipientes para el lavado, maduración de los frutos y chapeado, pago del transporte de dos sacos de aguaje desde el puerto hasta sus casas, por dos días, transporte de la masa de sus casas al mercado, por dos días, pago de tarifas municipales por dos días, alquiler de congeladora por dos días para diez bolsas de masa, y otros gastos menores.

    Los costos de operación mensuales de las vendedoras de masa son: 

    1. Compra de 90 sacos de aguaje en puerto a mayoristas o directamente en lanchas: S/. 1,350 

    2. Transporte de 90 sacos del puerto a la casa de las vendedoras: S/. 270 

    3. Pago de ayudante para preparación de la masa: S/. 460 

    4. Transporte de masa de la casa de las vendedoras al mercado: S/. 60 

    5. Pago de tarifas municipales: S/. 30 

    6. Pago del trabajo de las vendedoras: S/. 600 

    7. Alquiler de congeladora para almacenar diez bolsas diarias por un mes: S/. 30 

    8. Bolsas de plástico y otros: S/. 20

    La inversión total es de S/. 95. El costo mensual de operación de las vendedoras de masa es de S/. 2,820. Los ingresos brutos por venta de 1,980 bolsas de masa al mes, al precio promedio ponderado de S/. 1.50 por bolsa, son de S/. 2,970, lo que da una utilidad de S/. 150, con un rendimiento del 158 % sobre la inversión, cifra que se corresponde con las características de la racionalidad de las vendedoras de masa, según se describió en el acápite respectivo.

  • Riesgos

    Los riesgos que asumen los minoristas son pocos y generalmente son los propios de las actividades comerciales. Pero como el mercado del aguaje es un mercado antiguo y estable, donde las fluctuaciones debidas a los acomodos de oferta y demanda están suavizadas (por ejemplo, el número de consumidores tiene crecimiento vegetativo y no se espera que pueda aumentarse súbitamente mediante publicidad, el número de vendedores es bastante estable y no se espera que aumente la competencia de un momento a otro, ya se sabe cuáles son las épocas de escasez y de abundancia y las fluctuaciones de los precios son esperadas, etc.), los riesgos reales no son altos.

    El principal riesgo que corren los vendedores de fruto verde es la posibilidad de pérdida del producto por baja de las ventas en algunos días (el aguaje llega a sus manos después de transcurrido un tiempo desde la cosecha, que puede ser de uno a cuatro días, por lo que su vida útil está recortada y debe ser vendido lo más pronto posible so riesgo de echarse a perder). Las causas de las bajas de las ventas son múltiples y algunas de ellas no son controlables (Por ejemplo, un día de lluvias prolongadas arruina las ventas, lo mismo que una baja debida al azar). Sin embargo, estos riesgos no son lo suficientemente grandes como para poner en peligro el éxito del negocio

    Las vendedoras de masa corren menos riesgos aún, porque si su producto no se vende en determinados días, tienen la alternativa de convertirlo en aguajina o curichi, además de que algunas venden fuera de la región. El principal riesgo que asumen es el de que les toque un porcentaje muy alto de frutos de mala calidad en los sacos que compran, lo que se debe a que en un mismo saco vienen frutos en diferente estado de maduración. Sin embargo, este riesgo ya está incluido en los cálculos de rendimientos.


     
» Empresas de transformación

Heladerías y chupeterías

  • Racionalidad

    Las heladerías y chupeterías son empresas privadas y como tales cultivan una racionalidad económica sustentada en el objetivo del máximo beneficio y del crecimiento permanente. Constituyen industrias con escalas de producción entre pequeñas y medianas, relativamente antiguas y estables, y con horizontes de planeamiento mayores que los del resto de la cadena.

    Las chupeterías conforman el grupo más grande y de mayores proyecciones, por su capacidad para llegar al gran público consumidor. Los chupetes encuentran maneras de llegar al consumidor en cualquier lugar de la ciudad, En cambio, para consumir un helado hay que ir expresamente a los lugares de expendio, que son muy pocos. Cabe señalar que es necesario diferenciar entre heladerías y heladeros. Éstos últimos son ambulantes y elaboran exclusivamente helados de aguaje, mientras que las heladerías poseen locales fijos y trabajan no sólo con aguaje, sino también con otras frutas (las chupeterías también), aunque únicamente el aguaje se puede obtener durante todo el año. Las demás frutas son estacionales.

    La chupeterías tienen conciencia de los principales problemas técnicos que encara la actividad y muestran interés por la modernización del manejo empresarial de sus organizaciones. Así mismo, tienen conciencia de los problemas de desabastecimiento que se derivan de la extracción destructiva del aguaje y varias de ellas están a favor de tomar alguna medida que evite la liquidación de los aguajales.

    Varias de estas empresas están buscando ampliar el mercado del aguaje captando plazas extra regionales, como Lima, San Martín o Pucallpa, pero no tienen capacidad para iniciar campañas agresivas de apertura de mercados, que son costosas. Tampoco tienen capacidad para invertir en investigación y desarrollo tecnológico que les posibilite justamente ganar mercados, por lo que plantean que sean las instituciones públicas de investigación las que asuman esta tarea.

    Estas empresas actúan en el sector formal de la economía, son organizaciones legalmente constituidas y registradas como contribuyentes en la SUNAT, que emiten comprobantes de pago. Tienen direcciones legales, y locales fijos y conocidos. Así mismo, tienen registros sanitarios. (Los heladeros, en cambio, en su mayoría no están registrados como contribuyentes en la SUNAT y no tienen locales estables, sino que expenden el producto en carritos ambulantes).

    Los directivos de las empresas son de la región y muestran un buen conocimiento de las características del mercado local, al que consideran prácticamente como mercado cautivo para la industria, aunque ninguna de las empresas en particular pueda decir que controla el mercado (no tienen capacidad para hacerlo).

    Conocen también todos los problemas que presentan los servicios ligados a la producción, el transporte, la obtención de autorizaciones, etc., tanto públicos como privados, y que muchas veces para conseguir un buen servicio, debe hacerse pagos adicionales, al margen de lo establecido en los contratos o en las disposiciones oficiales.

