Boletín Nº 02 - Agosto 2005
 
Av. Abelardo Quiñones km 2.5 Telf. +51 65 264060 www.iiap.org.pe/biodamaz
 

Los procesos de la Conservación y Uso Sostenible CUS, de la Diversidad Biológica para encarar el desarrollo, y por ende el alivio a la pobreza, ha adquirido en los últimos años vital importancia a nivel mundial.

La práctica ha demostrado que la CUS de la diversidad biológica requiere de voluntad y acciones en todos los campos por parte de los decisores de desarrollo. Éstos tienen que saber que no es posible la conservación de los ecosistemas naturales, sociales, históricos, culturales y el medio ambiente sin eliminar la pobreza y sin garantizar la educación.

Existe la tendencia a concebir la CUS de la diversidad biológica como un proceso para la conservación estricta de los recursos naturales y no se ha logrado la atención y protección del hombre, principal integrante del medio ambiente. El problema es de enorme magnitud y desafía a todos: polí-ticos, decisores de desarrollo, científicos, educadores, estudiantes, profesionales, obreros y ciudadanos.

BIODAMAZ ha comprendido esta situación y aplica sus propuestas buscando la conciliación de los procesos de CUS de la diversidad biológica y el desarrollo social mediante la aplicación de enfoques innovadores en el desarrollo de sus tres componentes, a través de los cuales se está logrando importantes avances en los resultados esperados.

Por primera vez en la Amazonía peruana se esta abordando el manejo ecosistémico de más de un recurso natural renovable con criterios de viabilidad económica, social y ambiental, con importante involucramiento de la población, adoptando una visión de largo plazo y manteniendo el potencial productivo de las unidades donde se ejecutan los proyectos.

 

El manejo de ecosistemas inundables, la implementación de Estrategias Regionales de la Diversidad Biológica, la zonificación socioeconómica como complemento de la macro zonificación ecológica económica de la Amazonía, la asociatividad comunal para el desarrollo de mercados, el manejo de los recursos naturales y la plataforma de servicios para biocomercio amazónico cumplen estos estándares innovadores que hacen que tengamos más confianza en el desarrollo de nuestros componentes y marchemos seguros hasta conseguir, con éxito, nuestro principal objetivo institucional: Promover el desarrollo sostenible y alivio de la pobreza sobre la base de la conservación y uso sostenible de la diversidad biológica amazónica.

Por lo antes expuesto, la estrategia actual para lograr el desarrollo más efectivo de proyectos, experiencias, estudios, investigaciones, y otros trabajos piloto, requiere de la utilización de nuevos enfoques científicos y de la selección de métodos, técnicas, procedimiento e instrumentos que faciliten la gestión del desarrollo humano.

Hernán Tello Director Nacional
Jukka Salo Coordinador del Proyecto

   
 

Contenido

 
 
 
 
 
   
 
   
   
 

 

 
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
         

La Plataforma de Servicios (PS) para biocomercio es, como su nombre lo indica, un conjunto innovador de servicios, promovidos por BIODAMAZ, que se brindarán gradualmente a partir de octubre del 2005, para mejorar la situación empresarial en la Amazonía peruana, con miras al desarrollo de los bionegocios y el biocomercio.

Con esta facilidad, una persona que esté interesada, por ejemplo, en iniciar un negocio utilizando recursos de la biodiversidad amazónica bajo los principios del desarrollo sostenible, y que desee saber qué gestiones y trámites debe realizar, o qué legislación nacional (o internacional) es importante en el tema, o con quién puede contactar para conseguir alguna línea especial de financiamiento, etc., podrá ingresar por Internet a la plataforma y obtener esta información.

La PS tendrá como "soporte" a SIAMAZONIA (Sistema de Información de la Diversidad Biológica y Ambiental de la Amazonía Peruana, conducido por el IIAP), inicialmente ofrecerá servicios de tipo informático, pero con el tiempo incrementará sus servicios de atención a los usuarios incorporando la modalidad del "helpdesk", a la que se podrá acceder por diferentes medios de comunicación como el teléfono o el correo electrónico, y después, el denominado "kiosko", que es una atención personal para asistir a quienes buscan apoyo específico para sus iniciativas sobre bionegocios y biocomercio.

