Volumen III
Nº 3

Han pasado tres años desde que iniciamos el trabajo de educación ambiental en la Reserva Nacional Allpahuayo Mishana, desde entonces somos testigos de cómo los pobladores, adultos, jóvenes y niños, han manifestado su interés y motivación por la conservación y el uso sostenible de los varillales, irapayales, cochas, tahuampas y taricayas.

En cada una de las charlas educativas, visitas técnicas, pasantías, reproducción de taricayas, concursos, etc., que se realizaron durante este tiempo, la participación e involucramiento de los pobladores de la RNAM fue muy amplio y contagiante.

Cabe resaltar el liderazgo de las autoridades comunales, la dedicación y motivación de los docentes, la responsabilidad de padres y madres, el entusiasmo de los jóvenes y la alegría de los niños, es decir la comunidad en pleno.

Estamos seguros que las buenas acciones hacia los recursos naturales de nuestra Reserva Nacional son el resultado de la valoración de los conocimientos ancestrales, la difusión de nuevos y de la promoción de prácticas sostenibles para su uso.

No dudamos que ello perdurará por siempre en los corazones de cada uno de los pobladores.

Rocio Mendoza Rodriguez

 
Marzo - 2007
   
 

Contenido

 
 
 
 
 
 
   
   
   
   
   
   
   
   
   
 
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La educación nuestra cada día va de mal en peor. No sabemos que pasa por las mentes de nuestros funcionarios de la DREL al no priorizar la contratación de docentes para las cientos de escuelas de las zonas rurales, allí donde los niños están ávidos de conocimientos, ya que es el único referente que tienen para conocer más allá de sus entornos locales.

Aquí el docente juega un rol importante, es un líder al que   respetan por las enseñanzas que les lleva. No olvidemos que la actual generación de población adulta apenas alcanza, en mayoría, el nivel primario de la educación escolarizada, aunque ellos reconocen que ha sido una  formación más sólida de la que ahora reciben sus hijos.

A pesar de ello, creen que sus hijos deben estudiar para alcanzar mejores niveles, pero sienten una gran frustración cuando ven pasar los días y los meses  y no llegan  los tan esperados maestros.


Las autoridades, cansados ya de hacer gestiones en la DREL, regresan desanimados a sus pueblos sabiendo que su esfuerzo no fue compensado.

¿Qué hacer frente a ello? Una sencilla pregunta para un gran problema que nadie da respuesta. Mientras, siguen los forcejeos para dirigir una institución que no sabemos qué intereses mezquinos guarda, y es que no hay respuesta para la impotencia de padres y alumnos que ven pasar los días y sus edades sin haber logrado sus ansiadas metas.

Sólo queda esperar a que un día se aclare en las mentes de nuestras autoridades que una población con bajos niveles de instrucción escolar lleva a la sociedad a la dependencia en todo sentido, a un colonialismo que no debe ocurrir más.

Javier Gutierrez Neyra

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Con más de 60 especies de peces identificadas, la riqueza íctica de las cochas de la RNAM parece ser alta. Logramos identificar varias especies de alto valor para el comercio de peces ornamentales. Principalmente el pez angel o escalar, el pez disco o la raya. En el futuro la comercialización de estas especies podría ser una buena alternativa para incrementar los ingresos de los pobladores.

En: Stoll, Aurélien  y Araujo, Abner. Evaluación de la ictiofauna en las cochas de la RNAM. BIODAMAZ-IIAP. 2006

     

 

 

Humor del Nanay

Caminaba un pastor misionero por los varillares de la RNAM, cuando de repente vio aparecer ante si, un enorme otorongo.
El pastor miró a la derecha e izquierda, pero no encontró ningún lugar para ocultarse; ante lo cual comenzó a rezar, diciendo: “Señor, infunde a este animal sentimientos cristianos”.
Ustedes dirán que la oración no es eficaz, pero en éste caso sí que lo fue, porque ¡Milagro! El otorongo se arrodilló y dijo: Bendice señor este alimento que vamos a comer debido a tu bondad, amén”.

 

Una experiencia nunca es un fracaso, pues siempre viene a demostrar algo”


Thomas A Edison

 

 

     
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Don Esteban es Presidente de la Comunidad Campesina  San Martín, y nos cuenta como fue su encuentro con el Tunchi, ser maligno que merodea en nuestros bosques.

“Un día estaba que tomaba y tomaba masato  y más masato, en la casa de mi compadre  Rafael; las horas avanzaban, hasta que me sentí un poco  mareado, lo cual era síntoma de que tenía que volver a mi casita. De regreso, tenía que pasar por un puente de palos que cruzaba una quebrada  con bastante caudal de agua.
 
Así mareado me doy valor y empiezo a cruzar, a pesar que mi compadre insiste en que me quede, pues era ya muy tarde para regresar.

En eso que ya estoy pasando por los palos, escucho un silbido al otro lado del puente: “fiuuuuu, fiiiiuuuu …” era un tunchi que también quería pasar. Siento un escalofrío, mi cuerpo quiere temblar, pero me pongo fuerte y alzando mi voz digo: “Si eres un buen tunchi, pasa nomás, que yo sigo adelante”.

Entonces el Tunchi avanza al mismo tiempo que lo hago yo, de manera que ambos nos  encontramos en medio del rústico puente. Ninguno de los dos quería ceder el paso, así que en un descuido del maligno, levanto mi mano y le doy un soberano golpe a ese despreciable ser, quien cae con un silbido aterrador:

Fiiiiiiiiiiuuuuuuuaaaaayyyy...y veo que se pierde en la profundidad de la quebrada: “Te fregaste” le digo, “caiste en la boca de un zúngaro”, al cual  veo alejarse silbando hasta perderse en la oscuridad”.

Responsables de la Edición:
Javier Gutiérrez Neyra
Rocío Mendoza Rodríguez
Proyecto BIODAMAZ - Componente 3

Diseño y Diagramación Versión Impresa
Javier Gutiérrez Neyra

Diseño y Diagramación Versión Digital
Angel G. Pinedo Flor

IIAP - Proyecto BIODAMAZ
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Teléfono/Fax : 065– 264060
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Editado con el apoyo del Proyecto BIODAMAZ