    Sin embargo, no está claro si son conscientes de que las exigencias de calidad (especialmente en aspectos de sanidad) de los mercados extra regionales son mayores que las del mercado local, y que para poder cumplir con dichas exigencias será necesario introducir condiciones más rigurosas de fabricación de los productos, lo que implica reeducar a los operarios, introducir mayores controles de calidad, análisis bromatológicos, microbiológicos, etc. Vale decir, modernizar las líneas productivas, paralelamente a la modernización del manejo empresarial mencionado más arriba. Esto se traduce en una mayor inversión (que incluiría además la ya mencionada apertura de nuevos mercados), que no es seguro que puedan asumir.

    Finalmente, se puede decir que las empresas saben que pueden diferenciar sus productos por su calidad, pero solamente juegan con las características del sabor y, en parte, presentación. Para ello, cada empresa tiene sus “secretos” de fabricación. Esta diferenciación es importante para captar la mayor porción posible del mercado.

  • Actividades

    Normalmente, las chupeterías desarrollan las siguientes actividades principales:

    1. Compra de la fruta a los proveedores (libres, o fijos por contrato) o directamente en puerto o mercados de la ciudad. (Sólo una chupetería compra directamente la masa preparada).

    2. Traslado de la fruta a la planta de transformación.

    3. Procesado de la fruta: preparación de la masa (ver acápite correspondiente a las vendedoras de masa), dilución y colado de la masa, añadido de otros insumos, mezcla, vaciado en moldes y congelado.

    4. Distribución y venta de los chupetes a las sucursales y bodegas. Una buena parte se vende directamente en planta a los chupeteros, y no requiere de distribución.

    Las heladerías y heladeros desarrollan las siguientes actividades:

    1. Compra de la fruta en puertos o en mercado (sólo la heladería compra en puertos y en mercados. Los heladeros compran en mercados).

    2. Traslado de la fruta a la planta de transformación.

    3. Procesado de la fruta: preparación de la masa (ver acápite correspondiente a las vendedoras de masa), dilución y colado de la masa, añadido de azúcar, colocación en la caja heladera y batido por una hora y media.

    4. Venta en la heladería o en los puestos ambulantes (Sólo la heladería vende también a través de chupeteros).

  • Ubicación

    Las chupeterías y heladerías se ubican todas en la zona urbana de Iquitos. Todas, excepto los heladeros, que son ambulantes, tienen local fijo, pero aún los heladeros, que expenden su producto en las calles, acostumbran ubicarse en un lugar conocido y estable.

  • Tecnología

    Las tecnologías de fabricación de chupetes y helados son simples, conocidas y de fácil aplicación, al punto que pueden usarse aún en las casas de familia. La fabricación de chupetes se realiza empleando congeladoras móviles (ninguna empresa posee congeladoras de cámara grande), la máquina chupetera y el equipo para la preparación de la masa, además de conocimientos, expresados en las fórmulas para la preparación de la mezcla. Algunas chupeterías usan productos químicos, como colorantes, saborizantes y conservantes.

    El paquete tecnológico todavía requiere de la solución de algunos problemas relativos a la conservación de la masa, ya que ésta rápidamente se oxida y en máximo tres días pierde su color amarillo típico, oscureciéndose cada vez más. Por eso, los chupetes no pueden almacenarse por más de tres días, porque son rechazados por el consumidor. Sólo una chupetería asegura haber resuelto el problema mediante el congelamiento, sin especificar de qué manera.

    Las heladerías usan una máquina heladera (en vez de la máquina chupetera), que consiste en una caja de metal con hielo y sal, en cuyo interior se coloca un recipiente cilíndrico que contiene la mezcla de aguaje y azúcar. Obviamente, aprovechan el contenido de aceite del aguaje para la preparación de los helados. Lo demás es muy parecido a lo requerido para el proceso de preparación de chupetes.

  • Acceso a servicios

    Las chupeterías y heladerías tienen acceso a todos los servicios que ofrecen los centros urbanos. Muchas de ellas son consideradas sujetos de crédito en el sistema financiero, bajo las mismas condiciones que cualquier otra empresa. El servicio de transporte interno en la ciudad, por otra parte, si bien es relativamente caro y deficiente, no requiere de largos recorridos, por lo que no presenta mayores problemas. Las empresas también tienen acceso a los diversos medios de comunicación (teléfono, fax, correos, internet, etc.), aunque son excesivamente caros, en comparación con otros lugares.

    El estado no contribuye en nada a promover la actividad o a apoyarla para la solución de sus problemas.

    En general, el costo de los servicios es elevado, lo que resta competitividad a la actividad.

  • Organización u otros mecanismos de acción colectiva (redes sociales)

    Las chupeterías y heladerías no están organizadas gremialmente y no se conoce que mantengan mecanismos de acción conjunta entre ellas.

    Cada una de ellas (excepto el caso de las empresas unipersonales, como los heladeros) es una organización social, cuya estructura y funciones están determinadas por ley y sus propios estatutos.

  • Resultados económicos

    En una chupetería tipo, la inversión se compone básicamente de un local, que comúnmente es la casa del propietario (lo que significa que no se usa exclusivamente para la producción de chupetes de aguaje), ocho congeladoras, una máquina chupetera, equipo para la preparación de la masa, dilución, colado y mezcla con otros insumos, y el capital de trabajo para operar por una semana. El número promedio de trabajadores directos es cuatro, más un administrativo y el propietario.

    Los costos de las chupeterías se han calculado sobre la base de un mes, de la siguiente manera:

    1. Compra de fruta de aguaje (9 sacos diarios X 25 días): S/. 3,375.

    2. Traslado de los sacos del puerto a la planta: S/. 225.

    3. Compra de insumos (azúcar, leche, vainilla): S/. 8,850.

    4. Pago de mano de obra directa: S/. 1,840.

    5. Pago de personal administrativo: S/. 500.

    6. Pago del trabajo del propietario: S/. 1,000.

    7. Gastos administrativos: S/. 300.

    8. Depreciación de activos: S/. 250.

    9. Alquiler local S/. 200

    10. Costos de ventas: S/. 290

    La inversión total de una chupetería tipo se ha calculado en S/: 14,000. EL costo total mensual de operación, antes de impuestos, es de S/. 16,830. El ingreso bruto mensual, proveniente de la venta de 29,075 chupetes al mes es de S/. 18,900. La utilidad de operación sería de S/. 2,070 al mes, lo que da un rendimiento del 15 % sobre la inversión, cifra que se puede considerar relativamente baja, pero todavía aceptable para una industria formal de la región.