Este servicio, que es poco común en  Latinoamérica y más aún en el Perú, será el primero de su tipo que se ofrecerá en la Amazonía peruana, y se está construyendo en un entorno Internet con información de calidad, consolidada en temas presentados con un alto nivel de claridad. Así mismo, estará conectada con otros servicios de información de la Amazonía y contará con personal capacitado en manejo de información y en servicios personales.

Inicialmente, la PS proporcionará información sobre cuatro líneas productivas representativas de cuatro regiones amazónicas: peces ornamentales en Loreto, orquídeas en San Martín, maderas con valor agregado en Ucayali y castañas orgánicas en Madre de Dios. Posteriormente se irán agregando otras líneas que utilizan recursos de la diversidad biológica.

La PS se está promoviendo con la finalidad de dar cumplimiento a lo que  establecen la Estrategia Regional de la Diversidad Biológica Amazónica ERDBA y la Estrategia Nacional de la Diversidad Biológica-ENDB.

En este contexto, se trabajó conjuntamente con los gobiernos regionales amazónicos, ONGs, bio empresarios, el  CONAM y universidades amazónicas, cuyo objetivo final es contribuir a la conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica en la Amazonía peruana.

     
   
A mediados de julio tuvo lugar la presentación de los resultados del diseño del componente Socioeconómico para la Macro Zonificación Ecológica-Económica de la Amazonía Peruana que el Proyecto BIODAMAZ está impulsando desde el año 2004. Los conocimientos socioeconómicos sistematizados e incrementados tienen como fin práctico proporcionar información a los tomadores de decisiones (gobierno central, gobiernos regionales, gobiernos locales, inversionistas, actores sociales, comunidad científica) sobre la realidad ambiental y socioeconómica amazónica, especialmente respecto a las oportunidades de ordenamiento territorial y de manejo de recursos naturales.

Así como los valores ambientales se sustentan en diversos estudios (y mapas)  temáticos resultantes en un mapa de zonificación ambiental, los valores socioeconómicos deben sustentarse en diversos estudios (y mapas) temáticos resultantes en un mapa de zonificación socioeconómica.

La propuesta metodológica de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica TCA, para la ZEE sugiere como variables socioeconómicas a ser tomadas en cuenta las siguientes: En aspectos sociales: población; calidad de vida; equipamiento para servicios básicos incluyendo salud, educación, recreación, cultura, comercio, bienestar publico. En aspectos económicos: tipo de actividad económica y equipamiento territorial para el mercadeo e intercambio; uso actual del territorio: clases de usos de la tierra; tenencia de la tierra: tipo de tenencia y áreas bajo régimen especial, áreas protegidas, etc. Estas variables se tomaron en cuenta y se incrementaron con otras para un mejor acercamiento a la realidad amazónica, hasta donde ha sido posible disponer de datos actualizados.

Llamamos la atención sobre algunos de los resultados presentados: en primer lugar, el límite de la Amazonía con criterio ecológico que separa a la Amazonía del resto del territorio nacional, indica que esta última comprende un 61% de la superficie nacional. Según el gráfico adjunto, resultado del estudio, indica que cinco departamentos se encuentran completamente dentro de la Amazonía (Amazonas, Loreto, Madre de Dios, San Martín y Ucayali), incluyendo 40 provincias y 233 distritos. Pero asimismo indica que 41 provincias y 154 distritos se encuentran parcialmente dentro de la Amazonía, y pertenecen a los departamentos de Cajamarca, Huanuco, Pasco, Junín, Ayacucho, Cusco, Puno y también Piura y La Libertad. Es decir, la Amazonía abarca más departamentos, provincias y distritos de lo que ordinariamente uno puede imaginarse.

 

También se ha elaborado gráficos donde se reportan datos sobre población y centros poblados tanto urbanos como rurales,  (este ultimo censo nacional 2005 debe confirmar las proyecciones realizadas); gráficos sobre la distribución de grandes conglomerados socioculturales (indígenas, ribereños y colonos); de frentes económicos productivos (agricultura, urbes); extractivos (madera, minerales e hidrocarburos); de conservación (áreas protegidas y territorios de pueblos indígenas) y otros que BIODAMAZ tiene a disposición de los interesados.

Estos resultados han sido obtenidos con base en datos proporcionados por otros estudios de  ZEE realizados en la Amazonía peruana que han aportado antecedentes a nivel de variables e indicadores utilizados. Sin embargo, hay que destacar que un valor agregado de la actual zonificación socioeconómica de la Amazonía peruana es el incremento en el empleo de múltiples variables sociales y económicas para caracterizar la realidad, así como aportes e innovaciones en la metodología utilizada, toda vez que no ha existido una metodología específica que permita determinar qué variables socioeconómicas deben ser consideradas en este tipo de estudios y cómo reflejarlas en mapas temáticos.

La zonificación socioeconómica de la Amazonía peruana es un aporte de cara a los   grandes  desafíos que sobre ordenamiento territorial enfrentamos en la región. La información producida indica también las grandes potencialidades que la zonificación ecológica  económica puede brindar para orientar políticas de desarrollo. Apoyan esta iniciativa, liderada por el IIAP, los gobiernos regionales, el INRENA, el CONAM, el INGEMMET, universidades amazónicas, entre otros.

 
 
 
             
           

En la Amazonía baja norperuana, la mayor amenaza para la biodiversidad no es la deforestación, sino la degradación de los ecosistemas terrestres y acuáticos por la sobre explotación y el mal manejo. El Componente 3 del Proyecto BIODAMAZ está trabajando con las comunidades locales de la Reserva Nacional Allpahuayo - Mishana (RNAM) para tratar de revertir los procesos de erosión y pérdida de biodiversidad, y para combatir la creciente pobreza de la gente provocada por el deterioro de los recursos naturales que son la base de su subsistencia.

Para garantizar la sostenibilidad, las formas de intervención del Proyecto en el tema de manejo de recursos han respondido a iniciativas locales y a la priorización hecha por las mismas comunidades involucradas de sus necesidades reales sentidas. Tanto la selección de recursos a ser manejados, como la definición de medidas básicas de manejo a aplicar, fueron realizadas de forma participativa con los mismos pobladores, y asumidas formalmente por cada comunidad a través de acuerdos tomados en la Asamblea Comunal, y establecidos como reglamentos internos en sus libros de actas respectivos. Por otro lado, las medidas de manejo se adecúan perfectamente a las formas tradicionales de trabajo y organización de las comunidades, y a la idiosincrasia de los pobladores, lo cual es una garantía para su aceptación y para la sostenibilidad de su aplicación. Justamente para garantizar esto es que se está aplicando lo que llamamos planes de manejo adaptativo, que consisten en medidas básicas de manejo adoptadas por las mismas comunidades, que son revisadas periódicamente, para mejorarlas paulatinamente de acuerdo a los resultados.

A la fecha, se está trabajando con planes de manejo adaptativo de los siguientes recursos y lugares:

Tierra firme: manejo adaptativo de varillales, y manejo adaptativo de irapay, en las las comunidades de San Martín, Mishana, Tres Unidos (con sus tres anexos de Yuto, El Porvenir y 15 de Abril), y Anguilla.

Área inundable: manejo adaptativo de cochas y de los bosques inundables aledaños ("tahuampas") en las comunidades de Libertad, Shiriara, Mishana, Lagunas, Yuto y Anguilla.

Cabe destacar que las comunidades llevan trabajando más de medio año en el manejo de estos recursos, que son los más importantes económica y socialmente para ellos. Para facilitar la aplicación y asimilación por los pobladores de estos planes de manejo adaptativo, el Proyecto ha sistematizado la experiencia y las medidas aplicadas en un documento de fácil lectura que pronto será distribuido entre los comuneros en forma de cartilla de manejo. 

Por otro lado, para formalizar el aprovechamiento de estos importantes recursos ante el INRENA, de acuerdo a lo que establece el Plan Maestro de la RNAM, el Proyecto también ha elaborado los expedientes para obtener los permisos de aprovechamiento de irapay y madera redonda de varillales dentro del esquema de "actividades menores", por ser recursos extraídos eventualmente y en pequeñas cantidades por los pobladores para solventar algunas necesidades básicas. Los expedientes ya están completos y en trámite ante la Jefatura de la RNAM. También se ha elaborado un expediente sobre el aprovechamiento de plantones forestales en la Comunidad de Anguilla, con fines de repoblamiento y venta de excedentes para el componente de manejo de bosques que el Proyecto (Componente 2) está implementando en San Miguel, área cercana a Iquitos.