    En el caso de las heladerías y heladeros no se ha podido obtener suficiente información para calcular los rendimientos (sólo hay una heladería), pero se estima que no son muy diferentes de los de las chupeterías, aunque los resultados económicos totales de éstos son de pequeña escala (en total, generan S/. 253,500 al año. Ver acápite 4.5.A).

  • Riesgos

    Por tratarse de industrias estables y antiguas, los riesgos que asumen las empresas no son altos. No es probable que ingrese al mercado alguna fruta o sabor que desplace al aguaje en los gustos y preferencias del consumidor, ni aún a precios más bajos, por lo menos en el corto o mediano plazo. Por tanto, para fines prácticos, el mercado se puede considerar cautivo.

    Por otra parte, el relativamente bajo rendimiento de las industrias no hace atractivo el ingreso de nuevas empresas, por lo que no hay mucho riesgo de aumentos súbitos de competencia. La información sobre antigüedad de las empresas así lo demuestra. Solamente podría haber el riesgo de que alguna empresa encontrase por su cuenta soluciones a los problemas tecnológicos de la producción, con lo que podría desplazar a las demás, pero dado que, como se vio, no están en capacidad de invertir en investigación, las probabilidades de ocurrencia de esta eventualidad son bajas.

    Las pérdidas por materia prima de mala calidad o por bajas de las ventas en algunos días están previstas en los resultados económicos de las empresas, por lo que su impacto no es importante.

    El único riesgo real que enfrentan las empresas es el del agotamiento de la materia prima, de cuya verdadera magnitud no tienen cabal conocimiento, aunque saben que no ocurrirá en el corto plazo.
 
RECURSOS HUMANOS RELACIONADOS   Detalle
Nombre: ponce de leon andagua  jimmy País: PerúGrado: UniversitarioProfesión: Administracion de Negocios Internacionales
   

Comercialización

 

» Precios por producto

PRECIOS Y TENDENCIAS

  • Evolución del precio y tendencias

    Las únicas series históricas completas de precios de los últimos años son las que maneja la Dirección Regional Agraria de Loreto. La metodología de recolección de esta información (según declarado por esta institución, a través de informantes seleccionados en cada Agencia Agraria, generalmente autoridades, profesores de escuela u otras personas destacadas de los caseríos y comunidades) le permite servir como guía de las tendencias generales de los precios, pero sugiere que los datos absolutos pueden presentar diferencias con respecto a los datos reales, aumentándolos. Esta información se presenta en el Anexo 4 y se puede visualizar en el Gráfico 3. El SIMAL posee información de precios desde el año 1994, pero, salvo la serie entre mayo de 1994 y mayo de 1998 (presentada en el Anexo 5) los datos son intermitentes, pero permiten visualizar una tendencia de los precios. Esta información graficada se presenta en el Anexo 6.

    La tendencia general de los precios del aguaje es estable, con una ligera tendencia al alza. Los precios registrados corresponden a las primeras etapas de la cadena, pero dado que los mecanismos de formación de precios están estabilizados, los precios de las demás etapas siguen aproximadamente la misma tendencia.

    El precio promedio del saco de aguaje en chacra es de S/. 7.5.
    El precio promedio del saco en puerto de Iquitos es de S/. 11.5.
    El precio promedio de venta del saco en mayorista es de S/. 15.0.
    El precio promedio de una bandeja de aguaje es de S/. 2.1
    El precio promedio de una bolsa de masa de aguaje es de S/. 1.5.
    El precio promedio de un chupete de aguaje es de S/. 0.65.
    El precio promedio de un helado de aguaje es de S/. 0.65

  • Formación de precios

    El mercado de Belén es el sitio donde se produce el mayor movimiento comercial de aguaje en el territorio, por lo que es el centro de formación de precios del producto en su principal centro de consumo.

    Los precios son el resultado de muchas transacciones en la que las partes ponen en juego su poder de negociación. Ya se vio en el acápite 4.8.A, Quién define el precio, que los mayoristas son los que detentan el mayor poder de negociación en la cadena y que por las características ésta, los precios en esta etapa influyen en los precios de las demás etapas, ya sea hacia adelante o hacia atrás.

    Ya se ha mencionado también que los precios del aguaje y sus productos solamente pueden jugar en rangos limitados y de nivel relativamente bajo. Por encima o por debajo de ese rango, la demanda tiende a hacerse inelástica (ver acápite 4.10.B, Demanda).

    La formación de precios en la cadena del aguaje, por tanto, está condicionada por ciertas rigideces en la estructura de los mercados, que, no obstante, permiten un cierto juego de oferta y demanda.

  • Precios en diferentes mercados

    La cadena estudiada tiene un mercado principal, que es la ciudad de Iquitos, y dentro de Iquitos, el mercado de Belén, en donde se forman los precios. Sin embargo, en Iquitos se pueden detectar algunas diferencias en los precios de compra y venta determinados en diferentes puertos, pero los volúmenes de producto involucrados no son tan importantes como en el centro de formación de precios (Belén). Además, muchas veces las diferencias de precios se deben más a la ubicación relativa de los mercados, que obliga a los compradores a gastar más o menos en movilidad, lo que posibilita la variación de precios, ya que los vendedores saben bien hasta dónde pueden variar los precios sin perder compradores.

    En otros mercados extra regionales, como San Martín o Pucallpa los precios son mayores que en Loreto, por agotamiento del recurso. En Lima la fruta llega a alcanzar precios bastante altos (hasta S/. 10 por kilo) en supermercados de zonas pudientes, pero en mercados distritales se puede encontrar a precios menores, aunque siempre mayores que en Loreto. En todos estos mercados las cantidades comercializadas provenientes de Loreto, son pequeñas.
     
» Comercio nacional y regional del producto

Compra y venta a nivel regional
El mercado de la fruta de aguaje procedente del territorio estudiado es local. La fruta no puede viajar muy lejos por su bajo valor y el alto costo de los fletes aéreos. Los productos de aguaje, como la masa, los chupetes y los helados, también se destinan fundamentalmente al mercado local. Solamente la masa y los chupetes salen del mercado local, aunque en pequeñas cantidades, sobre todo al mercado regional, a Pucallpa y San Martín. Al mercado nacional todavía se destinan cantidades pequeñas, no determinadas. Este mercado está conformado principalmente por Lima, y los productos que se venden son la masa y los chupetes.

VOLÚMENES COMERCIALIZADOS

Las cantidades de productos de aguaje que llegan actualmente al consumidor final son:

Fruta verde: 345,600 bandejas
Masa: 499,000 bolsas de 0.65 Kg
Chupetes: 2´791,000 chupetes
Helados: 390,000 helados

     
» Comercio mundial del producto

Importación y Exportación

No se importa aguaje ni productos del aguaje al Perú. Tampoco hay exportaciones, salvo pequeñas muestras de pulpa que se han enviado a Estados Unidos y Alemania.

     

Demanda
» Compradores nacionales

TAMAÑO

No se cuenta con información suficiente como para construir la curva de demanda del aguaje y sus productos en el territorio, pero se pueden describir algunas de sus características.

En primer lugar, supuestamente la mayor parte de la población local es potencial demandante de aguaje o productos de aguaje, por su definida preferencia por esta fruta, pero, independientemente de su capacidad adquisitiva o el nivel de precios, su consumo está limitado por razones de saturación y salud, lo que determina que la curva de demanda tienda a hacerse vertical y rígida a precios muy bajos.

En segundo lugar, la marcada preferencia de los consumidores locales por la fruta haría que si los precios subiesen mucho aún habría un estrato de población que no sustituiría la fruta por otra. Esto haría que la curva de demanda tendiese a ser vertical a precios altos, lo que, combinado con lo mencionado en el anterior párrafo, determina que la demanda real se desarrolle dentro de un rango de cantidades mínima y máxima de consumo, las que, sin embargo, todavía no están bien determinadas.

En tercer lugar, dado que la mayor parte de los consumidores de aguaje tienen una capacidad adquisitiva relativamente baja, se puede suponer que la demanda tendrá un comportamiento típico descendente de izquierda a derecha solamente dentro de un rango de precios relativamente bajos. Dentro de ese rango, la demanda sería muy elástica al precio, pero por encima o por debajo de ese rango se vuelve inelástica. En el Gráfico 5 se presenta la curva teórica de la demanda de la cadena, en la que el rango de precios en el que la demanda es elástica es p1p2

Por estas características, la cadena productiva del aguaje se ha desarrollado con pequeños márgenes de ganancias y tiene limitaciones para su crecimiento interno.

CARACTERIZACIÓN DEL TIPO DE CONSUMO

El consumo del fruto del aguaje se hace con fines alimenticios. No es un consumo con fines industriales oleaginosos, o cosméticos u otros similares. Los principales consumidores finales son las familias y los restaurantes. Este consumo depende mucho de los gustos y preferencias de los consumidores. No es alimento de primera necesidad (por lo menos si aplicamos el concepto que predomina en los medios oficiales), no integra la canasta básica del poblador amazónico, por lo que su consumo se puede calificar de complementario. En muchos casos es resultado de un “antojo”, o bien, se usa como pretexto o complemento de momentos de ocio. Lo mismo puede decirse de los productos del aguaje (bebidas, chupetes, helados).

ESTACIONALIDAD

Ni el mercado regional ni el nacional presentan estacionalidad en la demanda.


PERSPECTIVAS DEL CONSUMO

De mantenerse las condiciones que prevalecen actualmente en el mercado del aguaje, el consumo de esta fruta en el territorio y, en general, en la región, aumentará en los próximos años fundamentalmente al ritmo del crecimiento vegetativo de la población, el cual se estima entre 2 y 3 % anual (ver acápite 4.5.C, Sucesos que afectan positiva o negativamente la cadena).

Los índices de remuneraciones se han mantenido relativamente estables en términos reales en los últimos diez años (ver Gráfico 2), y no se prevé ningún cambio importante de tendencia en el corto o mediano plazo. Por ello, no es de esperarse un incremento en el consumo de aguaje o productos del aguaje en el futuro próximo debido a un aumento de ingresos de los consumidores.


PRODUCTOS SUSTITUTOS

Como fruta de consumo directo el aguaje tiene varios productos sustitutos, pero su capacidad de sustitución es baja. Es decir, es muy común ver personas comiendo frutos madurados de aguaje por las calles, plazas, colectivos y otros lugares de la ciudad, además de sus casas, pero no es común ver a esas mismas personas comiendo algún otro fruto en las mismas circunstancias, salvo ocasionalmente el umarí el coco o el pijuayo cocinado, pero de manera muy limitada.

Existe gran cantidad de frutas que se usan para la preparación de bebidas en la región, tales como el ungurahui, el camu camu, la cocona, el ubos, el tumbo, el arazá, la anona, el copoazú, la guanábana, la guayaba, el macambo, el maracuyá, la papaya, la piña, la naranja y otros. Debido a esto, el consumo de aguaje en la forma de bebidas es limitado. Tiene muchos productos sustitutos y la preparación de la aguajina (refresco de aguaje) es un poco trabajosa. Incluso las chichas y los refrescos de sobre resultan productos sustitutos del aguaje para estos fines.

En la preparación de chupetes y helados se usan varias frutas, sobresaliendo el coco y el ungurahui, pero también el camu camu, la guayaba brasileña, el umarí, el pijuayo, el ubos, el mango y otros, así como sabores artificiales (fresa y chocolate), pero la capacidad de sustitución de estos sabores es baja.

La mayor parte de los productos sustitutos del aguaje son estacionales, por lo que la mayor competencia que hacen es en su estación, cuando por su abundancia el precio se reduce bastante y entonces se vuelve atractivo su consumo.

     
Documentos Relacionados  
Gráfico de la curva teórica de la demanda de aguaje en Iquitos

Servicios de apoyo
» Logistica

INFRAESTRUCTURA EXISTENTE EN LA CADENA LOCAL

  • Energía eléctrica

    La energía eléctrica es necesaria solamente en la etapa de industrialización del aguaje, y específicamente en Iquitos, que es el centro de transformación industrial.