Después de un año de intervención en la RNAM, podemos afirmar que la gestión o manejo comunal de los recursos naturales es una alternativa viable de conservación de la diversidad biológica y de desarrollo en el escenario Amazónico, y que a través de la recuperación de tecnologías tradicionales, la introducción de innovaciones cuidadosamente adaptadas a la realidad local de cada zona, el empoderamiento de las estructuras organizativas locales y el acompañamiento constante por parte de profesionales debidamente capacitados y motivados, se puede mejorar significativamente la gestión de los recursos naturales y, por tanto, promover el desarrollo local y la conservación.

     

Las relaciones sociales y económicas en la Amazonía han sufrido cambios dramáticos durante los dos últimos siglos. Las comunidades locales amazónicas (indígenas y campesinas), por milenios viviendo en una realidad diferente, no han podido adaptarse con la rapidez necesaria a esos cambios, con consecuencias económicas y sociales dramáticas, que se ven reflejadas en la pobreza creciente en las zonas rurales y la degradación de la estructura social tradicional y del medio ambiente.

Las sociedades amazónicas no usaron la moneda hasta la llegada de los europeos. Aún hoy, en pleno siglo XXI, muchos pobladores locales no usan o sólo ocasionalmente la moneda para sus transacciones comerciales, usando el tradicional trueque como método favorito. Por otro lado, la unidad social de producción en la mayoría de las comunidades amazónicas es la familia. No hay tradición, al contrario de otras realidades en el mismo Perú, de asociatividad para la producción de bienes y servicios. Por eso las empresas privadas o cooperativas poco han prosperado en las sociedades amazónicas. Adaptarse a la economía de mercado es algo que no se va a realizar en una década. En su relación con la economía de mercado las poblaciones locales están en una situación de desventaja clamorosa, que se refleja en explotación laboral y la depredación de sus recursos (pagos irrisorios por recursos comunales y trabajo de comuneros), y una marginación creciente de la población rural de la economía regional y nacional.

Está claro que las comunidades locales no van a salir solas de la crisis causada por este choque cultural. Intentos realizados por diversas organizaciones, tanto gubernamentales como no gubernamentales, para impulsar el desarrollo económico de algunas comunidades amazónicas (a través de la creación de cooperativas, empresas comunales o microempresas) han fracasado estrepitosamente, tanto durante la vida del respectivo proyecto, como a poco de finalizar éste, y con él el apoyo técnico y financiero. Las pocas experiencias de relativo éxito que tenemos conocimiento tienen que ver con modalidades que involucran a comunidades con empresas privadas, sea a través de joint ventures u otras modalidades asociativas.

 

El Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana IIAP, ha tenido algunas experiencias promisorias con varios proyectos de conservación y desarrollo, especialmente los Proyectos Nanay, BIODAMAZ, In Situ y Focal Bosques. La principal lección es que las comunidades, si bien deben ser los protagonistas del desarrollo económico en la Amazonía, necesitan del apoyo de organizaciones externas y de alianzas estratégicas con la empresa privada para salir del estado de marasmo en que se encuentran la sociedad y la economía regionales. Hay que reiterar que la comunidad en sí no es una unidad social de producción, y que deberán ser grupos de interés (dentro de cada comunidad) con el aval de la comunidad, los que se podrían constituir en micro empresa u otra asociación productiva.

Una alianza estratégica entre empresa y productores rurales organizados tendría muchas ventajas: los comuneros tienen la fortaleza de su experiencia en la realidad amazónica y su vinculación con el ecosistema, siendo los primeros interesados en manejar sosteniblemente sus recursos y respetar el medio ambiente; la empresa privada, por su parte, débil en los aspectos anteriores, aportaría su experiencia técnica, de los aspectos vinculados a la cadena de valor y mercadeo, el financiamiento y la administración, algo de lo que carecen los pobladores rurales. Una asociatividad de este tipo mejoraría sin duda no sólo la sostenibilidad económica de cualquier emprendimiento productivo, sino la social y ambiental (responsabilidad social y ambiental).

     
     
 

El proyecto BIODAMAZ, a través del Componente 2 “Metodologías, pautas y propuestas rentables para el uso sostenible de los recursos de la diversidad biológica en selva baja” está desarrollando una propuesta de manejo de la diversidad biológica de los ecosistemas inundables, complementario a las actividades agropecuarias de las poblaciones rurales. La idea no es cambiar sus actividades, sino fortalecer las mismas, incluyendo otras de carácter productivo cuyos beneficios sean para el corto, mediano y largo plazo.