    En esta ciudad hay capacidad para producir hasta 60 Mw de energía, mientras que el consumo actual no sobrepasa los 45 Mw, lo que significa que hay capacidad disponible. Sin embargo, el tipo de energía generada es térmica, que resulta más cara que la hidroeléctrica (común en el resto del país). Las tarifas de energía industrial de media tensión, que son las que necesitaría una planta típica de transformación industrial del aguaje, son más baratas que las de consumo residencial o comercial. Un ejemplo tipo de tarifa, incluyendo el cobro por energía reactiva, se encuentra en alrededor de S/. 0.27 por Kwh (sin contar los costos de instalación, que son relativamente altos).

  • Combustibles

    Los combustibles son un elemento importante en los costos de la cadena, por su efecto en los fletes y costos de transporte en general. Siendo Loreto una región productora de hidrocarburos, y contando además con una refinería, no es probable que se produzcan situaciones de desabastecimiento, por lo menos en el corto y mediano plazo. Además, la región se beneficia con la exoneración del I.G.V. y otros impuestos menores, por lo que el precio de los combustibles es menor que en el resto del país. Actualmente el galón de petróleo se puede conseguir a entre S/. 5.7 y S/. 5.4. El galón de gasolina de 84 se puede conseguir a entre S/. 5.9 y S7. 5.7, dependiendo del grifo.

    Los combustibles jugarán un rol importante también si se llegase a descentralizar la transformación industrial del aguaje, trasladándola al lugar de producción de materia prima, ya que se deberán usar generadores de energía eléctrica. Esta descentralización requerirá del empleo de tecnologías nuevas que resuelvan el problema de la conservación del producto, pero significará una producción más competitiva por reducción de costos de transporte.

  • Telecomunicaciones

    Iquitos cuenta con los principales medios de telecomunicación existentes, pero el servicio es caro y deficiente. Actualmente el servicio de telecomunicaciones no tiene una incidencia significativa en las estructuras de costos de la cadena, pero si ésta se expande en el futuro, captando mercados extrarregionales, sean nacionales o internacionales, este componente pasará a tener mayor importancia.

  • Vías de comunicación (carreteras, puertos, aeropuertos)

    Iquitos (y todo el territorio analizado) solamente cuenta con una carretera asfaltada que no tiene ningún efecto en la cadena, ya que no conduce a ningún sitio importante para el mercado, ni conecta con zonas productoras de materia prima. El producto no circula por esta carretera, en ninguno de sus estados (salvo cantidades mínimas).

    Iquitos cuenta con varios puertos y embarcaderos para el arribo de la fruta proveniente de todo el territorio. El principal puerto sobre el río Itaya es Belén (que en realidad es un embarcadero). Los principales embarcaderos (llamados puertos) sobre el Nanay son Bellavista, Moronacocha, Pampa Chica y Santa Clara. Los principales embarcaderos sobre el Amazonas son Productores y Clavero, y hay un puerto municipal, que es Masusa. Sin embargo, al presente, en época de vaciante se cierra la entrada del Amazonas y estos tres últimos quedan prácticamente sobre el río Itaya. Además, existe un puerto oficial sobre el Amazonas, a cargo de ENAPU (Empresa Nacional de Puertos).

    En creciente pueden recalar embarcaciones de más de 300 T en los puertos y embarcaderos de Iquitos. En vaciante, en algunos embarcaderos del Nanay hay limitaciones al tamaño de las embarcaciones. Pero las embarcaciones que traen el aguaje generalmente son de tamaño pequeño a mediano.

    En términos generales, cada puerto o embarcadero sirve a un área geográfica determinada. Ninguno de los embarcaderos cuenta con facilidades para el embarque, desembarque, estiba o almacenamiento de las mercaderías (muelles, alumbrado, grúas, galpones, veredas, etc.). Las embarcaciones simplemente acoderan en la ribera y el desembarque se hace mediante tablones a tierra o directamente. En muchos casos, el suelo de la ribera es fangoso. El puerto de Masusa cuenta con un muelle flotante, está cercado y el acceso está medianamente controlado, pero ninguna otra facilidad.

    El puerto oficial internacional de Iquitos cuenta con instalaciones adecuadas para el embarque y desembarque de volúmenes significativos de producto, pero las naves transatlánticas no pueden recalar en él por problemas de sedimentación y deben quedarse fuera, lo que obliga a realizar una carga y descarga adicionales y el uso de motochatas para trasladar el producto a puerto. Esto se traduce en sobrecostos para el transporte.

    Iquitos cuenta también, desde 1965, con un aeropuerto internacional (Secada Vigneta), con una pista apta para el aterrizaje de aviones grandes, hasta tipo “Jumbo”. Por este aeropuerto transitan las pequeñas cantidades de productos de aguaje que salen actualmente hacia fuera de la región. Su incidencia en la cadena no es significativa al presente, pero si la cadena se llega a orientar hacia los mercados exteriores, este aeropuerto adquirirá una importancia creciente. La capacidad de este terminal se encuentra al presente sub utilizada, por el bajo movimiento de exportaciones que mantiene.

  • Centros de acopio, selección y conservación

    No existen centros de acopio, selección y conservación en la cadena productiva del aguaje. Estas operaciones son realizadas por los mayoristas.

  • Centros de información

    Existe un Sistema de Información de Mercados de la Amazonía de Loreto (SIMAL), conformado por un consorcio en el que participan el IIAP, la Cámara de Comercio, Industria y Turismo de Loreto, Radio La Voz de la Selva, algunas Organizaciones no Gubernamentales y otros, que acopia información de precios de mercado de algunos productos, entre ellos el aguaje. Este sistema es apoyado por un Centro de Estudios de Mercado de la Amazonía (CEMA), que agrupa a estudiantes de la UNAP y que es el que se encarga de acopiar la información, de acuerdo a ciertas metodologías. En lo que respecta al aguaje, este sistema ha recogido información de algunos de los integrantes del consorcio, principalmente de la Radio La Voz de la Selva, pero no cuenta con series históricas completas, sino sólo por tramos, es decir, se ha acopiado información por periodos intermitentes.

    El SIMAL se encuentra en una fase de consolidación y la información que maneja todavía necesita ser sistematizada, por lo que no se ha hecho accesible al público. Se espera que para el presente año se integre a un sistema de información de la biodiversidad que el IIAP está construyendo y se haga accesible desde la página web de este Instituto.

    Existe también información sistematizada en la Dirección de Planificación de la Dirección Regional de Agricultura de Loreto. Este centro acopia datos que proporcionan informantes seleccionados en las comunidades y caseríos, tales como las autoridades (Teniente Gobernador, Agente Municipal, Jefes de comunidad), profesores, etc.. No recoge datos directamente de los productores, razón por la que esta información debe servir como referencia para estudiar las tendencias, ya que es el único que presenta series históricas mensuales completas para varios años, tanto de precios, como de producción.

     
» Medios de transporte, costos y características de cumplimiento

TRANSPORTISTAS

  • Tipo de empresa u organización que presta el servicio

    El transporte del aguaje desde el campo hasta la ciudad es realizado por embarcaciones de varios tipos, que van desde botes con peque peque de 16 o 18 HP, de entre 4 y 10 T de capacidad, hasta las lanchas de ruta que recorren los principales ríos de la región, con capacidades de hasta 250 T y más. Mientras más pequeña la embarcación, más probabilidades hay de que se trate de empresas unipersonales. Las embarcaciones mayores pertenecen a empresas tipo sociedad anónima u otras similares. Las embarcaciones deben contar con un permiso de operaciones entregado por la Dirección de Transporte Acuático del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, pero se sabe que no todas operan con ese permiso.

  • Ubicación del servicio

    El servicio se presta en toda la red hidrográfica del territorio. Normalmente, el tamaño del río y el tamaño de la embarcación guardan relación directa.

  • Modalidad de prestación del servicio

    El servicio se presta contra pago al contado.

  • Requisitos para la prestación del servicio

    Ninguno en particular.

  • Capacidad de atención

    En términos generales, las embarcaciones tienen capacidad para transportar toda la producción del territorio y mucho más. En términos específicos, actualmente hay determinadas rutas en las que la capacidad de transporte es limitada. No obstante, si por alguna razón la producción de aguaje de esas rutas aumentara, es seguro que los transportistas aparecerán para cubrir el vacío.

  • Calidad del servicio

    El servicio de transporte de carga fluvial no ofrece muchas garantías en cuanto al trato a las mercaderías, reparación por daños, robos u otras eventualidades. La carga del tipo del aguaje no se asegura. Sin embargo, dado que el aguaje verde es una materia prima que puede soportar el maltrato hasta cierto grado, no hay un impacto importante en el producto por la baja calidad del servicio.

    Por otra parte, a pesar de que oficialmente ninguna embarcación puede prestar el servicio de transporte si no cuenta con la respectiva inspección de seguridad y el zarpe (además de la licencia de operaciones), se sabe que muchas embarcaciones circulan sin esos requisitos, sobre todo por los ríos pequeños, donde no hay controles. Esto resta seguridad al transporte.

  • Riesgos asumidos

    Los riesgos que se asumen en la actividad de transporte fluvial son:

    1. La navegación en los ríos de la Amazonía presenta una serie de peligros escondidos (quirumas, muyunas, playas, bancos, etc.), que pueden ser causa de accidentes que ponen en riesgo la nave y lo que transporta. Estos peligros aumentan cuando la navegación se realiza de noche, sobre todo en ríos medianos o pequeños.

    2. Es difícil conseguir buenas tripulaciones, no solamente desde el punto de vista de su preparación técnica, sino también desde el punto de vista de su integridad y honestidad.

    3. No siempre se pueden conseguir la carga o la cantidad de pasajeros que permiten un resultado económico positivo en cada viaje.

CARGADORES

  • Tipo de empresa u organización que presta el servicio

    Son los que realizan el manipuleo de los sacos de aguaje en los puertos. Actúan individualmente.

  • Ubicación del servicio

    Los puertos de Belén, Masusa, Productores, Bellavista, Moronacocha, Pampachica (en vaciante), Santa Clara, etc., en Iquitos.

  • Modalidad de prestación del servicio

    El servicio se presta contra el pago en efectivo.

  • Requisitos para la prestación del servicio

    Ninguno en particular.

  • Capacidad de atención

    En Iquitos, dados los altos índices de desempleo y subempleo, hay suficientes cargadores para toda la producción actual e incluso para atender aumentos grandes de producción.

  • Calidad del servicio

    No se trata de un servicio especializado. En todo caso, los dueños de los sacos generalmente no tienen quejas por la calidad del servicio.

  • Riesgos asumidos

    Prácticamente ninguno, puesto que se dedican a la carga en general y el aguaje es sólo uno de los productos que cargan.

     
» Organizaciones que brindan asistencia técnica/capacitación

INRENA

  • Tipo de empresa u organización que presta el servicio

    Es una institución pública, con autonomía técnica, económica y administrativa, dependiente del Ministro de Agricultura.

  • Ubicación del servicio

    A nivel nacional. En la región Loreto actúan con limitaciones las Administraciones Técnicas Forestales y de Fauna Silvestre (ATFFS). En el territorio actúan dos de ella: la que tiene sede en Iquitos y la que tiene sede en Nauta.

  • Modalidad de prestación del servicio

    El INRENA cobra tarifas por los servicios que presta, las cuales deben ser pagadas por adelantado.

  • Requisitos para la prestación del servicio

    De acuerdo a lo que establecen los TUPA (Textos Únicos de Procedimientos Administrativos).

  • Capacidad de atención

    Actualmente la capacidad de atención del INRENA es muy limitada, por reducción de personal y presupuestos. Los trámites generalmente demoran bastante tiempo, y en su mayor parte están centralizados en Lima. En las regiones el INRENA tiene poca capacidad de decisión.

  • Calidad del servicio

    Los servicios que presta el INRENA se orientan más al control que a la promoción.

  • Riesgos asumidos

    Ninguno. No existen política explícitas y difícilmente se toman decisiones sin contar con la aprobación del nivel superior.