En este sentido BIODAMAZ ha seleccionado un área representativa de los ecosistemas inundables de la selva baja peruana, ubicada entre los caseríos Once de Noviembre y Dos de Mayo en el río Amazonas, a una distancia aproximada de 10 km . de la ciudad de Iquitos. Esta zona denominada Área Piloto viven aproximadamente 1,600 personas agrupados en nueve caseríos, cuya principal actividad es la agricultura de pan llevar (verduras, hortalizas, yuca, plátano y papaya).

Lo novedoso de la propuesta es el enfoque ecosistémico, el cual busca lograr tres objetivos:

  1. La utilización sostenible de sus componentes.
  2. La conservación de la diversidad biológica.
  3. La participación justa y equitativa de la población en los beneficios que deriven de la utilización de los recursos de la biodiversidad.

Para lograr estos objetivos es necesario tener en cuenta que: el enfoque ecosistémico es integral, replantea las fronteras que tradicionalmente han definido la forma en que manejamos los recursos, adopta una visión de largo plazo, incluye a la gente y mantiene el potencial productivo de las unidades.

Los caseríos participantes son: Once de Noviembre, Cañaveral, Canta Gallo y Mazanillo. En ellos a través de talleres comunitarios, se ha determinado las actividades prioritarias: enriquecimiento de sus parcelas con especies forestales como capirona, cedro y caoba, entre otras, y manejo de peces de consumo humano en cochas o lagos en pro-ceso de colmatación. Un aspecto importante es la capacidad productiva de los suelos y la diversidad de recursos con que cuentan los ecosistemas inundables que durante muchas décadas han mantenido la industria forestal amazónica y la producción estacional de arroz.

Desde el punto de vista ecológico, los ecosistemas inundables juegan un rol muy importante: concentran la mayor parte de la población y la producción agroforestal, contribuyen al mantenimiento de la cuenca, de la calidad del agua y la diversidad de hábitats que albergan temporalmente aves migratorias australes y boreales.

Durante la inundación los peces invaden los bosques en busca de alimento, refugio y lugares para el desove, mientras que en la vaciante ofrece lo mismo, pero a los animales eminentemente terrestres, convirtiéndose en una fase de intercambio entre la tierra firme y los eco-sistemas acuáticos.

“Será la primera vez que en la Amazonía Peruana se aborde el manejo ecosistémico de más de un recurso natural renovable con fines rentables...”

     
   

El fortalecimiento de las organizaciones e instituciones se debe a que éstas tienen que dar respuesta a los retos que los cambios del entorno social les están planteando. En este sentido, desde BIODAMAZ, concebimos el fortalecimiento como un proceso intencionado y consensuado en el que se va construyendo relaciones para lograr una identidad clara y un posicionamiento frente a la realidad, así como una determinación por incidir en ésta.

También es indispensable que los vínculos crezcan con una estrategia organizativa precisa, en donde los liderazgos, los conflictos, la planeación, la evaluación y el seguimiento en las tareas que se realizan permitan aprovechar los recursos de manera óptima. Todos sabemos que donde hay desorganización se desperdician recursos, esfuerzos y hasta dinero. El fortalecimiento organizacional e institucional es el desarrollo de capacidades, visiones, habilidades y actitudes para mejorar la calidad de la organización y el cumplimiento de sus tareas. Teniendo en cuenta estos principios, el proceso se orientó a definir e implementar estrategias en capacitación, asesoramiento y asistencia técnica para fortalecer la gestión local de 22 organizaciones comunales y cuatro organizaciones intercomunales para el manejo de los recursos naturales y la titulación de las comunidades campesinas del ámbito del Proyecto BIODAMAZ, Componente 3, (Reserva Nacional Allpahuayo Mishana RNAM y el Jardín Botánico Arboretum El Huayo - JBAH).

Actualmente el trabajo que estamos realizando conjuntamente con las organizaciones e instituciones vinculadas a la RNAM Y JBAH y con las comunidades está avanzando en cuatro líneas planteadas: manejo de recursos, alternativas productivas, educación ambiental y fortalecimiento organizacional, para lo cual en cada una de ellas se tiene estrategias definidas que deben conducir a conseguir resultados favorables para la población local, las bases organizadas, la participación comunitaria y la representatividad de líderes y autoridades. Esto debe conducir al mejoramiento de la gestión y el empoderamiento de las comunidades, pasos previos para dar respuestas más precisas hacia otras formas organizadas, como las vinculadas al mercado.