ONG/Proyectos

  • Tipo de empresa u organización que presta el servicio

    Alguna forma de persona jurídica reconocida en el Código Civil. Generalmente se trata de asociaciones o fundaciones. Siempre se trata de organizaciones que reciben financiamiento internacional.

  • Ubicación del servicio

    En algunos casos el servicio se presta en las comunidades de productores. En otros casos, el servicio se presta en la ciudad de Iquitos.

  • Modalidad de prestación del servicio

    EL servicio se presta por la modalidad de donación o servicio gratuito.

  • Requisitos para la prestación del servicio

    Los establece cada organización.

  • Capacidad de atención

    Limitada. De las varias decenas de comunidades que se dedican regularmente a la extracción del aguaje, no se está prestando servicio ni al 5 %. En comparación con los varios cientos de comunidades que se localizan en el territorio, el porcentaje de atención es mínimo.

  • Calidad del servicio

    El servicio se orienta a la asistencia técnica en aspectos de cosecha conservativa y manejo de los aguajales. Muy poco se aborda el tema de la comercialización o de la transformación.

  • Riesgos asumidos

    Prácticamente ninguno, salvo los riesgos internos de no lograr el cumplimiento de sus propios objetivos.

Alguna forma de persona jurídica reconocida en el Código Civil. Generalmente se trata de asociaciones o fundaciones. Siempre se trata de organizaciones que reciben financiamiento internacional.

INSTITUCIONES DE INVESTIGACIÓN

  • Tipo de empresa u organización que presta el servicio

    Las instituciones de investigación son organismos públicos, con diversos grados de autonomía, dependiendo de su situación (universidad, instituto descentralizado, instituto desconcentrado, etc.)

  • Ubicación del servicio

    Las instituciones de investigación se ubican en la ciudad de Iquitos. Las investigaciones se realizan en su mayor parte en las sedes, aunque se efectúan también salidas cortas al campo,

  • Modalidad de prestación del servicio

    Los trabajos de investigación se llevan a cabo ya sea en el marco de proyectos, o como parte de tesis, o dentro de los programas operativos anuales.
    Son pocos los trabajos de investigación que se han realizado mediante la planificación y ejecución participativa con los productores rurales o urbanos.
    Algunos trabajos de investigación reciben o han recibido apoyo financiero internacional.

  • Requisitos para la prestación del servicio

    Ninguna en particular.

  • Capacidad de atención

    Actualmente existen limitaciones presupuestales por razones de austeridad en los gastos públicos, por lo que las investigaciones que se llevan a cabo se ven también limitadas.

  • Calidad del servicio

    La investigación se ha orientado principalmente a los aspectos técnicos de la propagación, plantación, cultivo, cosecha, etc. del aguaje. Los resultados de los trabajos tienen una difusión reducida.

  • Riesgos asumidos

    Prácticamente ninguno.

INSTITUCIONES PÚBLICAS Y PRIVADAS

Entre las instituciones privadas que apoyan o han apoyado o pueden apoyar, cada una en el marco de su mandato, el desarrollo de la cadena productiva del aguaje en la región, se cuentan el SNV, CARE Perú (proyecto Caspi), el GRMB y el Programa de Desarrollo y Conservación Pacaya Samiria, con financiamiento de la WWF AIF/DK. Entre las instituciones públicas están el INRENA, PROMPEX, IIAP, INIA, TCA y SIMAL.

  • Papel de las instituciones

    Entre las instituciones privadas, el SNV viene jugando un papel promotor, apoyando el análisis de la cadena y algunas investigaciones orientadas a ampliar la gama de productos transformados en la cadena. CARE Perú ejecutó un proyecto en el cual se promovió el manejo del aguaje a través de la capacitación y algunas experiencias piloto. El Programa Pacaya Samiria apoyó a la comunidad de Parinari en el manejo de sus aguajales y para que pueda obtener la autorización para la comercialización. El Grupo Regional de Manejo de Bosques desempeña un rol promotor del manejo de los recursos forestales en la región, incluyendo el aguaje.

    Entre las instituciones públicas, el INRENA tiene el encargo de la gestión y control de los recursos forestales, entre ellos el aguaje. El PROMPEX tienen un papel promotor de las exportaciones, para lo cual viene difundiendo por varios medios la promisoriedad del aguaje como producto de exportación. EL IIAP realiza trabajos de investigación sobre la biología, ecología y mercado del aguaje en la región. EL TCA realiza difusión de productos con potencialidad en la Amazonía, entre ellos el aguaje. El SIMAL es un consorcio que maneja un sistema que acopia información de mercado sobre el aguaje, entre otros.

  • Funciones desempeñadas

    Todas las instituciones desempeñan una función de apoyo en las etapas de manejo, desarrollo de productos y mercadeo en la cadena del aguaje. Este apoyo se concreta en información (resultado de investigaciones), “asistencia técnica”, apoyo para la organización de los productores y financiamiento para gestiones administrativas.

  • Incidencia sobre actores, eslabones o la cadena en general

    Hasta el presente no se ha podido detectar una influencia significativa de las instituciones sobre los actores, eslabones o la cadena productiva del aguaje en general. Los impactos son bastante reducidos. Por ejemplo, sólo una comunidad puede decir que maneja sus aguajales (aunque no se tiene información sobre si lo continúan haciendo después de terminado el programa Pacaya Samiria); las investigaciones sobre la biología y ecología del aguaje han permitido dar bases científicas a algunos conocimientos tradicionales y descubrir cosas novedosas, pero no han cuajado en el manejo de los aguajales.

    Lo que podría decirse es que recientemente se ha logrado despertar cierto interés entre inversionistas por desarrollar nuevos productos del aguaje para mercados extra regionales, pero todavía no se han resuelto todos los problemas técnicos que permitan concretar nuevas inversiones. No se cuenta con estudios de costos, no se ha diseñado una estrategia (y tecnología) que regule las escalas de producción industrial de acuerdo a las capacidades de abastecimiento de las comunidades, no se ha determinado la mejor ubicación de las plantas, no se ha resuelto el problema de los residuos, falta abrir mercados, y otros problemas menores.



     

Políticas y planes
» Políticas y planes nacionales

 

  • Políticas nacionales

    1. De fomento a las inversiones
    No existen realmente políticas nacionales de fomento a las inversiones, puesto que desde hace más de trece años no se conoce de planes estructurados de gobierno en el país. Se ha tomado al marco normativo como manifestación concreta de algunas formas de políticas de fomento. Desde ese punto de vista, la actual legislación forestal es el principal obstáculo para la realización de inversiones en la etapa de la producción rural.
    La ley de promoción de la inversión en la Amazonía pretende promover la inversión privada, pero su principal efecto ha sido sólo la reducción del precio de los combustibles, que a su vez influyó para que los fletes y otros costos de transporte se mantuvieran estables durante varios años (aunque no logró su reducción). También tuvo un cierto efecto sobre la estabilidad de los precios de los productos transformados de aguaje, a través de la exoneración del I. G. V. Sin embargo, no hay información que permita afirmar que tuvo un efecto positivo sobre las inversiones en la cadena productiva del aguaje.

    2. De fomento a las exportaciones
    Actualmente las políticas de gobierno respecto al fomento a las exportaciones se adscriben a los principios del libre comercio y la no intervención del estado.

  • Políticas para el comercio exterior 

    1. Política arancelaria para la exportación
    No existen políticas directas para la exportación. Solamente existe un mecanismo muy indirecto que es el Convenio sobre el programa antidrogas con la Unión Europea

    2. Subsidios e incentivos para importación de insumos
    No existen subsidios ni incentivos directos para la importación de insumos. Solamente existe un mecanismo indirecto que es el denominado “internamiento temporal”

    3. Control técnico sanitario y restricciones

    La exportación de todo producto agrario o agroindustrial requiere de la certificación fitosanitaria (si es producto agrario) o el registro sanitario (si es producto industrial), expedidos por SENASA y el Ministerio de Salud, respectivamente. También se requiere contar con el permiso CITES, aún cuando el aguaje no se encuentra en ninguno de los tres apéndices de dicha Convención.

    4. Acceso al mercado (a través de convenios bilaterales y multilaterales)
    El Perú es parte de algunos convenios multilaterales de integración, como la ALADI (sucesora de ALALC) o la Comunidad Andina de Naciones (CAN), pero estos convenios no ofrecen muchas oportunidades a la cadena del aguaje. No hay convenios bilaterales que permitan el acceso de los productos peruanos a mercados exteriores. Al presente se está negociando un tratado de libre comercio con los Estados Unidos, pero el proceso se estima que demorará dos años y beneficiará principalmente a los textiles y la minería y, antes bien, perjudicará a los productos agrarios.

    5. Cuotas de exportación
    Los Estados Unidos de N. A. determinan unilateralmente cuotas para el ingreso a su mercado de algunos productos peruanos, principalmente productos agrícolas, pero el aguaje o sus productos transformados no están incluidos en esta facilidad.
     
» Políticas y planes regionales
     
Documentos Relacionados  
Estrategias para mejorar la cadena
Estas estrategias están referidas al contexto en que se desarrolla la cadena, a su estructura y a su funcionamiento:
» Proyectos que se ejecutan sobre la actividad
Entre las instituciones privadas que apoyan o han apoyado o pueden apoyar, cada una en el marco de su mandato, el desarrollo de la cadena productiva del aguaje en la región, se cuentan el SNV, CARE Perú (proyecto Caspi), el GRMB y el Programa de Desarrollo y Conservación Pacaya Samiria, con financiamiento de la WWF AIF/DK. Entre las instituciones públicas están el INRENA, PROMPEX, IIAP, INIA, TCA y SIMAL. Todas las instituciones desempeñan una función de apoyo en las etapas de manejo, desarrollo de productos y mercadeo en la cadena del aguaje. Este apoyo se concreta en información (resultado de investigaciones), “asistencia técnica”, apoyo para la organización de los productores y financiamiento para gestiones administrativas. Hasta el presente no se ha podido detectar una influencia significativa de las instituciones sobre los actores, eslabones o la cadena productiva del aguaje en general.     

Puntos críticos
» Cuellos de botella

MARCO NORMATIVO Y SU INFLUENCIA.

El marco normativo, tal como se ha venido exponiendo en otros acápites del presente estudio, se considera como el principal obstáculo para el desarrollo de la cadena productiva del aguaje. Es el causante de que casi toda la cadena se desarrolle actualmente en total informalidad.

En la etapa de producción rural, la ley forestal impone condiciones tales para el acceso al recurso, que los productores no están en capacidad de cumplir con ellas, por su alto costo. Por ejemplo, las concesiones de aprovechamiento de productos forestales no maderables se otorgan previa aprobación de un plan de manejo que exige la realización de inventarios y la firma de un ingeniero registrado, además de un estudio de impacto ambiental, sin contar con que los trámites se deben realizar en las sedes administrativas (lo que implica continuos viajes de los representantes legales) y que hay que pagar tarifas para que se realicen los trámites, además de los pagos por adelantado de los derechos de aprovechamiento. Todo ello pone fuera del alcance de los productores individuales o aún de las comunidades poder obtener una concesión por medios formales.

Aún tratándose de recursos que se encuentran en los territorios comunales, el marco normativo exige para el otorgamiento de permisos casi las mismas condiciones que para las concesiones. Lo mismo ocurre con las autorizaciones. Se han dado casos, como el de Parinari, en que contando con un fuerte apoyo del programa Pacaya Samiria, después de tres años todavía no conseguían la autorización respectiva. No se requiere de mucha imaginación para darse cuenta de la situación de los cientos de comunidades que no cuentan con el apoyo de entidades internacionales.

Para completar el panorama, cabe mencionar que el INRENA no cuenta con términos de referencia específicos para el aguaje y es conocido que en la administración pública todo se paraliza cuando hay vacíos legales. El resultado es que toda la producción rural se realiza en la informalidad. Un resultado adicional es que los productores pierden poder de negociación, al querer vender un producto que gracias al marco normativo es ilegal, y, en consecuencia, se encuentran atrapados en un esquema asimétrico de relaciones con los compradores.

     

Mas información
» Otros recursos informativos

Bibliografías en la colección general del IIAP

Fotos en el Manejador de inmagenes de la amazonía peruana (MIRA+)