Consolidar las organizaciones para asegurar su permanencia en el tiempo y dar respuesta a los problemas desde su propio contexto es el propósito central de BIODAMAZ. En este sentido, las acciones de fortalecimiento organizacional están realizándose según los planes de trabajo, y el desarrollo de las actividades. Algunas veces, tienen avances rápidos, como también algunas veces ocurren retrasos, debido a los niveles de comprensión de una población que en promedio alcanza una educación formal de nivel primaria.

     
   

El objetivo fundamental de Proyecto BIODAMAZ es promover el desarrollo sostenible y por consiguiente el alivio de la pobreza y la conservación de la biodiversidad en la amazonía.

Consolidar estrategias y planes de acción para la conservación y uso de la diversidad biológica que orienten el accionar de las diferentes instancias públicas y privadas del país y de las regiones amazónicas, es un requisito fundamental. Se necesita para ello elaborar instrumentos que se construyan con la participación y compromiso de instituciones locales, regionales y nacionales, que posibiliten y faciliten el proceso de la gestión del desarrollo sostenible.

En este contexto se está desarrollando la fase final para la elaboración de las Estrategias Regionales de Diversidad Biológica, en las regiones de Loreto, San Martín, Ucayali, Madre de Dios y Amazonas, que comprenden la mayor parte de la Amazonía peruana. Esta fase final esta siendo representada por la sistematización de los diagnósticos de biodiversidad regionales y las propuestas finales de los planes de acción. Ésta es una fase más descriptiva, en comparación con el proceso de participación que se llevó a cabo para la obtención del documento base.

Una vez se obtengan las propuestas finales, éstas serán puestas a revisión por todos los interesados antes de su aprobación final, y serán ampliamente difundidas para su posterior implementación.

Se espera que al final de este año se pueda contar con estos cinco importantes documentos de gestión, que contribuirán enormemente al desarrollo de acciones prioritarias de orden técnico, político, legal y económico, específicas para cada región y desarrollados por las propias regiones. Estas acciones también están siendo fortalecidas a nivel institucional a través de los Grupos Técnicos Regionales de Diversidad Biológica, los que agrupan a las principales instituciones que trabajan en relación con la diversidad biológica, y son los responsables de cumplir con el proceso y de revisar las propuestas.

Todo este proceso que se inició en el 2004, a pesar de algunos inconvenientes políticos en algunas regiones, y fue respaldado por el interés de la población. Actualmente está siendo facilitado por el Proyecto BIODAMAZ, en coordinación con las Gerencias de Recursos Naturales y Gestión del Medio Ambiente de los Gobiernos Regionales, las Secretarías Ejecutivas regionales del CONAM, las Comisiones Ambientales Regionales, y con la participación de las universidades amazónicas, el INRENA, las ONGs ambientalistas, las organizaciones sociales, comunidades indígenas, entre otros.

Parte importante en la consecución de este resultado es el apoyo con las tecnologías de información a través del Sistema de Información de la Diversidad Biológica y Ambiental de la Amazonía Peruana SIAMAZONIA, a través del cual se difunde de manera virtual en la Internet todos los avances del proceso, así como los resultados de los talleres y las presentaciones de los mismos, lo que hace posible que esta información esté al alcance de todos en todo momento.

     
   
     

Hernán Tello Fernández
DIRECTOR NACIONAL

Jukka Salo
COORDINADOR DEL PROYECTO

Boletín BIODAMAZ Nº 2

EDICIÓN GENERAL
BIODAMAZ

COORDINADOR DE EDICIÓN
Alberto Vela Pinedo

COLABORARON EN ESTE NÚMERO

Hernán Tello Fernández
Jukka Salo
Roberto Pezo Díaz
Alfredo García Altamirano
Carlos Cornejo Arana
Javier Gutiérrez Neyra
Sara Mateo Centeno
José Álvarez Alonso

Diseño y Diagramación Versión Digital
Angel G. Pinedo Flor

IIAP - Proyecto BIODAMAZ
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Teléfono/Fax : 065- 264060
E-Mail: biodamaz@iiap.org.pe

Editado con el apoyo del Proyecto BIODAMAZ